Políticos dominicanos, véanse en espejos ajenos. ¡Cuidado!

Nunca se debe olvidar, aunque en ocasiones se logre engatusar a los pueblos que se tengan bajo su poder, que no procede estar jugando con la inteligencia de los mismos; y, mucho menos, nunca ignorar, el que estos siempre recuerdan los despropósitos pasados cometidos en su contra.

Que   cuando reaccionan aquellos, lo hacen de muy mala manera; que no hay muralla, ni ejercicito para detenerles, una vez avanzan en pos de retaliar, o vengarse.

Con el significativo tiempo que resta para que se produzca un nuevo proceso electoral en esta nación, ya los dirigentes de los principales partidos políticos del ruedo local, incluyendo el oficialista de turno, cuya gestión ha dejado tanto que desear hasta ahora, están pretendiendo ir de nuevo sobre los mismos rieles de siempre.

En ese tenor se tienen, las promesas que se hacen en el aire; demagogias a granel; posverdades; floridos discursos “allantosos”; titulares periodísticos para entretener, o hacer desviar la atención de la gente sobre las principales problemáticas que agobian a esta sociedad, etc. Todo de cara al 2024.

Para lo que falta de éste, y durante el próximo año 2023, nada se dice de corregir, o recomendar medidas, respecto de los entuertos. los serios problemas, que vienen acogotando a este pueblo.

Sobre la escasez de servicios públicos generalizada; la falta de agua; salud pública, educación hoy, peor que cuando Trujillo; endeudamiento externo escandaloso; impuestos a la población abusivos; electricidad deficiente, y cara; especulación con los combustibles; la canasta familiar; el caos en el tránsito vehicular; inseguridad ciudadana, etc. De esas cosas, nadie quiere hablar. ¡Intentar venderse como mejor sí!

¡Todo es para después que pase el proceso electoral; para ahora nada! Eso significa que, el asunto es buscar votos, para continuar en el poder; o, alzarse con el mismo, los que no han llegado. Después de la contienda, tampoco se va a hacer nada. ¡Es más que previsible!

¡Despierta pueblo! Nada de confundirse. A concienciarse, sí es lo que procede. Solamente quieren tu voto para continuar subidos en el palo; o, encaramarse por primera ocasión los que no han estado en el mismo.

Políticos, se pueden llevar tremendo chasco en esta ocasión. Ya este pueblo está aprendiendo a conceptualizar, por cuánto le han hecho pasar

Autor: Rolando Fernández

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Recogiendo lo que se ha sembrado, en Dominicana

¡En eso se está aquí desde hace años! Porqué entonces estar asombrándose y quejándose ahora de la gravosa cosecha que se ha venido obteniendo; a través de años, aunque, es innegables que, ya las “cosas están pasando de castaño a gris”, como se diría en leguaje pueblerino, por lo que, no a pocos ciudadanos de esta nación les vienen preocupando los grandes flagelos existentes, in crescendo actualmente cada vez, debido a los riesgos probables que entienden correr, en contra hasta de sus propias vidas.

Ahora, es evidente que, tampoco quieren ir directamente, los que están en capacidad de hacerlo, a las causales reales que subyacen en cuántas situaciones despreciables asociadas se verifican en el país; sino que, siempre se está recurriendo a los llamados “paños con pasta”, para hacer frente a las presiones que se reciben; como, a procurar seguir “agarrando el rábano por las hojas”, otra expresión muy popular, para aparentar la toma de acciones correctivas, que siempre se quedan en carpeta.

Todo el deprimente panorama antisocial, delincuencial, y de criminalidad, que en la actualidad vive la población dominicana, viene siendo sembrado desde hace años, por toda esta “bandada” de políticos desaprensivos y corruptos que han gobernado la República durante los últimos tiempos; y, que han permitido una desaforada penetración cultural hacia la misma, con paradigmas muy cuestionables para muchos pensantes locales.

También está en su base, el bombardeo tecnológico sistemático, a partir de la magia de la mercadotecnia, en el marco de una sociedad de analfabetos en un alto porcentaje; gente sin capacidad pensante, y que no conceptualiza por supuesto.

El mismo es promovido, de forma directa, o indirecta, por los poderosos sectores económicos y políticos que han estado gravitando durante las últimas décadas entre nosotros, para mantener robotizado siempre al grueso de la población, y tenerlo a su merced.

Evidentemente, ¡se engatusa, y se maneja más fácil así!, procurando que se esté ensimismado frente a la pantalla de un celular; o una computadora (tableta); como, saboreándose el postre malsano, en adición, de una televisión local inductora hacia muchas malas acciones.

El propósito perseguido de robotizar y manejar a la gente, se ha venido logrando a todo dar. Las personas están siendo deshumanizada. Los resultados son cada vez más evidentes.

Eso de la “inmadurez psicológica” del grueso de las entidades que habitan el planeta Tierra, y que se refleja en los humanos, por su cercanía aún con la especie inmediatamente inferior, los animales, a que se hace referencia más delante en este trabajo se le está sacando bastante provecho.

Ahora, cuando cualquier persona reflexiva repara con atención sostenida sobre la “espeluznidad” que caracteriza a determinados hechos que acontecen a nivel de la sociedad mundial, a los cuales no se les encuentra explicación en el marco de la mente humana, y que se pueden considerar como “irracionales” en gran parte, las preocupaciones por lo que viene ocurriendo, lógicamente, tienden a ser de superior grado.

Nos referimos con principalía, a aquellos que reportan criminalidad sangrienta extrema, ingratitud, codicias, envidias, etc.; como, a los mismos que tienen que ver con la flagrante delincuencia, en sus géneros diversos, que también se verifica. Ambos, bien se pueden distanciar en parte, respecto de las causales concretas terrenales aludidas con anterioridad.

