La pregunta que a diario algunos se hacen en Dominicana

¿Por qué no recuperar los dineros mal habidos, por parte de los políticos del patio? ¡No es “capciosa” la interrogante! Sí que se reporta como justiciera más bien la misma, en la mente de todo pensante local que le preocupe su país, frente a los escándalos de corrupción que tienen jarta a esta sociedad

De ordinario en la nación dominicana, los gobiernos recurren a las gravosas cargas impositivas en contra de la población – “el burro para soportar” -; al igual que, a la concertación de préstamos, tanto a nivel local, como con el exterior -, para poder equilibrar los presupuestos públicos de la República, anualmente.

En ese tenor, muy poco es lo que se piensa en recortar gastos oficiales; en controlar los despilfarros de recursos económicos estatales, como esos de las subvenciones a los partidos políticos, entre otros.

Ha sido esa, y se entiende continuar siendo, la norma recurrente en el país, aunque en el presente gobierno, algunos amagos se están haciendo para procurar enmendar, principalmente con respecto a ese último renglón, pero que lucen como intentos fallidos hasta ahora.

En otras líneas, no se advierte el querer descontinuar eso del barril de cuartos que se gasta en publicidad estatal, y “bocinajes” loadores. Tampoco, el introducir la iniciativa casi obligada ya, de disminuir los salarios escandalosos, y demás beneficios que reciben los funcionarios públicos; y, menos rebajar considerablemente el bojote de fondos dispuesto para senadores y diputados de la República, que solo van allí a levantar las manos.

Como agravante de consideración es evidente que, la captación de mayores ingresos por parte del fisco, justa y equitativa, de forma tal que los aprestos recaudatorios resulten lo menos lesivos, y a la vez rciprocratorios para el país, en términos de desarrollo, y beneficios dirigidos hacia su lastimada sociedad, también se está dejando de lado

A ese respecto, y dadas las causales recurrentes que en gran parte provocan situaciones deficitarias alarmantes a nivel del presupuesto púbico nacional, la gran pregunta sería: por qué no procurar la recuperación de los dineros que normalmente se llevan muchos de los políticos locales entre las uñas, durante cada gestión de gobierno en que les toque participar, haciendo honor a la deleznable práctica instaurada aquí desde hace años: la rampante corrupción estatal innegable.

Eso, en vez de proseguir endeudando el país, y castigando a este pueblo con mayore impuestos, para tratar de compensar los faltantes de los recursos fiscales requeridos, para satisfacer necesidades sociales exigidas, como de otra naturaleza.

En ese sentido, la repuesta inmediata que emanaría de la pantalla mental de quienes correspondería actuar es: “eso tendría que ser a partir de los procesos judiciales que se debe llevar a cabo, y esperar por las sentencias definitivas de embargos, lo cual conllevaría mucho tiempo.

Evidentemente, sería una repuesta aceptable hasta cierto punto, por las urgencias de recursos que en determinados momentos se tienen; aunque, no la mejor para todos los robados, el pueblo víctima, que seguirá cargando, con impuestos, e hipotecas, incluso a su soberanía.

Al mismo tiempo, y como se habrá de suponer, de bastante complacencia sería tal justificación para los corruptos denunciados, que dirían a todo pulmón: “a ver si pueden caballeros; mientras tanto, a disfrutar de nuestras riquezas”. ¡Qué siga la impunidad!

No obstante, algo se tiene que hacer, ¡y se puede!, para el combate fructífero de ese flagelo tan lacerante.  Eliminar el borrón y cuenta nueva es de lo que más procede, cada vez que hay un cambio de gobierno, que se daría, obviamente, siempre y cuando haya voluntad política, para que los recursos sustraídos al fisco regresen, y contribuyan a reponer sus arcas.

“Pensando en voz alta” como se dice, podría crearse un fondo especial, restringido para un uso específico: cobertura anual de los desequilibrios presupuestales que se presenten al inicio de cada año; y, que se nutriría con el depósito en ese de los dineros que se obtengan intra períodos gubernamentales de cambio, cuando se estarían procesando los expedientes por corrupción sometidos a la justicia; y, que como complemento, el Poder Judicial mantenga su independencia, a pesar de los que a nivel del Ejecutivo se puedan verificar  cada cuatrienio.

Claro, para la gestión gubernamental presente, se podría tornar imposible la iniciativa del uso de la fuente señalada, para reponer recursos estatales requeridos, dado que no ha sido la norma hasta el momento, por lo que debe ser sustituida en gran parte mientras tanto, por los recortes de los gastos innecesarios en los que se incurre desde el Estado, verbigracia los que se señalan más arriba.

Bien presente se debe tener que, lo que más procedería con relación a los tantos corruptos que hay en este país, no es solo procesarles judicialmente en los tribunales de la República, y llevarlos a las cárceles nuestras, sino también, despojarles de los dineros mal habidos, en contra de este depredado pueblo, que es el que siempre tiene que pagar los platos rotos, vale ser reiterativo.

Obviamente, para ello tendrían que aparecer entre nosotros, hombres con pantalones, y pelo en pecho; qué se atrevan a impulsar acciones de ese tipo, las cuales de seguro encontrarían gran respaldo en la población dominicana. ¡A ver si llegaron en esta ocasión!

Sí que también se impone, el que las ataduras con los “bandidezcos” sectores empresariales que aquí gravitan, y que por lo regular patrocinan campañas electorales, tienen que ser dejadas de lado; pues de lo contrario, muy difícil lograr éxito en ese sentido.

Pueblo, es en esa línea por la que hay que inclinarse, para elegir gobernantes pulcros, y con coraje, al tiempo de presionar a continuación, la conformación de séquitos acompañantes compuestos por hombres probos y capaces.

Reparar en que, el Estado no produce dinero alguno; se nutre del mismo pueblo, por lo que es este último a quien en realidad desfalcan los políticos aventureros y comerciantes, que se destacan dentro de ese ejercicio en Dominicana, lo cual va en perjuicio alarmante de los servicios  de salud requeridos, y demás necesidades prioritarias que te acogotan de ordinario.

Solo así se evitará, qué se continúe endeudando más este país, con eventual afectación de la soberanía nacional – emisión de bonos soberanos – con empréstitos concertados para cubrir desequilibrios presupuestarios, producto en gran parte de los robos en que incurre un alto porcentaje de los políticos tradicionales que nos gastamos los dominicanos, con rarísimas excepciones.

Y, como complemento, se obtendría la suspensión, o moderación de los tantos gravámenes impositivos con que se viene siempre afectando a esta sociedad, burlada de ordinario por los gobiernos que les toca dirigir la nación.

Autor: Rolando Fernández

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PENSEMOS EN LO RIESGOS PROBABLES, Y SUS CONSECUENCIAS

AHORA, UNA GRAN PARTE DE LA ATENCIÓN CIUDADANA EN DOMINICANA, ESTÁ PUESTA EN LA FLEXIBILIZACIÓN DEL TOQUE DE QUEDA, DE CARA A LOS “PARRANDEOS”, EL CONSUMISMO, Y LAS BORRACHERAS QUE SE ESTILAN DURANTE LA ÉPOCA NAVIDEÑA.Y LA LLEGADA DEL NUEVO AÑO.

LA GRAN PREGUNTA QUE CUALQUIERA SE HARÍA ES: “POR QUÉ NO HACERLO CON RESPECTO A LOS “ESTRAGOS” QUE VIENE HACIENDO LA PANDEMIA DEL COVID-19, A NIVEL LOCAL, AFECTANDO SOBREMANERA LA SALUD DE LA GENTE, SEGÚN LAS INFOMACIONES OFICIALES QUE SE ESTÁN DEJANDO TRASCENDER, AUNQUE SE ENTIENDAN ALGO PINCELADAS, PARA NO ALARMAR A LA POBACIÓN.

