La fecha conmemorativa ausente: “Día del Perdón Humano”

Días, de todas las cosas prácticamente, se celebran a nivel mundial, como a lo interno nada más de muchos países, que sólo son recordadas vagamente en las fechas asignadas para tales propósitos.

 

Son innúmeras las conmemoraciones que se tienen, que van desde una disciplina profesional en ejercicio, hasta determinados órganos  vitales del cuerpo humano (corazón, riñones, etc.), como de ciertas enfermedades terminales que padece la especie de los hombres, en sentido general.

 

Claro, la gran mayoría de esos inventos, tienen como propósito principal, el promover actividades comerciales relativas, en el marco de la gran manipulación a cargo de la mercadotecnia actual, con el concurso de algunos profesionales de las diversas áreas envueltas, como la médica por ejemplo, en la que muchos galenos se prestan al juego, a cambio de ser retribuidos también.

 

En ese orden de la salud, no es asunto de motivar prevención alguna en la gente, que termina normalmente con la prescripción de una serie de estudios clínicos, y de laboratorios, que favorecen económicamente a centros especializados específicos, al igual que a los mismos médicos actuantes, que con frecuencia los indican en base a las comisiones que reciben.

 

Dentro de las tantas seudos conmemoraciones que se tienen, sólo a nivel de las páginas de los periódicos, algunas personas inquietas nos preguntamos, ¿por qué no se incluye,  que sea obviamente real, el “Día del Perdón Humano”?, que bien podrían diligenciarlo las congregaciones religiosas todas.

 

Sería una fecha, en la que todos los hombres nos inclinaríamos por eliminar cualquier clase de rencor  hacia aquellos que nos hayan maltratado, u ofendido en algún momento. ¡Perdonarles en ese día señalado!

 

Se haría uso de las 24 horas del mismo, para honrar sólo el amor incondicional, manifestándolo en favor de cuantos congéneres o no, precisen de alimentación, asistencia médica, medicamentos, ropas, etc. En fin, cualquier tipo de servicio altruista requerido.

 

Se reportaría como una forma de agradecer el haber podido lograr ese gesto tan hermoso y significativo del perdón, algo que libera de un gran peso emocional, tanto a quien lo otorga, como también aquel que lo recibe, por la supresión en este último del efecto vibratorio mental negativo, que en lo adelante ya no habrá de recibirlo.

 

¡Recuérdenlo!, señores inventores de las celebraciones a granel, el “Día del Perdón Humano”, hace mucha falta. Surtiría efectos muy positivos a nivel de la sociedad mundial.

 

Evidentemente, por lógica también se debe entender que, al igual que ocurre con algunas de las conmemoraciones diversas, cuando se haga necesario particularizar la fecha – un día cualquiera -, procedería que se haga. Incluso, mayor loabilidad y satisfacción devendrían de tal actitud.

 

Rolando Fernández