Siendo así, y con relación a los más contundentes que se verifican, inexplicables en grado sumo, vale repetir, nada más quedaría otro posible motivo posible a considerar, y es aquel a que se hace mención en el ámbito de la Doctrina de los Espíritus, el siguiente:

Según la misma, “nuestro planeta es habitado en su mayoría, por espíritus muy cercanos a la animalidad”; entendiéndose que, se refiere a la especie inmediatamente inferior, de la cual proviene la de los humanos; es decir, los animales.  

De ahí se puede inferir la “Inmadurez psicológica” atribuible a esas entidades encarnadas de que se habla en ese ámbito, y que aún les caracteriza, por lo que, la irracionalidad obvia que se desprende, puede arrastrar hacia el egoísmo, la ingratitud, la rebeldía, la criminalidad, y el inmediatismo, etc., que tanto se aprecian hoy.    

Por tanto, se presume que, pueden estar esas condiciones provocando, obviamente, el que los humanos vengan asumiendo comportamientos tan cuestionables, e impropios, como los que se observan de ordinario.

Preciso es apuntar en esta parte, antes de proseguir, primeramente, que, según sostienen connotados esoteristas, el verdadero hombre es la entidad espiritual que se encarna en la Tierra, revestida de un cuerpo físico, para poder manifestarse; incluyendo el cumplir con la misión encomendada a llevar efecto, por el Creador Supremo, y la conquista de la porción permitida, dentro del karma maduro acumulado, que se le asigne, en torno a cada corriente de vida sujeta a cursar.

En el mismo sentido, también se habla de que, “el grueso de la humanidad se encuentra en el estadio de la llamada conciencia del sueño”. A decir de algunos entendidos, “se trata la calificación de hombres fisiológicos, viviendo exclusivamente para la atención de las necesidades orgánicas”.! ¡Eso de espiritualidad, es lo de menos!

De acuerdo con otra definición, “son criaturas subdiafragmáticas, o sea, criaturas que tienen tan solo como objetivo la atención de las necesidades del estómago y el sexo”.

De acuerdo con cuanto se expone en el contexto espiritual, que sería la última fuente a recurrir en busca de respuestas, respecto de algunos hechos variados, e inexplicables, dentro de la temática que aquí se trata, y dada la magnitud que tantos de ellos revisten, independientemente de ser creyente, o no, no cabe duda de que, hay suficientes elementos de juicio en el mismo, para derivar los porqués anda la especie humana observando comportamientos tan deplorables.

Evidentemente, se infiere que, es a partir de ese ámbito, desde donde es posible ponderar los eventos menos inescrutables; como, los mismos de menor grado, pero que también se pueden originar allí, y cuyas causales son identificables, como posible su combate a los fines de enmendar.   

 Ahora, debe tenerse bien claro siempre, que solo en la medida en que las entidades encarnadas en el plano físico vayan obteniendo el avance evolutivo correspondiente, teniendo como marco el sendero consciente a cursar, dentro de la corriente de vida que se trate., se irán obteniendo los logros de cambios significativos en el tenor de lo abordado hasta aquí.

¡Tema para profunda reflexión, verdad!; ya que, visto el asunto desde esa óptica, lo espiritual propiamente, se torna bastante complejo, e intrincado, en el marco exclusivo de la mente humana.

Autor: Rolando Fernández

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Las “popisadas”, y otros, han truncado los cambios esperados   

Es una lástima, que la esperanza última cifrada por este pueblo, motivo por el cual se inclinó a sufragar en masa, acudiendo a las urnas durante el proceso electoral próximo pasado, que se llevara a cabo en el país, se haya visto frustrada hasta el momento.

Los cambios ofrecidos por el partido oficial de turno; como, el concretizar la voluntad de introducir las reivindicaciones por las que tanto ha esperado esta población desde hace años, tan pronto fuera alcanzado el poder por el mismo, son cosas que hasta el presente han quedado en carpeta, como en el “jardín” de los ofrecimientos electoreros acostumbrados, luciendo cada vez más lejos, el que se puedan verificar en lo adelante.

Diversas razones podrían estar provocando el incumplimiento gubernamental actual, respecto de las promesas hechas en el ayer por el partido oficialista hoy, durante la campaña electoral próxima pasada.

Entre esas pueden estar, primeramente, como base, las que   siempre se dan con todos los mandatarios elegidos en esta nación, bajo el llamado “régimen democrático representativo”: las ataduras que se contraen con los poderosos sectores económicos empresariales que patrocinan las candidaturas de los aspirantes a alcanzar la primera magistratura del Estado nuestro; y, que, de ordinario, van luego por las reciprocidades que esperan sean cumplidas. Que, por demás, trazan muchas de las políticas gubernamentales a disponer.

También, no hay que olvidar, los acostumbrados acuerdos de aposentos, entre partidos políticos, que se conciertan, en pos de apoyo a los que aspiran llegar; como, el agenciase impunidad, ante los hechos gravosos en que puedan haber incurrido los que posiblemente sean desplazados del poder. 

Claro, con esos compromisos contraídos, se tiene que aprender a jugar, ya que no son los empresarios los que sufragan; como, tampoco las organizaciones políticas que pactan, durante los procesos electorales.

 Obviamente, ¡es el pueblo quien lo hace!; máxime, cuando se tienen aspiraciones de un retorno al poder, como en este caso, luego de que concluya el periodo para el cual se fue elegido.