TAMBIÉN, CON RELACIÓN A LA CANTIDAD DE PRUEBAS QUE EN ESTOS MOMENTOS SE HACEN NECESARIAS, EN FAVOR DE LOS DOMINICANOS, GRATUITAS, Y DE MANERA OPORUNA. ¡EXGIRLAS!, A LOS FINES DE QUE SE CONOZCA LA REAL AFECTACIÓN DEL MAL A NVEL DEL PAÍS.

DE IGUAL FORMA, EN LO QUE CONCIERNE A LOS SERVICIOS QUE OFRECEN LOS LABORATORIOS PRIVADOS, PARA QUE ESTOS NO SIGAN HACENDO SU “AGOSTO”, CON LA ANALÍTICA RELATIVA A LA REFERIDA PRUEBA – PCR –  QUE SE ENTIENDE LA MÁS CONFIABLE, Y POR LA QUE ESTÁN COBRANDO UN DINERITO SINIFICATIVO, QUE A TANTA GENTE PROHIBE, CON PROTOCOLOS EXIGIBLES, QUE RAYAN EN EL SI TÚ QUIERES, SINO DEJALO.

VAMOS A PROCURAR CONOCER LA CRUDA REALIDAD SANITARIA QUE NOS ESTÁ ÁFECTANDO; Y, A REPARAR CON SOSIEGO EN ELLA, EN VEZ DE ESTAR PENSANDO EN LIBERTADES NOCTURNAS DICEMBREANAS, PARA LOS FIESTEOS ACOSTUMBRADOS DURANTE LA ÉPOCA. Y, EN CÓMO, PREVENIR LOS CONTAGIOS PROBABLES, ADOPTANDO TODAS LAS MEDIDAS POSIBLES.

ES BIEN SABIDO QUE, LA NAVIDAD, COMO TRADICIÓN CONVENCIONAL RELIGIOSA, SE LE TIENE TAL UNA ÉPOCA BORRACHIL Y CONSUMISTA; QUE ES CELEBRADA SOLAMENTE EN EL MES DE DICIEMRE DE CADA AÑO, POR DECISIÓN ACOMODADA DE LA IGLESIA CATOLICA, ADOPTQDA EN TIEMPOS BIEN REMOTOS; COMO. BASADA EN EL COMBATE AL PAGNISMO DE ENTONCES.

QUE LA NAVIDAD TIENE UN SENTIDO ESOTÉRICO, MUY DISTINTO AL EXOTÉRICO, EN QUE LA CONCIBE UN GRAN SEGMENTO DE LA HUMANIDAD; QUE SU VERDADERA ESENCIA ES ESPIRITUAL, COMO FUERA EJEMPLIFICADA POR EL AMADO MAESTRO JESUS DURANTE EL MINISTERIO TERRENAL QUE LE FUERA ASIGNADQ POR EL PADRE SUPREMO, CON LA MISIÓN DE INSTRUIR A LOS HOMBRES (GENERAL), COMO DESPERTAR EL SER DIVINO QUE HABITA EN SU INTERIOR, Y CUYO CUERPO FÍSICO ES TEMPLO SAGRADO A HONRAR SIMPRE;

QUE SE DEBE PROCURAR LA CONDICIÓN, A PARTIR DE UN AMOR VIRGEN, COMO DE NACER EN UN PESEBRE, “QUERIENDO, SIGNIFICARSE  SIMBOLICAMENTE CON ESTE ÚLTIMO, EL SITIO A QUE ACUDEN LA BESTIAS MANSAS EN SERVICIO – LOS HUMANOS – EN BUSCA DE ALIMENTO ESPIRITUAL. DE AHÍ QUE, EL NACIMIENTO DEL NIÑO JESÚS EN TALES CONDICIONES, SE CONSIDERE COMO EL SIMBOLO PRINCIPAL DE LA NAVIDAD CRISTIANA. ¡DICEN ESO LOS QUE SABEN!

EN ESE SENTIDO, LA CONMEMORACIÓN DE LA “NATIVIDAD”, EN SU VERDADERA ESENCIA, QUE NO ES COMO LA ENTIENDE EL GRUESO DE LA HUMANIDAD, SE PUEDE CELEBRAR CUALQUIER DÍA, Y MES DEL AÑO. NO TIENE QUE SER NECESARIAMENTE AL FINALIZAR EL MES DE DICIEMBRE, DE LA FORMA EXLUSIVAMENTE MUNDANA QUE SE ESTILA DE ORDINARIO.

POR TANTO, EN ESTA OCASIÓN, EN QUE CURSA UNA PANDEMIA QUE REVISTE TANTO PELIGRO PARA LA GENTE NUESTRA, LO QUE MÁS DEBE IMPORTAR NO ES LA FLEXIBILIZACIÓN DEL TOQUE DE QUEDA DISPUESTO POR EL GOBIERNO, Y QUE CON FERVOR SE RECLAMA, HACIENDOSE ALUSIÓN A LOS EFECTOS ECONÓMICOS INHERENTES A DERIVAR, SINO LA SALUD DE LA POBLACIÓN, ACTIVO QUE, CUADO SE PIERDE, JAMÁS SE RECUPERA.

LUEGO, A CUIDARNOS TODOS, Y, FESTEJAMOS DESPUÉS EN EL PAÍS, NAVIDAD Y EL AÑO NUEVO. LOS GOCES DURANTE ESTE MES, EN MEDIO DE TAN AGRESIVA PANDEMIA, PODRÍAN COSTARNOS BASTANTE CAROS DESPUES.

CAMBIEMOS ROMERÍAS, JARTANGAS Y BAILADERA, POR SOSEGADAS MEDITACIONES DE CARÁCTER ESPERITUAL, Y EXPRESIONES SENTIDAS DE AMOR INCONDICIONAl. ¡QUÉ CELEBRACIÓN MAS HERMOSA DE LA NAVIDAD 2020, LO SERÍA DE ESA FORMA!

¡Qué pena! ¿Con qué nos quedaremos?

La gran verdad es que, la incapacidad profesional que hoy se pone en evidencia en Dominicana, a nivel de la mayoría de las disciplinas del saber técnico, como científico, con rarísimas excepciones personalizadas, por parte de los egresados universitarios actualmente, muchos de los cuales apenas saben leer y escribir bien, afecta sobremanera el relevo generacional necesario nuestro en ese orden.

La sustitución del apto ejercicio de tales naturalezas, con que podía contar el país hasta hace unos años, se torna cada vez más difícil, a partir de lo expresado anteriormente. ¡No se observan hoy reales sustitutos suficientes del “roble” saber nacional de otrora!

Lo que en el presente está egresando como tales – profesionales graduados  – de nuestras academias de educación superior, deja bastante que desear, en términos de aptitudes, actitudes y conocimientos realmente adquiridos, para ejercer las carreras cursadas,  con la efectividad debida.

Y, ahora las cosas tenderán a empeorar más aun, cuando se está pretendiendo desde esas instituciones académicas todas, la formación virtual de aquellos, siguiendo la nueva moda adoptada, a pesar de cuántos inconvenientes ofrece la iniciativa,  

Claro, se está haciendo provecho de la pandemia mundial que cursa, COVID-19, situación esa, qué no obliga, necesariamente, a dejar de lado total lo presencial, siempre y cuando se adopten las medidas preventivas pertinentes, para continuar formando académicamente a las personas interesadas.