En segundo lugar, y quizás, como producto directo de las mismas ataduras con los que financian proyectos políticos, tal en el presente ocurre, innegablemente, están, las burlonas designaciones de los llamados “popis” para dirigir ciertos ministerios estatales; gente sin capacidad, como tampoco experiencia sobre los asuntos de Estado.

Tales decisiones se han adoptado, a pesar de haber tantos hombres aptos en este país, para acompañar al señor presidente en sus ejecutorias; incluso, dentro del mismo PRM, valores que bien podrían ayudar a dirigir la cosa pública local, con una mayor efectividad.

¡Así no se gobierna una nación!, sin los concursos requeridos. Ahora, a veces, claro está, son las circunstancias compromisorias. las que mandan. Y, de ser así, ¿qué se puede esperar entonces?

Pero, además de los “niños lindos y engreídos “nombrados actualmente en cargos estatales, representantes de grupos económicos en la mayoría de lo casos, llevando a cabo acciones cuestionables; como, observando  displicencias muy marcadas, en las que incurren regularmente, el primer mandatario de la nación se está haciendo acompañar de “ricachones”, que solo andan en busca de aumentar sus “frioleras” de recursos económicos, y a los cuales nada les importan las penurias, como tampoco los recurrentes sufrimientos que padecen las grandes mayorías nacionales.

Otra circunstancia que puede estar influyendo en el que los cambios tan cantaleteados durante la campaña electoral última, por el partido oficialista, no se alcancen a ver, es que, al parecer, se fue al gobierno, sin un programa real de trabajo sujeto a aplicación.

Eso se estuvo advirtiendo ahora en el área específica de la educación, cuando se tenía la pretensión oficial de reducir los recursos del 4% del PIB, presupuestados para el año 2022, bajo el supuesto de que los dineros asignados para tal periodo, según lo apreciado, no serían utilizados en su totalidad, lo cual evidencia la falta de programación, o de gerencia, por parte del ministerio de Educación.

Ahora la presión social negativa recibida a ese respecto, hizo que se diera marcha atrás a la iniciativa, después de que se tratara de vender la idea, y de que muchas “bocinas” pagadas se pronunciaran en favor de la misma. 

Sobre el particular, en reunión celebrada con los representantes del sector se dijo que:   “que el ministro de Hacienda, Jochi Vicente, reiteró durante el encuentro que el presupuesto de Educación permanecerá intacto este año, con lo cual el Gobierno habría desistido de sus intentos de destinar más de 4,000 millones de pesos de ese monto, como lo sometiera ante el Congreso Nacional en el Presupuesto Complementario”. (Perotico digital “Al Momento”, del 7-9-22).

En ese orden, es obvio que, la “mancha emocional” en la gente, provocada por un despropósito de esa naturaleza, considerado inusual; e incluso, con ribetes notables de inconstitucionalidad, quedó “impresa” en la mente de la población. Y, se infiere que, ¡muy difícil será, el que esa se borre, al menos, en el corto tiempo!

¿Y entones, don Luis?  Son aspectos esos que indiscutiblemente merecen una profunda reflexión. Usted trabajando solo, jamás podrá honrar los compromisos asumidos frente a esta sociedad durante la campaña electoral en que resultó seleccionado para dirigir los destinos nacionales.

Además, son cosas esas que, innegablemente, le pueden restar mucho, en términos de sus aspiraciones a ser reelecto, a partir del año 2024, en que habrá de concluir el presente mandato presidencial a su cargo. La intención, aunque algo sutil, está siendo puesta en evidencia.  

Por tanto,  ¡meditar, sosegadamente en esa línea, procede, señor presidente!

Autor: Rolando Fernández

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¡Involución innegable!

Qué difícil se hace, después de haber disfrutado las personas de buenos artistas, y cantantes de luz dentro de los diferentes géneros musicales que existen; como, el oír interpretar hoy selectas piezas, compuestas en su mayoría con hermosas poesías, y “pinceladas” con profundos sentimientos.

¡Desalentador eso, verdad!; en un presente en que solo predomina, en ese tenor de lo artístico del canto, y la poesía, un alto cumulo de mediocridades exhibidas tal lo mejor; como, el doble sentido, vulgar, puesto en evidencia, sin reparo alguno, con mínimas excepciones apreciables.

Sí, muy ausente se notan en la actualidad, los equivalentes a aquellos logros interpretados magistralmente, que hacían vibrar a los oyentes de los mismos, y hacerlos recordar gratos momentos de esparcimiento, como de hermosos amoríos. La falta de esos valores, innegable, es más que notable desde hace años.

La involución fehaciente en el ejercicio de tal naturaleza, actualmente se nota a lo lejos. No es posible comparabilidad alguna con el ayer en esa línea. La diferencia es abismal, en términos de lo bien logrado, y los niveles de aceptación por parte de la gente, con cierto nivel de cultura, claro está.

La calidad artística se perdió hace tiempo; y, no solamente en este país, sino también en otras latitudes. Los mejores testigos de la gran ausencia, son los empresarios que se dedican a las contrataciones de actuales exponentes de la actividad, y que tienen que recurrir a personas que ya pasaron sus mejores años, porque sus nombres son los que venden. No hay interpretes ya que atraigan, como antes ocurría; y, mucho menos, con acompañamientos orquestales selectos. ¡Qué va!

Evidentemente, tampoco se tiene un público que demande calidad. ¡Lo que sea bueno!, debido a la mediocridad y la falta de formación en todos los órdenes, que también prevalece en el mismo, para exigir como es debido.

Se conforma la mayoría. en Dominicana, verbigracia, con lo que se le presente, o se escuche, adherido por supuesto al refrán popular que reza, “Cuando el hambre da calor la batata es un refresco”.

Sin irnos muy hacia atrás en el tiempo, porque entonces, sí es que la cosa se pondría más agria, bajar, por ejemplo, de un Rafael Martos; un Camilo Sesto; un José José; un Nino Bravo; un Danny Daniel; un Joan Manuel Serrat; un Danny Rivera; un Fausto Rey; el mismo Antony Rio; y, Alberto Cortez, entre otros, hasta todo estos seudo artistas que hoy se tienen, incluidos los bachateros, los denominados urbanos, y los toca malo que se agregan, para disfrutar de un momento de “esparcimiento”, o relajamiento mental, ¡qué trago más amargo provoca ingerir!.

Pero, qué se alega, con sobrada razón: es que, “no hay más cosas que escuchar”. “La otra alternativa que se tiene es, recurrir a la llamada música vieja; a los del ayer.”

Para cerrar esta opinión, procede hacerlo con la siguiente pregunta: ¿quién sustituirá en este país al fallecido hace poco tiempo, Johnny Ventura?, llamado por sus condiciones extraordinarias “El Caballo Mayor”.  ¡Difícil que aparezca!

Autor: Rolando Fernández

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¡Qué tan parecidos son!

Sí, los políticos dominicanos se parecen en mucho a los encantadores de serpientes.  Aunque luzca osada la comparación, más que notorio se hace, el que, en sus actuaciones ordinarias, siempre tratan de embaucar hábilmente a la población.

Y, claro está, muy lamentable resulta, el hecho de que lo consigan con tanta facilidad, por los efectos nocivos que se derivan, y que perjudican sobremanera a las grandes mayorías nacionales. Obviamente, ¡cuánta inconsciencia pueblerina los favorece!

“El encantamiento de serpientes es una práctica que aparenta hipnotizar a una serpiente tocando un instrumento llamado pungi. Y se agrega, es un espectáculo público en que se manejan esos ofidios”.

Asociado con esa descripción, la diferencia estriba en que, los políticos del patio, con rarísimas excepciones, el “pungi” que utilizan son los floridos discursos repletos de demagogias, promesas a no ser cumplidas, como sonoras posverdades, para “marear” a los ingenuos que los escuchan hablar; y, que se reportarían como los “manejables” a hipnotizar objeto, aunque osada sea la comparación.

Y, cuentan esos, además, con innúmeros lambones, como bocinas pagadas que les ofrecen su concurso, complementándolos en los propósitos que se tienen; y, que amén dicen de aquellos, lo que tales no son capaces de decir por sí mismos.

Es una conclusión razonable esa, a la cual se puede llegar, cuando uno ve a tantos ciudadanos nuestros aglutinarse alrededor de algunos seudo líderes políticos partidaristas, coloreados en adición, cuyos perfiles personales bien se conocen, y que han enrumbado este país – Dominicana – por un sendero pincelado con serios problemas para esta Patria.  

Sin embargo, son aclamados aquellos con normalidad, por multitudes de personas con vehemencia marcada, cuando los mismos hacen acto de presencia pública. Parece que muchas de esa gente actuante, es masoquista, o que no tiene memoria.

Para comprobar esa realidad, solo hay que reparar con atención en los conformismos que exhibe esta población, a pesar de las tantas precariedades, y los abusos impositivos de que es objeto por parte del Estado, entre otras cosas.  

No obstante, lo expresado, un significativo segmento de la misma, siempre está aplaudiendo como “focas”, y vitoreando frente a todos estos farsantes politiqueros, desde que se da inicio a las campañas electorales en que participan, a destiempo incluso muchas de ellas, para alzarse con el poder local.

Autor: Rolando Fernández

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El baseball no es un deporte ya, sí un gran negocio, bastante lucrativo

En estos tiempos de tantas mediocridades en escena, cuando uno oye hablar a todos estos “pasa cantando” en su mayoría, como se dice popularmente, alabando a ciertos personajes, analfabetos en sentido general, (funcionales, culturales, y morales), que constituyen el grueso del conjunto de hombres que actúan dentro de esa actividad, y que súbitamente adquieren cierta capacidad económica que, al no conocer la forma de cómo administrarla, se atolondran en breve tiempo, y comienzan a actuar en consecuencia, exhibiendo comportamientos inadecuados a todo dar, tal se expresa entre la gente.

Esos loadores, en Dominicana, a los cuales nos referimos con principalía, son consuetudinarios en esa actitud; y, también se prestan a seudo analizar, como a criticar ciertas decisiones que se adoptan entre los millonarios empresarios del ramo.

Preciso es destacar que, de ordinario, es gente en su mayoría, que no puede hacer eso, ni siquiera con los emolumentos regulares que recibe; mucho menos, con las frioleras sumas de dinero que en dicha actividad invierten esos magnates empresarios. Por tanto, es un accionar extra de los “habladores beisboleros”, qué también da gana de reír.

Claro, todo lo hacen aquellos, para gente no pensante; que, es para la exponen sus criterios, obviamente, desde los diferentes espacios radiales o televisivos en que participan.

Ahora, cuando alguien diferente los escucha expresarse, la pregunta que de inmediato asalta es, ¿por qué estar loando tanto a jugadores del bate, la pelota, y los guantes, que son los principales actores dentro del terreno de juego; como criticando actitudes de carácter financiero de los empresarios que están detrás de los mismos.   

Y es que, ya el baseball, no es un deporte para merecer elogios como antes se hacía; sino, un “vulgar” negocio entre adinerados, y servidores de esos, en el que de ordinario priman otros factores adicionales, al margen de las reales condiciones físicas y mentales que puedan tener los jugadores.