No obstante, la educación a distancia que se está promoviendo en el presente, es algo que viene recibido suficiente apoyo, y marcada justificación, por parte de los diversos sectores políticos y empresariales regentes aquí, básicamente por lo favorable para los primeros, en cuanto se refiere a lo manejable poblacional, posible de derivarse – se narigonea más fácil a los incapaces, un propósito sutil subyacente en el invento de que se trata -; como lo comercial envuelto, para los empresarios y demás. Al final, solo esas dos clases serán las más beneficiadas.

En el tenor de lo que se aborda, cuánta irresponsabilidad, y doble cara se advierte, en un amplio segmento de las autoridades educativas del país, que es indudable tienen competencia respecto de todos los grados académicos nuestros, ya que, las buenas formaciones:  primaria, intermedia y secundaria, bajo las viejas denominaciones, repercuten de forma obligada en los superiores a cursar. Esos incumbentes, “no quieren dar su brazo a torcer”, como se dice; y, están siguiendo la misma línea trazada.

¡Sin zapata no se construye nada que pueda servir!; y, lo que así se levanta, más temprano que tarde se derrumba. La virtualización de todo el sendero educativo nacional previo, afecta en grado sumo la formación a posteriori, para cualquier ejercicio profesional.

Y, evidentemente, más es el daño aun, cuando esa misma práctica también es adoptada a nivel universitario, incluido por añadidura en el abanico de la nueva modalidad de enseñanza presente.   

Nuestros mejores profesionales se están yendo del planeta, desde hace unos años atrás, por razones naturales, y nos hemos venido quedando sin la sustitución que debe ser con respecto a los mismos.  

Pronto, los que restan, por igual partirán, y nos quedaremos sin buenos médicos, abogados, periodistas, contadores, ingenieros, etc. Esos están brillando por su ausencia localmente, como de hecho ya se está percibiendo, teniéndose que recurrirse al exterior para poder contratar servicios óptimos en tales órdenes, cuando se demandan con precisión. Claro, podrán presentarse las contadas excepciones de siempre.

Por tanto, aquí, solo aparecerán malos imitadores en las ramas diversas del saber, tanto técnico, como científico; mediocres con títulos académicos, siempre dispuestos solo a comercializar y especular con lo poco puedan hacer, de continuarse por los mismos caminos que hasta hoy.

Finalmente, vale la pena reiterar aquí, algo dicho en otros trabajos que publicáramos con anterioridad, y que puede servir como base, para cranear, y asociar con lo tratado, al tiempo de formarse certeros juicios en relación con lo que aquí se expone.

“La realidad virtual es un entorno de escenas u objetos de apariencia real. La acepción más común refiere a un entorno generado mediante tecnología informática, que crea en el usuario la sensación de estar inmerso en él”. Wikipedia

Pero, además, se dice en otra parte, con respecto a lo virtual, en términos más sencillos: “Que solamente existe de forma aparente y no es real”.

Autor: Rolando Fernández

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¡HÁGASE!

VAMOS A ESTABLECER ADEMÁS UN “VIERNES BLANCO”, EN TODAS PARTES, CON DEMOSTRACIONES DE HONESTIDAD Y TRANSPARENCIA, RESPECTO DE LOS ACTOS HUMANOS TODOS, EN VEZ DEL NEGRO SOLAMENTE QUE HASTA AHORA SE TIENE, PARA ESTAR OFERTANDO LA VENTA DE PRODUCTOS AGRÍCOLAS, Y OTROS, TAL ES EL CASO DE UNA PROMESA RELATIVA QUE HICIERA EL DIRECTOR DE INESPRE EN EL PAÍS, COMO PARTE DEL ABANICO MERCURIAL EXISTENTE A NIVEL DE DOMINICANA. (LISTÍN DIARIO, DEL 11-11-20). CLARO, SON DE ESAS OFERTAS MERCADOLOGICAS DE BARATURAS COMERCIALES DURANTE UN DÍA, DE ARTÍCULOS DE CONSUMO RÁPIDO, COMO DE USO MODERADO.   PARA SEGUIR EMBAUCANDO A LOS INGENUOS QUE ABARROTAN LAS TIENDAS EN OCASIÓN, ACOGIÉNDOSE A LA PRÁCTICA ANUAL DISPUESTA. ESA SOLO TIENE UN ÚNICO PROPÓSITO:  VENDER, Y NADA MÁS. ¡QUE NADIE SE PIERDA!

¡QUÉ SE HAGA!

PARA UN SINNÚMERO DE COSAS, ALGUNAS MUY IMPORTANTES, Y OTRAS NO, SE TIENE UN DÍA CONMEMORATIVO MUNDIAL Y, CUALQUIERA SE PREGUNTARÍA AL RESPECTO, POR QUÉ NO APARECERÁ ALGUNA ORGANIZACIÓN DE RENOMBRE QUE PROCURE EL ESTABLECIMIENTO DIRECTO DE UN DIA EN EL AÑO, PARA FESTEJAR LA HONESTIDAD, Y LA REPONSBILIDAD DE LOS HOMBRES, DENOMINADO ASÍMISMO, MÁS MENOS, “DÍA INTERNACIONAL DE LA HONESTIDAD Y LA RESPONSABILIDAD HUMANA”.  ¿SERÁ QUE ACASO YA ESAS CONDICIONES EN LAS PERSONAS, COMO UN CONJUNTO DE ATRIBUTOS LOABLES – CUALIDADES DE SER: “decentedecorosorecatadopudorosorazonablejustoproborecto u honrado”, según detalla el diccionario de la Real Academia EspañOLA (RAE)  POR UN LADO; Y,  “ de asumir las consecuencias de las propias decisiones, respondiendo de ellas ante alguien. por el otro. Responsabilidad es la capacidad de dar respuesta de los propios actos”, DE ACUERDO COMO SE CONCEPTULIZA LA SEGUNDA EN OTRAS FUENTES.

LUEGO, LA PREGUNTA QUE ASALTA ES, ¿NO EXISTEN HOY ESAS CARACTERISTICAS EN LOS INDIVIUOS?  ¡PARECE QUÉ NO!;Y, POR TANTO, NINGUNA ENTIDAD DE AQUELLAS ENTIDADES, QUÉ INFLUYEN ACTUALMENTE SOBREMANERA EN LAS SOCIEDADES DE HOMBRES Y MUJERES, TODAS, SE INCLINE POR PROMOVER UNA INICIATIVA DE ESE TIPO.

¡Recortar no, eliminarlos!

La verdad es que, luce esperanzador, en principio claro está, el anuncio que hiciera el señor presidente de la República, en cuanto a la reducción necesaria (50%) de los aportes que hace el Estado nuestro a los partidos políticos, para cubrir sus actividades administrativas y electoreras, como parte de las acciones gubernamentales encaminadas a enfrentar la grave crisis económica por la que atraviesa el país, complicada más aun, debido a las exigibilidades de fondos que demanda el combate a la pandemia del COVID-19, en curso actualmente entre nosotros.

Eso así, de entrada, por saberse de sobra, “como se bate el cobre en Dominicana”; y, salvo que no fuera otra forma de hacer desviar la atención ciudadana de los serios problemas nacionales que acosan, mediante los ordinarios titulares entretenedores periodísticos acostumbrados, para los que se presta hoy la prensa local, muy bien pagados entienden algunos. Una gran cantidad de referentes se tiene.