En consecuencia, no procede dejarse de lado al abordar la temática, que, desde hace ya algunos años, muchos de esos muchachos han venido recurriendo al uso de sustancias prohibidas en pos de un mayor rendimiento físico, a los fines de aparentar lo que en realidad no se es; creyéndose a veces desde fuera, que algunos dueños de equipos, no tienen que esperar las analíticas correspondientes para darse cuenta de la situación. Pero, que se hacen los locos al respecto, como se diría en Dominicana, por razones de competitividad entre los conjuntos, y los mercadeos de orden.

Evidentemente, son procederes esos, por ambas partes, que constituyen en verdad, un engaño a los fanáticos, qué pagan por ir a ver el espectáculo, los cuales les han ido quitando simpatizantes al mismo cada vez más, por entenderlos censurables, por supuesto

Luego, ¿se hacen premiables entonces esas actuaciones, y dignas de alabanza? ¡Es obvio que no! La mayoría de los discursos lamboneriles, y mercadológicos en ese orden, tienen como objetivo principal, a esos desacreditadores de tan favorable actividad para el desarrollo físico y mental de los jóvenes con condiciones innatas sí, para realizar algo de esa naturaleza. Notable es que, se hace porque tienen cuartos. No importa cómo los han ganado.

Los referentes en ese tenor están de sobra, con todas esas seudo estrellas beisbolísticas, puestas en un pedestal público inmerecido, y con aspiraciones personales de ser llevadas luego al “Salón de la Fama del Baseball”, en U.S.A.; aunque, luego vengan las sorpresas, cuando salga a relucir su ligazón con las sustancias prohibidas que han venido utilizando; y, los demás actos indecorosos incluso, en que se haya podido incurrir.

Es incuestionable que, el gran negocio se reporta bastante fructífero para la juventud de los pueblos pobres, mayormente, en términos monetarios, no obstante, se tenga que recurrir a cuánto se deba hacer para alcanzar fortunas dentro del mismo.

Ahora, las inducciones notorias a inclinarse solo por esa actividad la mayorá de los jóvenes, olvidándose de las carreras profesionales con tradición, son evidentes. Sí, aquellas que en verdad son útiles y necesarias en el marco de todas las sociedades; no solo para quienes se reciben de las mismas; verbigracia, medicina, ingeniería, abogacía, periodismo, etc.

Las menciones loatorias en torno a los graduandos de ese tipo, son muy escasas, aunque se egrese de las universidades con honores, para motivar, obviamente; debido a que, es innegable que sería de una mayor importancia el poder alcanzarlas, frente a la disciplina del baseball. ¡De eso no cabe duda, verdad!

Lamentable se reporta que, los buenos en esas áreas mencionadas, entre otras, se están yendo por ley natural del planeta Tierra, y los sustitutos, los relevos generacionales, no se alcanzan a ver. La aspiración mayor de los jóvenes, es convertirse en peloteros.

Y, a eso vienen contribuyendo los mercadólogos loadores, que por lo regular miran nada más para esos litorales, porque también les gusta “ganárselo fácil”, hablando sandeces; y, fungiendo como cronistas, y analistas deportivos.

Dentro de esos, se destaca gente que nunca ha entrado a un terreno de juego de baseball, y que nada más tienen verbo para impresionar a los incautos, con principalía.

Algunos, además, hasta se dan lujo de estar criticando determinadas decisiones de carácter financiero que adoptan los millonarios dueños de equipos de las llamadas “Grandes Ligas”, se debe reiterar, aunque carezcan los “parlantes” de capacidad gerencial alguna,

Pero, sí tienen los mismos micrófonos a su disposición, por los patrocinios que logran obtener; y, que no se puede negar, forman parte del negocio aludido.

Autor: Rolando Fernández

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“Una sola golondrina no hace verano”. ¡Se requieren acciones complementarias!

El sustituir de forma única a los que encabezan dependencias estatales, a veces hasta sin equiparar las aptitudes, y actitudes que han puesto en evidencia anteriormente, los nuevos designados en las posiciones, respecto de las características y requisitos de los puestos que se habrán de desempeñar, no siempre resulta del todo fructífero.

Es evidente que, de ordinario, el desarrollo de labores efectivas desde cada cargo, se lleva a cabo de manera conjunta, y requiere, por supuesto, de condiciones imprescindibles que se deben llenar para el ejercicio dentro del mismo.

Claro, en tal sentido, los reales motivos que muevan a inclinarse por determinadas personas para elegirlas, y nombrarlas en los puestos, sean oficiales, o no, siempre prevalecerán. ¿Cuáles? Sería la pregunta pertinente que asalta en cada caso de que se trate.

Relacionado con lo dicho anteriormente, y las nuevas disposiciones emanadas del Poder Ejecutivo de ahora, en cuanto al funcionariado local de turno se refiere, es evidente que, a partir de que el señor presidente actual de la República, tomara las riendas de la nación dominicana, no se ha hecho acompañar de un gabinete óptimo, que le ofrezca el concurso requerido, y oportuno, como se  entendería necesario, para poder llevar a efecto con efectividad la gestión que le fuera encomendada por este pueblo, al seleccionarlo como  primer mandatario del país. 

Por tanto, parece ser que, en el presente, el mismo anda en busca de enmendar en ese sentido.  Pero, cómo lo ha estado procurando, la pregunta obvia sería, ¿algo positivo se podrá lograr?

Y es que, por la forma, en que se está haciendo, solo fijando la atención en las cabezas de algunos ministerios, u otras dependencias, es muy difícil que se alcance.