Y, además, con el propósito obvio de que la población siga “roncando” como siempre se ha perseguido. Por lo que hasta ahora se ha estado viendo, parece que el asunto va solo en esa línea. Mucho bla, bla, bla; opiniones a favor y en contra; como protestas y defensas esperadas de los grupos que resultarían afectados, etc.

Esa lectura, para entretener a la gente no se hizo esperar; y, es la que muchos pensantes locales han estado dando a la iniciativa que hiciera pública el primer  mandatario de la nación, en cuanto a tal planteamiento de recortar la friolera de fondos que alegremente se entrega, y que reciben “muertos de risa” los partidos políticos del sistema en este país, para sufragar sus actividades electoreras; y, demás, llevar a cabo la compra de conciencias de muchos votantes. También, cubrir las francachelas burlonas a la población que acude a las urnas.

En adición, y a pesar de que algunos no quieran admitirlo, para que muchos de los caciques connotados en el seno de esas entidades, se hagan más ricos cada vez. ¡Las inferencias sobre el particular están de sobra!

Con relación a esa propuesta anunciada por el presidente de los dominicanos, si en verdad se tiene la intención de ir “agarrando el toro por los cuernos en esta nación”, la misma no debe ser, refiriéndose, solamente a lo concerniente al próximo año; y, esgrimirse como excusa, las precariedades estatales que se enfrentan en la actualidad, pues siempre las ha habido. para con ello justificar, tal se pretende en el presente. Tampoco, el que no habrá elecciones durante el 2021.  No es la primera vez que eso último ocurre, años sin procesos electorales.

Ni, haciéndose alusión a los requerimientos de recursos económicos que se tienen hoy, originados en la fragilidad obvia de nuestro sistema de salud pública, para combatir la pandemia del COVID-19, in crescendo más aún, y, que por supuesto, obligan a ahorrar dineros públicos, para hacer frente a eventuales demandas futuras adicionales también.  

Pues, si bien es cierto, que aquellos presionan en estos precisos momentos las escasas finanzas estatales, y lo habrán de hacer en los por venir, no lo es menos que, en verdad se pueda economizar por esa vía – rebaja a los partidos – lo suficiente, para enmendar las deficiencias dentro del descalabro de nuestro sistema público de salud, que data de años, y ahora fuera evidenciado por la terrible crisis sanitaria cursante. De seguro esa situación no será resuelta durante el venidero, ni quizás en los cuatro de la presente gestión gubernamental.

Eso, amén de lo transitorio que supone tal problemática de salubridad, y cuyos efectos futuros se desconocen, por lo que no es posible estar asociándole con la corrección de un despilfarro de dinero que viene de años; y, qué hace mucho tiempo, debió haberse procurado.

Lo más lógico es que entonces, ¡la eliminación debe ser total y para siempre!, Tal dilapidación de recursos económicos se torna improcedente, ante el abanico de necesidades perentorias que vienen afrontando desde hace años los dominicanos; y, sin   importar las causas que medien en estos momentos precisos, muy valederas, por cierto, no cabe duda, externadas como justificantes en esta oportunidad.  

Vale la pena reiterar que, lo que realmente se debe hacer en ese sentido es, “eliminar por completo, y para siempre”, esa mofa deleznable a la gente aquí, utilizándose los mismos dineros provenientes de las gravosas cargas impositivas con las que se acogota de ordinario a este pueblo, sin recibir las reciprocidades estatales necesarias, para en parte, dar cuartos a los partidos políticos, entre otras cosas.

Es obvio que, ante la grave crisis económica heredada por el actual gobierno, del inmediatamente anterior, con principalía, se tienen muchas áreas por donde comenzar a recortar: no subvenciones a los partidos políticos; eliminar gastos estatales, innecesarios a todas luces; rebaja de los salarios burlones del funcionario estatal; como, el quitar exenciones impositivas, y otros beneficios que se han venido otorgando en favor de determinadas empresas, y grupos económicos poderosos, gravitantes en el accionar generalizado aquí. Tales. son señaladas para simple muestra. El universo relativo es bastante amplio en ese sentido.

Todas esas, son causales que limitan al gobierno, para   poder costear, como debe ser, los apremiantes requerimientos sociales que se tienen en esta nación; como, el satisfacer otras necesidades oficiales. perentorias.

Importante es que, por un sector bastante cuestionable ciertamente, se está procurando comenzar, según lo que ha dicho el señor presidente de la República, y las declaraciones correspondientes que recogió la prensa local, en el sentido de que el mismo someterá ante el Congreso Nacional, una solicitud del recorte de un 50% de los recursos que reciben los partidos políticos del sistema, tal se expresara más arriba también; y, si es que eso va, en verdad. ¡En buena hora sería! (Ver: “Listín Diario”, edición de fecha 17-10-20)

Evidentemente, ese es un pedimento que recibirá allí mucha negatividad, y sólidas barreras, como es obvio entender, ya que los congresistas son parte de tales entidades lucrativas beneficiarias – partidos -; y, por tanto, no será fácil convencer a esos tecnócratas apandillados en esas, para que acepten esa solicitud.

 ¡Cuchillo para su propia garganta, difícil! “Oposición rechaza reducir fondos asignados a los partidos”, información hecha pública, periódico “Diario Libre”, del 21-10-20. ¡Ahí está la muestra!

Es esa una iniciativa que, por supuesto, necesitará de una gran voluntad política de todos aquí dentro del ejercicio; como, de un esfuerzo sostenido por parte del Poder Ejecutivo, si es que algo se quiere lograr ¡El pleito habrá que echarlo!

La pregunta que tantos se hacen, en el tenor de lo tratado  es, por qué el Estado nuestro tiene que cubrirles a esas “compañías por acciones”, denominadas partidos políticos, todas las politiquerías, y proselitismos requeridos, a los fines de que sus representantes vayan a ocupar los cargos públicos del gobierno, y luego se marchen con inmensas fortunas acumuladas, tras los desfalcos hechos al erario, con rarísimas excepciones; mientras, en este país los hospitales del sistema estatal de salud se está cayendo a pedazos, y ni siquiera aparecen medicinas, como tampoco materiales clínicos, para asistir a los pacientes internos, o de nuevo ingreso. ¡Esa, entre otras desaprensiones que merecen urgente atención a nivel nacional!

Sobre ese particular de las subvenciones a las entidades políticas, se argumentaba en principio, y aún se continúa haciéndolo, que la decisión siempre ha ido en pos de que esas instituciones no reciban recursos financieros del bajo mundo (dinero sucio), como tampoco de algunos sectores privados condicionantes, para sufragar sus gastos de campañas electorales, y demás actividades proselitistas.

Como un argumento baladí se ha entendido de ordinario tal postura, por lo difícil que es controlar eso, como de hecho se ha demostrado desde que se aprobaran, y entraran en vigencia, las normativas legales correspondientes: Ley 275-97, primero, que establece la asignación presupuestaria anual requerida; y, segunda, Ley 33-18, de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos.

En otro orden, además, si con la reducción de gastos públicos se quiere proseguir, la mirada próxima tiene que ser puesta en el mismo Congreso Nacional, en el que cosas muy lamentables  se observan con regularidad desde hace varias décadas, compuesto hoy por gente que se suponía  representante del cambio por el cual se votó en el proceso electoral próximo pasado (5 de julio, 2020), pero que hasta el momento ha evidenciado ser proclive a una continuidad de lo que anteriormente se verificaba: solo beneficios y prerrogativas que escandalizan, para sí mismos, y los poderosos grupos económicos que sustentan en gran parte sus campañas electorales.