El accionar elegido se reporta impropio para cualquier observador pensante, al tiempo de cuestionarse, ¿se podrán alcanzar los objetivos planteados? ¿Qué es lo que en realidad se busca?

Innegable es que, las muestras de los desatinos incurridos hasta ahora por algunos funcionarios incluidos en el tren superior estatal del momento, están incluso tan de sobra, que a veces hasta se puede interpretar, como que   esos señores nombrados quieren andar por caminos diferentes a los del presidente.

Luego, y tal era de esperarse entonces, ante ese panorama no deseado, se nota que, el mandatario ha querido hacer provecho de la ocasión: fecha conmemorativa nacional de la Restauración de la República, para actuar en consecuencia.

Pues, como de común se estila en el país, la ocasión es utilizada para introducir en los gabinetes presidenciales determinados cambios de colaboradores, que se entiendan pertinentes, en procura, quizás, de una mayor eficiencia, o aportes a la gobernanza de turno, según se debe interpretar, con respecto a los servicios a cargo de esos. 

Evidentemente que, de ser así, el accionar se reportaría como muy favorable para la gestión gubernativa que el actual preside, máxime cuando hay un proyecto innegable de reelección en curso, aunque con una serie de problemas sociales, como económicos que enfrentar, no resueltos aún, que afectan directamente a la población, y que es obvio, podrían restar simpatía, con relación a dicho propósito político de retorno al poder. 

Ahora, ocurre y viene a ser, que solo el mandatario está sustituyendo las caras más representativas de ciertas dependencias, los jefes, por lo que se hace entendible que, no grandes logros se van a obtener, en parte para favorecer a este pueblo, se supone.

Obvio es que, se está olvidando en ese tenor último señalado, principalmente, que “ningún capitán sin soldados gana batalla”, como reza un dicho popular. Qué un hombre nada más, por sí solo, no resuelve nada; que siempre, para llevar a cabo las ejecutorias de lugar, necesario se hace un equipo “respaldante”.

De ahí que, también debe procederse en tal sentido, y evaluar en adicción, a todo el personal de apoyo que vaya a tener cada uno de esos, a los fines de que se realicen los cambios que resulten necesarios, y hasta imprescindibles, para más decir. ¡Dentro del partido oficial, hay mucha gente apta!, entre la que se puede escoger para ese propósito.

Además, hacer lo mismo con los modus operandi actuales de los ministerios incluidos, u otros departamentos, los cuales deben ser revisados, para determinar las fallas que se tengan; como las violaciones en que se ha venido incurriendo, respecto de las normas legales que les rigen.

Por otro lado, se debe adicionar dentro del examen requerido, el cómo se ha estado agenciando, y si ha sido con voluntad, y firmeza, la aplicación de cuántas leyes tengan que ver con la ciudadanía en sentido general, asociadas con las competencias de aquellos.

Tampoco se puede dejar de lado, y para completar, el determinar, como ponderar, los porqués de las lenidades que se conceden, y los padrinazgos improcedentes, en términos de las infracciones a las normas establecidas que a diario se cometen en el país, para evitar que continúen; y, procurar que se acaben de una vez por todas.  ¡Qué no haya más permisividades!

Los mejores, o más notables ejemplos que se tienen entre nosotros en esos ordenes, por un lado, son: los concernientes a: la Ley No. 63-17, de “Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial” de la República Dominicana. También, sobre el cumplimiento de la “Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales”, 64-00.

No es que solamente esas se tengan; que sean las únicas objeto de violaciones y “blandenquerías” recurrentes, vale decir. Pero, sí que son las más apreciables, conjuntamente con la Ley Nº 66-97. Ley General de Educación. También, la Ley General de Electricidad No. 125-01, y sus modificaciones posteriores, así como su Reglamento de Aplicación. Estas, entre otras, habría que agregar, sin temor a equivoco alguno. 

Por consiguiente, la máxima que en parte intitula, bien aplica, cuando se pondera respecto a lo tratado, en el sentido directo de que, solo ministros y superintendentes están siendo objeto de sustitución por parte del señor presidente de la República;

Y de que, las tareas para eficientizar, como resolver, estatalmente hablando, si es que son esos de los aspectos que en realidad se desean alcanzar; al igual que, el despertar entusiasmo electoral en el pueblo, en favor del del partido oficialista, tienen que ser ampliadas hasta los que estarían detrás de los nuevos incumbentes en los puestos de referencia.

Poco discutible es que, con fijar la atención en los frentes solamente, como una forma de limpiar las caras de las dependencias estatales envueltas, y en nada más, a muy pocos logros significativos, eso puede conducir.

Es una reflexión de cierre ésta, razonable, ¡verdad que sí!

Autor: Rolando Fernández

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¡Boca, calla; sécate pluma!