Sí, allí se tiene que reparar y decidir, sobre la eliminación de todas las conexidades salariales presentes, cofrecitos, barrilito, etc., que constituyen beneficios burlescos para los ciudadanos de esta República, autoasignados por el mismo organismo, legislando motu propio en favor de sus componentes. ¡Qué “cachaza” tienen estos politiqueros del patio!

Los legisladores del país solo tienen que recibir sus salarios, por los trabajos, y la seudo representación social que llevan a cabo; amén de las dietas requeridas para su asistencia a las sesiones congresuales periódicas que se realicen.

Ahora, la pregunta sería, si ese Congreso, del que se requerirá la aprobación pertinente para la afectación financiera a los partidos políticos, estará en disposición de aprobar también los recortes que les puedan afectar directamente a ellos. ¡Cajas de esas entidades, y bolsillos propios de los congresistas hacia la baja, difícil!

Aunque en lo relativo a otras áreas oficiales, pero en el mismo de orden de  proseguir con los recortes,  o eliminación de gastos estatales, los venideros “caminos a trillar” en torno al ahorro de los recursos públicos, son los que conducen a todos aquellos ministerios, o departamentos “infuncionales” que aquí se tienen, y que nada más sirven como huacales para nombrar allí a los políticos que participan en las campañas electorales;  a los que hay que buscarles empleos reciprocatorios después, sino se enfadan de mala manera. Verbigracia están: ministerios de la mujer, y de la Juventud; como, los demás elefantes blancos creados para tal propósito.

Suficientes fuentes, tiene el actual Gobierno, para agenciarse recursos económicos, a través de economizar, respecto de los niveles de gastos sujetos a sufragar en el presente, y así poder hacer frente a la grave crisis financiera que enfrenta en ese orden, sin necesidad de tener que cargar con más tributos a la población, ni continuar endeudando el país, con empréstitos que no se sabe cómo se podrán pagar después.

Ahora, para ellos se requiere de voluntad ´política, y de querer trabajar por este pueblo; de propiciar los cambios debidos, como tanto andaban enarbolando ayer las nuevas autoridades de hoy, cuando estaban en campaña electoral, aspirando a dirigir los destinos de la República.

Lo que ocurre es que, “no es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar”, como reza un refrán pueblerino, con relación directa al cambio apetecido por la gente aquí, y que se le ofreció con vehemencia. ¡Todos los retos están planteados; mano a la obra!

¡Qué las promesas hechas no se queden en carpeta, para que después este pueblo no le pase factura al partido oficial!

Autor: Rolando Fernández

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Lo material prevalece; se ignora lo espiritual

¡Yo tengo; yo soy; yo dispongo! Son de las expresiones que más se escuchan en la voz de muchas personas de la sociedad moderna. Raro es el caso en que una de ellas no se pronuncie durante los conversatorios que se llevan a efecto.

Indudablemente, a veces hay algo de verdad en lo que se dice; mientras que, en otras, todo no es más que allantes y fantocherías, con lo que se trata de vender una falsa imagen ante los demás.

El último calificativo – yo dispongo -, siempre es producto de los haberes materiales que se logra acumular; nunca refiriéndose a los valores y saberes que se tenga. Cuando estos últimos se reúnen en cantidad apreciable, de ellos mismos se desprende la humildad que se pone de manifiesto en todo momento”; y, es difícil que se haga entonces, algún tipo de alarde asociado.

En estos tiempo de pandemia, COVID-19, un asesino silente e invisible que ataca de forma repentina en cualquier lugar, sin distingo de raza, color, o condición económica que adornen, mal que algunos atribuyen a una de las pestes de que hablan las Sagradas Escrituras, y sujetas a verificarse durante los tiempos finales de la llamada “Era Cristina”, se está produciendo la inclinación de muchos humanos hacia un serio pensar en los asuntos espirituales esotéricos, lo cual aleja un poco de lo material, obviamente, e induce  a actuar al margen de lo religioso tradicional conocido.

Lógico, en torno a procurar conocer lo que en verdad somos los hombres; a descubrir la esencia real de los mismos – una entidad espiritual, con un revestimiento de carne y huesos, para poder manifestarse en el mundo de la materia densa -; concienciarse más bien.

Y, en adición, por reflexionar sobre lo que dijera el Predicador, ECLESIASTÉS: “Todo es vanidad”. “Miré todas las cosas que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu”. (Sagrada Biblia).

Por tanto, a tener bien presente siempre, que los suntuosos castillos que se construyen sobre el planeta Tierra, se pueden ir a pique en cualquier momento, con la mayor facilidad, por un simple amago punitivo de la Madre Naturaleza; y, que, en conexión, todo lo acaudalado acompañante está sujeto a ser tragado también por las “aguas turbulentas” y repentinas en que de ordinario se mueven los terrícolas.

¡Cuán equivocados viven entonces los que esas cosas ignoran!; aquellos que solo fijan su atención en el lucro y las tenencias materiales todas, “vanidad de vanidades”; que nada más despiertan egoísmos, confrontaciones, y malquerencias, entre congéneres hermanos, que son ramas todos de un mismo frondoso árbol, cuya sombra nos cubre en totalidad: el Supremo Creador del Universo.

Por consiguiente, como anillo al dedo ha venido ahora, cuando una cruel pandemia sanitaria ataca al mundo, COVID-19, un trabajo preparado por el señor Iván Ernesto Gatón, alusivo directamente a Occidente, pero que se infiere traslativo el mensaje que envuelve, a todas las sociedades, y que está en línea con el asunto que hemos venido tratando.

El mismo aparece publicado en el periódico “HOY”, edición de fecha 5-10-20, página 12ª, bajo el título “Gatón alerta Occidente debe transformarse o se derrumba devorado por lucro y lo material” ¡Merece ese aporte sosegada lectura y reflexión!

Dado el mensaje que envuelve, vale la pena transcribir aquí finalmente, como aguijón para su lectura, los dos últimos párrafos de esa valiosa publicación:

“El mundo occidental, cuna de las revoluciones burguesas y de la democracia, se está hundiendo y corre desbocado a una hecatombe, considera”. Claro, debido a la inclinación por el lucro y lo material solamente, cabría agregar.

“En ese mundo enfermo y corroído, un atleta gana más dinero que un médico, y un actor más que un maestro. El espectáculo vale más que la vida. Así, no puede sobrevivir. Gatón lo sabe, sabe también, que la perdición occidental es la perdición de toda una civilización que se derrumba”.

Dicho hay suficiente en ambas puntualizaciones, ¿verdad? ¡Solo resta imparcial interpretación, y la debida asimilación!, por parte de los hombres (general).

Autor: Rolando Fernández

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Profesores, ojo con la nueva forma de trabajo exigible ahora: virtual

Detrás de la imposición de que se imparta solo docencia virtual actualmente en el país, como en otras latitudes, aunque en parte se justifique por la pandemia que cursa mundialmente, y aquí por supuesto, pero, qué no necesariamente obliga a dejar de lado por completo lo presencial, puede haber muchas cosas según parece, dentro de las cuales quizás esté, el promover que todo se quede así después, no obstante, la crisis sanitaria desaparezca.

En conexión con tal objetivo aparente, lógico es suponer que, además podría estar rondando la idea en algunas mentes osadas, dentro de ciertos entornos políticos y empresariales, que en definitiva son siempre los sectores que escalan al poder gubernamental en las naciones, de que los cuerpos docentes que hoy laboran de tú a tú con los estudiantes tiendan a extinguirse en el futuro,

Que sus componentes sean sustituidos por máquinas electrónicas, aunque con todas las consecuencias negativas que eso acarrearía para los profesores, como el mismo estudiantado, que procura una sólida formación académica. ¡A través de pantallas de computadoras y de celulares, no la van a lograr!