Sería una decisión inteligente. pedirlo así, para no proseguir en lo adelante, intentando ayudar a esta sociedad, a través de hablar, o escribir, sin lograr provecho alguno, aun se tenga el deseo de hacerlo.
Eso de inclinarse por callar y no escribir, por parte de algunos de aquellos que aspiran a vivir en un mejor país, junto a sus compatriotas, obedece a la impotencia sentida, como al presentimiento de que nada podrá resolverse aquí por el momento, de esa forma solamente, sino que se precisa de otras acciones más severas dadas las circunstancias envueltas en cada caso que se conoce, con respecto a la solución de muchos de los problemas apremiantes nacionales.
Sí, se refieren a los relativos a determinadas temáticas de carácter económico, político y social, que por lo regular se abordan; y, que se relacionan con cuestiones muy importantes, en esos órdenes, las cuales vienen afectando a la nación dominicana desde hace años ya. Oscuro es el camino que señalan las problemáticas atinentes. ¡Innegable eso, para cualquier pensante, verdad!
Evidentemente, la determinación de que se trata, es consecuencia de la avalancha de las “gruesas” informaciones, desastrosas, que a diario salen a la opinión pública nacional, y las cuales, por su trascendencia, hacen blanco en el desánimo de todo ciudadano preocupado, que aspire a colaborar usando tales medios: hablar o escribí, se reitera.
También, a la existencia de una “prensa amarilla”, en su mayoría, no combativa por supuesto, en capacidad de ayudar, obviamente; pero, que está vendida en gran parte a los intereses de los sectores agresores, y gravitantes, – lo cual limita, como es lógico suponer, -, que entre nosotros se han venido destacando desde hace años.
Además, a una televisión en el país, que bien se puede calificar como “podrida”, por el grueso de sus dañinos programas. Obvio, no usado ese tan amplio medio de difusión, para concienciar a este pueblo, como bien podría ser aprovechado; algo que, evidentemente, se reporta contrario a lo que se debe hacer con su gente.
Sí, repleta en adición la misma, de “disparatosos”; “bocinas” pagadas; e, ineptos de la comunicación, que en ocasiones rayan con lo vergonzoso. Que a veces, ni siquiera no saben expresarse bien; y que, como productores de espacios patrocinados, requieren de los llamados “interactivos” – personas con muy pocas condiciones por lo regular – para que les rellenen los programas con sus comentarios. Claro, no creíble se reporta, que esos lo hagan gratis.
Difusor el medio por demás, de “culebrones novelescos”, con los que nada bueno se enseña. Y, hasta convertido ocasionalmente, en prostíbulo público, para exhibicionismos corporales femeninos indecorosos; cuando no, en promotor de antivalores, y degeneración sexual.
Sí recalcable se reporta la inclinación señalada, cuando se pondera fríamente, y se analiza con imparcialidad ese escenario deprimente, que se ha venido verificando en Dominicana durante las últimas décadas, al cual no se le ve posibilidades de enmiendas.
Luego, ¿hablar y escribir entonces aquí, para qué? No vale la pena hacerlo. Lamentablemente, en este país se verifican niveles alarmantes de mediocridad pueblerina, displicencias ciudadanas, y de ignorancia. De eso no cabe la menor duda, con el agravante de que, ya gente en esta nación, ni siquiera se preocupa por leer nada instructivo, o edificante.
Eso, amén de tener una juventud – que sería la más llamada a emprender las acciones pertinentes hacia los correctivos de lugar -, que solo está pensando en juquear, “dembotnear”, bachatear etc.; como, en agenciarse un título académico, aunque sea con el cerebro vacío, para poder venderse social y laboralmente
Dirigida, además, esta nación, por políticos ilusionistas, que creen que un país se gobierna en base a titulares periodísticos, posverdades expresadas, anuncios propagandísticos embaucadores, hasta mal diseñados algunos; y, con ofrecimientos aéreos a la población, entre otras argucias de uso ordinario.
Que son creadores de falsas expectativas, ante un pueblo creyente y conformista; que no reacciona en pos de reclamar sus derechos: comer; recibir educación; y, a la salud, entre otros diversos beneficios que le corresponden.
Que, al parecer, no le está importando el nudo económico a desatar en el mañana que le están dejando estos políticos de nuevo cuño. Tampoco, el qué habrá de hacerse para honrar los tantos compromisos con el exterior que se vienen contrayendo desde hace décadas; y, la forma de poder cumplir con los acreedores extranjeros, cuando se presente el momento de tener que hacerlo.
¡Ah!, también, el que no tenga que dejarse forzosamente de lado, lo imperioso que resultaría para todos los dominicanos, el tener que preservar la soberanía de la República, comprometida en parte con los empréstitos concertados.
Penosa, la decisión de no hablar, ni escribir por parte de algunos ciudadanos preocupados, que tratan de alertar y edificar por esos medios a este pueblo sobre los males inminentes que le pueden aguardar.
Obviamente, serán esas inacciones, hasta que el mismo se incline por secundar a esos desinteresados ciudadanos parlantes, o escritores; por sacar del ruedo nacional a sus verdugos políticos; y, empoderarse, en procura de lograr las enmiendas requeridas, ante todo hecho deleznable que se genere en los litorales del Estado local.
Luchar en contra de la flagrante corrupción pública, generalizada, y las desaprensiones en que de ordinario incurren los sectores oficiales del país, siempre en contra de las grandes mayorías nuestras.
Además, porque se proceda en consecuencia cada vez, ante todos los actos ilícitos locales. Y, agenciar con firmeza, el que sus reclamos sentidos prosperen; como, el que las penurias sofocantes, insoportables ya, sean satisfechas oportunamente por las autoridades competentes dentro del oficialismo.

Una “hoguera” peligrosa se puede encender en Dominicana. “¡Ojo al Cristo!”

Es lo que se infiere, a partir de las presiones sostenidas que viene recibiendo este pueblo, de ordenes diversos, como producto de las acciones desaprensivas provenientes de los sectores que gravitan a nivel local, políticos y empresariales, mayormente, entre otros.

En ese sentido, los precios de los productos de primera necesidad andan por las nubes; cargados de impuestos y especulación comercial; los costos de los combustibles por igual, en pos de favorecer a actores privados ; y, ahora, para completar el escenario desastroso, en contra de los que menos pueden aquí, se tienen los descabellados aumentos en la tarifa eléctrica, con el burlesco acompañamiento de los gigantescos apagones que se registran, ante la ola de calor terrible que viene afectando al país.