Tampoco son dignos de atención al parecer, los perjuicios previsibles en cantidad suficiente que se puedan derivar; esos poco importan. Lo que sí es advertido en adición, muy a pesar de, es el lograr hacer grandes negocios, por supuesto, con los agregados escolares de tal naturaleza, exigibles entonces, para poder cursar estudios del nivel que sean.

Por consiguiente, todos los miembros de ese sector, tanto local, como extranjero, deben reflexionar sobre los efectos negativos probables a surgir, después de concretizada por completo la nueva iniciativa, muchos de los cuales irían obviamente en su contra, de manera muy significativa.

Se está promoviendo el amplio proyecto innovador, a pesar de las consecuencias nocivas posibles; y, con los caramelos envenenados que de ordinario sirven los políticos y sectores económicos de poder en muchos países, para embaucar y narigonear a las poblaciones, incluida la nuestra, que no sería la excepción en este caso, tal es lógico entender.

Es obvio que, de lograrse el plan concebido, tendería a desaparecer, más temprano que tarde, un amplio porcentaje de tan importante ejercicio profesional para todas las sociedades – la enseñanza presencial -, que requiere de vocación, abnegación, y aptitudes muy propias, condiciones que jamás podrían evidenciarse, sustituirles, o estar presentes, en las pantallas de las computadoras, tabletas y celulares, entre otros equipos, cuyos usos ahora resultan imprescindibles para poder estudiar.

Amén de eso se tiene, la afectación obvia a producirse, en términos de los factores económicos nocivos, que, por supuesto gravitarían sobre la supervivencia de una gran parte de los cuerpos docentes actuales, daños que vendrían por añadidura.  

Representaría ese invento, muy bien pensado, lo más probable, la desaparición rápida de muchos profesores; y, con ello se obtendría un amplio desahogo económico presupuestal para los Estados, y los sectores de la educación privada.

Además, ya tampoco habría que pensar en personal administrativo alguno para los centros docentes, ni de apoyo general para las labores escolares, colegiales y universitarias. ¡Empleados complementarios, para qué!

Cuántas economías de recursos financieros para los sectores del área, oficiales y privados, como es lo que se advierte. Y, además, haría acto de presencia el logro de otro objetivo dañoso, aunque procurado de forma sutil, que siempre se persigue: “mientras menos capaces son los ciudadanos de las sociedades, más fácil se puede narigonear a la gente; jugar con ella a voluntad”.

Y, en adición estarían, los grandísimos negocios que habrían de venir con los equipos necesarios para la virtualización de las clases, partiendo de ciertos lugares adaptados para tales fines, desde donde se impartiría malamente la docencia

Se estilaría, por consiguiente, el que los alumnos no tengan que salir de sus casas – menos desayuno escolar, y cero tanda extendida -. Eso completaría el “manjar” de ahorros apetecido. Mientras, las plantas físicas de los colegios, escuelas y universidades estarían sobrando; constituirían muchas de esas inversiones muertas. ¿Qué se haría con ellas?

Podría decirse entonces, sin temor a equivoco alguno, que los mayores perjudicados con este nuevo invento serían los componentes de la clase profesoral, a nivel general; incluidos, para empeoramiento de su situación, aspectos muy sensitivos, concernientes al desenvolvimiento económico necesario para poder subsistir. Por igual, se verificaría el correspondiente daño previsible a los estudiantes, en cuanto a la formación académica requerida.

Es innegable que, el mejor escenario para la docencia-aprendizaje, por más que se quiera disfrazar otro sistema de enseñanza, comercializado, como en este caso, según es lo que se infiere, está conformado por los planteles escolares, y el calor humano, producto de las interacciones personales, profesores-alumnos, dentro de sus aulas.

En consecuencia, eso de educación a distancia muy poco funciona, según lo advierten muchos entendidos en materia académica, con currículos suficientes. No es lo que dicen, y defienden, los políticos enanchados a profesores, actuando en connivencia con las empresas que fabrican, y comerciales distribuidoras, de los efectos electrónicos requeridos.

Además, están de por medio, cabe reiterar y destacar, los efectos perjudiciales de orden laboral-económico, muy a considerar, principalmente, en torno a los docentes que han hecho de ese ejercicio su modus vivendi. Se verán obligados esos a buscar otros medios de sustento vivencial, lo cual no es tan fácil después de, para poder continuar viviendo. ¡Ojo al Cristo, profesores, no se dejen sorprender!

Por último, cabe señalar finalmente, que la persona que escribe   esta humilde opinión, no se considera ser un docente acabado, como aquellos a los cuales se hace alusión más arriba, por “las intríngulis”, o complejidades que reviste esa labor, máxime en estos tiempos, debido a la clase de estudiantes con los que se tiene estar lidiando a diario.

Pero, que esa sí cuenta con más de dos décadas de experiencia, impartiendo conocimientos dentro de las aulas universitarias, grado superior; y, evaluando claro está, la materia prima que llega desde los niveles inferiores, condición que le permite exponer juicios sostenibles sobre la temática aquí abordada.

Autor: Rolando Fernández

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Otro paño con pasta más en Dominicana

Es la lectura que cualquier pensante medio, con algunos elementos de juicio acumulados, respecto de la problemática a abordar aquí, y a partir de cuánto se ha publicado sobre el particular, como los pronunciamientos de algunos profesionales nuestros de la conducta humana; igual que de analistas de fuste, y comunicadores autorizados, daría al anuncio que hiciera el señor presidente de la República, y que aparece publicado en el periódico “Diario Libre”, edición de fecha 23-9-20: “Construirán 12 casas para mujeres maltratadas”, agregándose en el cuerpo de la noticia, “que también se repararán 3 casas de acogida para dar asistencia a las afectadas”.

El plan, según se dice, “es para evitar y castigar la violencia contra la mujer”, lo cual es bastante loable, no cabe duda. Ahora, la pregunta que asalta de inmediato es: ¿se logrará algo efectivo con eso? “Más vale creerlo que ponerse a averiguarlo”, como reza un dicho popular.

Se podrá habilitar un número mayor de refugios para tales fines, como se les puede llamar. No obstante, si no se definen las verdaderas causas que inducen al maltrato y los llamados feminicidios contra las mujeres, difícil que así solamente, algo se pueda solucionar en ese sentido.

Se tiene que trabajar de manera casi obligatoria, con la definición, como el enfrentamiento directo a los motivos que generan la violencia intrafamiliar, que puede provenir tanto de hombres, como de las mismas mujeres, muchas hoy actuando muy al margen de su verdadera esencia, y deberes atribuibles.

Todos los efectos que hacen acto de presencia, siempre tienen sus motivos subyacentes; y, detrás de esos, es que más procede que se vaya, para atacar definitivamente cualquier mal en su raíz. ¡El que nos ocupa no es la excepción!

Claro, el combate a ninguno puede ser con medidas o ejecutorias salomónicas, vengan de donde procedan El desconocer el origen de las enfermedades, imposibilita su tratamiento apropiado, dicen los inteligentes, en el ámbito de toda lógica, tal lo que debe ser.

Vale recalcar que, la intención del señor presidente de la República puede ser muy buena; pero, no es una real solución eso que ahora se aspira, frente a una cuestión de tanta envergadura; con causales irrebatibles muy variadas, algunas de cuales se tienen bien a la vista.

Ese es un flagelo social, que tiene tela suficiente por donde cortar, y con el que se ha venido recurriendo de ordinario “a paños con pasta” esporádicos, como se dice popularmente, dándoles en ocasione un matiz politiquero; nada más que para congraciarse determinados sectores nacionales de poder, con la clase femenina local.

De ahí que, muy poco es lo que hasta el momento se ha podido lograr, a los fines de erradicar ese flagelo, aun sea parcialmente, a pesar de lodos los innúmeros allantes que se han promovido desde el elefante blanco principal que se entiende competente en esta nación, denominado “ministerio de la Mujer”, y algunos conexos a la entidad.

Una práctica que se reporta tan deleznable y repugnante, con un auge vertiginoso a partir de la indiscutible adhesión de muchas féminas a la mal concebida libración femenina, luce algo bien difícil de eliminar, sin el concurso voluntario de las mismas mujeres, que son parte del problema, debido a las variadas y recurrentes actitudes impropias, como los procederes inadecuados por los que se inclinan; y, que, en el marco de lo racional propiamente, no les van, por su condición natural.

La gran mayoría de esas, procurando competir de tú a tú con los varones; y, confundiendo lo que se entiende como equidad, con “igualdad de género”; pues, no se creen diferentes a los hombres. Consideran que los patrones corporales y mentales no son distintos; que son iguales en ambos sexos.

Podemos hacer todo lo que ellos hacen, sostienen algunas tozudas, con relación a la nueva corriente de pensamiento feminista – liberación -, de esas que quieren cambiar hoy la forma en que el mundo fue creado originalmente.

Luego, para “torerar” ese mayúsculo problema, de la violencia intrafamiliar, feminicidios, violencia de género, maltrato a las mujeres, como también se le llama, ya sea de forma física o emocional, etc., hay que agarrar el “animal” por los cuernos de una vez por todas, para dominarle completamente.

Por tanto, el construir, y arreglar casas nada más, para alojar a mujeres maltratadas por esos motivos, y ofrecerles una pequeña asistencia social, a aquellas que tengan condiciones económicas vulnerables, con todo el respeto que nos puedan merecer las nuevas autoridades elegidas, en posesión ya, que están promoviendo esas iniciativas, no creemos, ¡qué solo con esas sea suficiente!

Esa cuestión es un monstruo con varias cabezas, y para enfrentarlo como se debe, con la oportunidad y efectividad debidas, se requiere del concurso colegiado, dentro de una especie de consejo, integrado por personas particulares, y otras, representantes de instituciones autorizadas; en el que intervenga gente con capacidad para resolver; y, donde participen: el ministerio de la Mujer, Profamilia; y, la instancia judicial competente.

Además, delegados de las iglesias establecidas localmente, psicólogos, psiquiatras, y hasta sociólogos. Todos tienen una porción de conocimientos que aportar en el tenor de tratado. ¡Ese, no es un problema tan sencillo!

Claro, el grueso de las tareas pertinentes tiene que recaer sobre el ministerio de la Mujer, por un lado, cuya dirección debe estar a cargo de una dama con capacidad sobrada, y experiencia en esos asuntos del ramo aquí abordado, que las hay muchas en este país, para poder aportar desde allí lo debido, y no solo representatividad ejecutiva, para impactar públicamente, tal es lo que se estila de ordinario.  

¡Qué el mismo haga su trabajo, y se dejen de estar allí politiqueando!; como, sirviendo de huacal para la colocación de botellas partidaristas; de personas que han trabajado durante las campañas electorales, y hay que buscarles empleos en el Gobierno de turno.

Por otro, Profamilia. ¡A procurar la recuperación de los valores dentro de las tribus sanguíneas directas procreadas! A edificar u orientar a los padres o tutores sobre sus deberes y responsabilidades para con los vástagos.

A invitar a que, dentro de esa célula, se retome el papel de segunda escuela. Por igual, que se importantice de nuevo la crianza familiar, ¡qué nunca debe faltar!, con las derivaciones de esa hacia la sociedad.  

Y, en tercer lugar, en cuanto a las iglesias se refiere, que indiscutiblemente han perdido muchas el rumbo que deben tener como verdaderas orientadoras espirituales, qué jueguen su rol pertinente. ¡A concienciar a los feligreses, en todos los órdenes! 

Por último, preciso es destacar que, el trabajo que compete a la instancia judicial dispuesta para ventilar y administrar las infracciones que se verifican en el contexto de lo que se trata aquí, debe actuar siempre en consecuencia, y apegada a los cánones legales establecidos, Jamás, flexibilizar las puniciones que correspondan en cada caso.

Ahora, y generalizando, los miembros del señalado consejo sugerido deben reflexionar siempre, en el sentido de que, procesar judicialmente, y llevar a las cárceles a los que incurran en actos de violencia o maltratos a las mujeres, es necesario; pero, tener bien claro que, no es lo más importante para combatir el mal.

También, y para más amplio pensar conexo, complementar la reflexión, considerando que se tiene que abolir la creencia alegre de corte judicial, respecto de qué con cárcel todo se resuelve; pues, de más está visto, que con eso muy poco se elimina el flagelo en realidad.

Tener bien presente, que los encierros de ese tipo a los infractores son aleccionadores temporeros, y no más; qué con ellos no se disminuye la proclividad hacia esas malas acciones de que se trata; ¡qué esas continuarán a pesar de, con tropiezos mínimos!; Qué lo más importante es la prevención; el evitar que no se siga con tal práctica deleznable.

Y, que la liberación real de esos malos actos, solo se consigue a través de la introducción de políticas y medidas concientizadoras, dirigidas hacia los comportamientos que deben observar habitualmente hombres y mujeres dentro de toda sociedad, en el marco de las relaciones formadas entre personas de un mismo sexo, o distintos – heterosexuales y homosexuales -,

Continuando con la problemática en general, más que comprensible se reporta, el que la base de ese problema, que se verifica por lo regular a nivel de  las uniones  maritales establecidas, continuas, o en  procesos súbitos de separación, normalmente están los conflictos que se generan entre los actores intervinientes, que no los pueden resolver de una manera pacífica, motivados muchos de ellos por los celos, las incomprensiones, los deseos de dominio mental, y hasta las luchas por intereses económicos bajo régimen de comunidad. etc.

Entonces, eso de hacer, o arreglar casas, para alojar a las mujeres maltratadas, sería como esperar que se produzcan las heridas, los casos lamentables, para luego intentar curarlas, o subsanar las situaciones trágicas que se produzcan.

Mejor sería, evitar qué los daños físicos y mentales en las damas se lleven a cabo; ¡que no los haya! Trabajar en pos de eliminar las causales que, de un lado u otro, puedan provocar esos lamentables acontecimientos. ¡PREVENIR!, y “no esperar que se robe, para entonces poner candado”, como reza el decir popular.

Luego, ¡a cranear sosegadamente sobre esos nuevos planes gubernamentales! No es que sean malos; pero, sí insuficientes, se debe reiterar, para combatir esa desgracia en el país, o flagelo social aludido, tan preocupante en verdad. 

Autor: Rolando Fernández

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Lo que se advierte: continuidad de lo mismo

El cambio que se propuso la población a través del voto popular en julio próximo pasado, ¡llegó! Pero, parece ser que el mismo siguió de largo, pues por lo que se está observando, a pesar del poco tiempo transcurrido desde la toma de posesión de las nuevas autoridades, se infiere una eventual continuidad de la misma forma de gobernar la nación, que ha estado rigiendo durante los últimos lustros.