Mientras tanto, los políticos de nuevo cuño que han desfalcado el Estado nacional, como los empresarios patrocinadores electorales, beneficiarios también de ese delito, según lo que trasciende a cada momento, se pasean por calles y avenidas locales en lujosos automóviles, exhibiendo bienestar y riquezas abundantes; “echándoles vainas” a los pobres, como se dice popularmente.

Es obvio que, demasiadas burlas y abusos ha soportado esta población. Pero, como es bien conocido, todo, es hasta un día; porque, tal reza un dicho popular, “hasta la belleza cansa”; y, las actitudes retaliatorias pueblerinas en este país por las razones expuestas, pueden estar a punto de comenzar a manifestarse.

Por tanto, en cualquier momento es posible que se produzca aquí una explosión social.  de impredecibles consecuencias, que de paso tienda a la creación de una gran “hoguera”, sujeta a recibir a cuántos abusadores, ladrones y corruptos del patio, haya que lanzar en ella, de esos que han venido “esquilmando” a esta población, y burlándose al mismo tiempo, durante las últimas décadas. Claro, para quitárselos de encima a la gente, de una vez por todas.

Qué recuerden todos esos actores “inescrupulosos”, que, los pueblos soportan hasta un día; y, que cuando se deciden a exigir sus derechos a la salud, el comer, a vivir en la paz, a la educación, etc., lo hacen por cualquier vía.

También, qué sus palabras y acciones, son las que más se parecen a las de Dios. Y, qué los más poderosos son aquellos que están sujetos a mayores pérdidas de ordinario, cuando se producen significativas revueltas sociales.

 “¡Ojo al Cristo!”. Después, no hay ejércitos armados para enfrentar las masas sublevadas; arrasan esas con todo, vidas y bienes materiales.

Autor: Rolando Fernández

www.rfcaminemos.wordpress.com

Quisiera verle llegar, antes de “morir” yo, la concienciación ciudadana aquí 

No es un secreto para nadie en Dominicana, el cumulo de calamidades; desordenes institucionales; hipotecas de la soberanía nacional; la “haitianización” en curso que arropa al país; la insatisfacción de las necesidades sociales por parte de los gobiernos; la corrupción generalizada, política, como empresarial también; y, otros males fehacientes de alta consideración, que han venido gravitando entre nosotros durante los últimos tiempos.

Y, todo con el patrocinio de los políticos de nuevo cuño que se ha venido gastando esta nación, durante pasados lustros, algo recientes. Entre los que ejercen la actividad, se pueden contar actores excepcionales, fiables, muy marcados.

Algunos de esos, que ya incluso tuvieron la oportunidad de gobernar esta República, desde sus más altas instancias, y que enseñaron, de cuántos actos desastrosos fueron capaces de incurrir durante sus tiempos de gestión, de nuevo se están proponiendo ahora ante el pueblo, como candidatos a la presidencia de la nación.  ¡Creen que sus acciones n se recuerdan!

Sabido es que, muy poco realizaron aquellos en favor de las grandes mayorías del país, vale recalcar, en términos de resarcir algunos de los daños provocaos a la población. Pero, no obstante, y con las caras duras de siempre, pretenden embaucar a los incautos locales otra vez.

Sin embargo, y pese a los prontuarios cuestionables inequívocos acumulados por esos “magnates”, y las frustrantes ejecuciones llevadas a cabo, cuando les tocó gobernar, manifiestan actualmente   aspiraciones de volver de nuevo a subirse en el “palo”, vale la reiteración.

Evidentemente, entienden que de loable se puede calificar su labor estatal desde el Palacio. Piensan, que es verdad, tanto la falta de memoria de este pueblo, como de conceptualización; y, que ambas se verifican en un ciento por ciento localmente. ¡Craso error! Se pueden llevar tremenda sorpresa. Ya la población no está tan ciega como antes.

Aunque, parece ser que, algunos ciudadanos aquí, no están en disposición de levantar cabeza, pese a todo, por estar llevándose de las bocinas pagadas que promueven a esos turpenes de cara dura, respecto del próximo torneo electoral a celebrarse en el año 2024.

Ahora, se pueden quedar muchos de esos farsantes “con el moño hecho”, como se dice en buen dominicano. ¡Saborear el polvo de la derrota! “Quedarse oliendo donde guisan”, como dice el pueblo

Obvio que, se aprecian en determinados segmentos de la población, las intenciones de continuar favoreciendo con el voto a políticos de esa estirpe depreciable, corruptos y mafioso, que de nuevo se ofertan. Aunque, son los menos, claro está, esos sectores fanatizados que apadrinan.

A sacarle los pies a toda gente repudiable, sin condiciones loables; conocida en su proceder; que, lo que va a hacer es, continuar con más de lo mismo, de volver a alzarse con el poder.

Trabajar para los poderosos del país, no cabe duda, y acumular mayores riquezas que las ya logradas por algunos. O, agenciarse posiciones económicas, y dinero por supuesto, los de nuevo ingreso al ruedo.

Pueblo, está bueno ya para continuar dejándote embaucar (marear) de todos estos farsantes políticos locales. “Súbeles los vidrios”, como diría alguien por ahí, ya que de nuevo vienen por ti, con sus demagogias, y sus patrañas sin reparo, para que otra vez les vuelva a favorecer con tu voto.

Pueblo, ¡despierta, a concienciarse! Nunca es tarde para recapacitar, principalmente en asuntos políticos. La última palabra es la tuya. De equivocarte nuevamente, el malo lo será tu; y, del abismo en que te harán caer al final, muy difícil la sociedad dominicana podrá salir después.

Autor: Rolando Fernández

www.rfcaminemos.wordpress.com