Se está advirtiendo, qué el esfuerzo que hiciera la población por agenciarse un sistema de gobierno más justo, y menos desaprensivo, un real cambio en la conducción y administración del Estado nuestro, por encontrarse esta sociedad inconforme casi en términos generales, habrá de resultar infructuoso, lamentablemente.

Es notable desde ya, que todo se dirigirá nuevamente hacia lo personal y lo grupal, como siempre ha sido, desde hace varias décadas, dejándose de lado las innúmeras necesidades perentorias de la sociedad. El grueso del pueblo es lo que menos cuenta después, para los que logran alzarse con el poder. Cuánto se ofrece en campaña se queda luego en carpeta.

En consecuencia, es entendible el que se esté reflexionando hoy, sobre lo infructuoso aparente, respecto de los riegos que corriera la ciudadanía para concurrir de manera masiva a las urnas de votación durante el último proceso electoral llevado a cabo en el país, y decirles desde allí a los que estaban mandando, ¡se van ya!; en medio incluso de una peligrosa crisis sanitaria, la pandemia del Covid19, que viene azotando la República.

Se está ante la incertidumbre de un eventual fracaso de aquel marcado esfuerzo, en el sentido de que los frutos esperados no se obtengan. Y, además, de cuánto habría que hacer para lograrlos, en el caso de que así finalmente ocurran las cosas. Está en ese marco preocupante también, la definición de posibles acciones futuras, y la elección de la alternativa social más apropiada para obtenerlos.

Las ejecutorias llevadas a efecto hasta el momento por la nueva orquesta gubernamental de turno instalada, lucen poco halagadoras, por cierto; como, tampoco prometedoras del bienestar aspirado por la gente; mismo que, venía sucediendo con las precedentes, supuestamente desplazadas, y coloreadas distinto. Por similares caminos se está infiriendo que se irá; que todo continuará igual, y quizás hasta peor. ¡Ojalá fallen los presagios!

Se está considerando que las cosas proseguirán de la misma manera que antes. Pocos efectos se notan haber cambiado, si es que acaso algunas enmiendas se han producido, respecto de lo inmediatamente otrora. Lo que si innegablemente se ha estado haciendo es, hablar hasta por los codos, y ofrecer muchas cosas en el aire, como siempre se estila entre los políticos embaucadores que se gasta esta República.

Por hacer mención a algunas de las problemáticas nacionales, de esas que más a la vista están, ignoradas hasta el momento por los recién llegados al poder, se tienen, por ejemplo, en primer lugar: el caos en el tráfico vehicular a nivel local, que lo que hace es, empeorarse cada día más; ¡qué no mejora nunca!

En relación con ese problemazo, los agentes de la llamada “AMET”, en vez de aportar alguna solución, por órdenes de arriba, para combatir el desorden fehaciente en el área, lo que siguen es haciendo “torpezas” en las vías principales de movilidad vehicular, asumiendo las direcciones de tráfico medalaganarias a las que recurren de ordinario; marginando el funcionamiento de los semáforos instalados, y creando mayores taponamientos de automóviles; como, enfadando y desesperando a los conductores que transitan, por estar varados durante tiempos indefinidos, sin necesidad aparente.

Lo que en el presente se observa en ese orden, es espantoso, a pesar del cierre de las actividades docentes presenciales en el país; de lo que se exime la gente de salir a las calles. por el asunto de la pandemia sanitaria que acosa, y pone en riesgo la vida de las personas. ¿Qué será después de una eventual normalización?  ¡Habrá que comprar helicópteros, para poder moverse de un lugar a otro en esta nación, con la oportunidad debida!

En esa línea, tal parece como que, sigue la intención de provocar mayores consumos de combustibles por parte de la población, para el gobierno agenciarse más ingresos por concepto de impuestos a los mismos, según es lo que siempre se ha creído al respecto; pues, no se entiende el que se haya continuado con esa práctica impopular de intervención policial, a pesar de las tantas quejas, o reclamos, que se han elevado en tal sentido,

Por otro lado, los abusivos apagones eléctricos continúan “viento en popa”, como se dice a nivel de pueblo, y hasta más extensos podría asegurarse, con el acompañamiento de cobros tarifarios onerosos en contra de la población usuaria, víctima de ese proceder cuestionable por parte de las famosas distribuidoras (EDES), desde hace años.

En cuanto a la determinación actual de los precios de los carburantes, y en el mismo tenor de las cosas olvidadas hasta el momento por los mandamases presentes, se continúa aplicando igual  fórmula utilizada anteriormente, con las variables más que subjetivas, y medalaganarias, introducidas por los economistas corporativos que intervinieron en su elaboración; y todo, como es obvio suponer, en connivencia con los sectores de poder entonces, a ser consideradas las mismas, según las circunstancias políticas del momento; como, de la necesidad de captación de ingresos gubernamentales que prevaleciera.

Los afectados y fallecidos como consecuencia de la pandemia del COVID-19, en curso, según las informaciones que se publican, continúan in crescendo, quedando más evidenciada cada vez la deplorable administración gubernamental en torno a la peligrosa crisis sanitaria que ha venido haciendo estragos entre los dominicanos, y que ha desnudado por completo el ineficiente sistema de salud que tiene esta nación, cuando tantos dineros se dilapidan en cosas innecesarias; verbigracia, el costear las actividades politiqueras de los partidos del sistema;  cuando, no es que, los cuartos que oficialmente les entregan, van a parar a las cuentas de sus más altos representantes.

Y, para agravar más el desolador panorama económico nacional, siguiéndose hoy se está, con el gran lío, presente y futuro, que se le ha venido creando en este país: el fardo del endeudamiento externo, causal de obligaciones corrientes a cubrir hoy, por un lado, si cabe el término, (intereses, comisiones y demás).

Por el otro, con el gran pasivo que innegablemente tendrán que cargar en el mañana los que vienen de detrás, sin saberse cómo se podrán honrar después esos compromisos, altamente condicionados, por supuesto, y hasta con afectación de la soberanía nacional.

Ese gravoso endeudamiento sigue en aumento bien progresivo. Ya se vio el último regalo a la población, con la reciente emisión de bonos soberanos que se hiciera, el estreno. ¡Bastante jugosa!, no cabe duda.

Las grandes pesadillas sociales y estatales con las que tendrán que lidiar, tanto el actual gobierno, como los futuros a surgir, son innúmeras. Es obvio que, muchas de esas requieren de estudios, ponderación sosegada, y finalmente la introducción de las enmiendas necesarias; pero, sobre todo, de una fuerte voluntad política, por lo que se tendrá que esperar con respecto a los posibles manejos adecuados, y las soluciones pertinentes

Ahora, con relación a las descriptas anteriormente, tan visibles desde cualquier ángulo, los indicios de corrección deben comenzar a ponerse en evidencia, como muestra de que se quiere trabajar en favor de los afectados aquí, como de la población en sentido general.

Por otro lado, el continuismo de los padrinazgos, como las reciprocidades entre políticos y los empresarios financiadores de campañas electorales, como ha sido siempre la norma en Dominicana durante los últimos tiempos, es más que evidente de nuevo hoy. Solamente se tiene que reflexionar sobre los perfiles de los componentes del nuevo gabinete estatal, millonarios, con raras excepciones, y representantes de grupos económicos, en su mayoría.

Ojalá, que al menos haya en el presente, y futuro inmediato nacional, un rompimiento sensible del noviazgo entre la corrupción estatal rampante y la impunidad judicial recurrente, que se pueda reportar como parte del cambio que tanto anhela la población, aun sea como un “paliativo refrescante” previo, en el tenor de todo lo tratado, mientras se espera un poco por todos los demás.

Autor: Rolando Fernández

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