Recogiendo lo que se ha sembrado, en Dominicana

¡En eso se está aquí desde hace años! Porqué entonces estar asombrándose y quejándose ahora de la gravosa cosecha que se ha venido obteniendo; a través de años, aunque, es innegables que, ya las “cosas están pasando de castaño a gris”, como se diría en leguaje pueblerino, por lo que, no a pocos ciudadanos de esta nación les vienen preocupando los grandes flagelos existentes, in crescendo actualmente cada vez, debido a los riesgos probables que entienden correr, en contra hasta de sus propias vidas.

Ahora, es evidente que, tampoco quieren ir directamente, los que están en capacidad de hacerlo, a las causales reales que subyacen en cuántas situaciones despreciables asociadas se verifican en el país; sino que, siempre se está recurriendo a los llamados “paños con pasta”, para hacer frente a las presiones que se reciben; como, a procurar seguir “agarrando el rábano por las hojas”, otra expresión muy popular, para aparentar la toma de acciones correctivas, que siempre se quedan en carpeta.

Todo el deprimente panorama antisocial, delincuencial, y de criminalidad, que en la actualidad vive la población dominicana, viene siendo sembrado desde hace años, por toda esta “bandada” de políticos desaprensivos y corruptos que han gobernado la República durante los últimos tiempos; y, que han permitido una desaforada penetración cultural hacia la misma, con paradigmas muy cuestionables para muchos pensantes locales.

También está en su base, el bombardeo tecnológico sistemático, a partir de la magia de la mercadotecnia, en el marco de una sociedad de analfabetos en un alto porcentaje; gente sin capacidad pensante, y que no conceptualiza por supuesto.

El mismo es promovido, de forma directa, o indirecta, por los poderosos sectores económicos y políticos que han estado gravitando durante las últimas décadas entre nosotros, para mantener robotizado siempre al grueso de la población, y tenerlo a su merced.

Evidentemente, ¡se engatusa, y se maneja más fácil así!, procurando que se esté ensimismado frente a la pantalla de un celular; o una computadora (tableta); como, saboreándose el postre malsano, en adición, de una televisión local inductora hacia muchas malas acciones.

El propósito perseguido de robotizar y manejar a la gente, se ha venido logrando a todo dar. Las personas están siendo deshumanizada. Los resultados son cada vez más evidentes.

Eso de la “inmadurez psicológica” del grueso de las entidades que habitan el planeta Tierra, y que se refleja en los humanos, por su cercanía aún con la especie inmediatamente inferior, los animales, a que se hace referencia más delante en este trabajo se le está sacando bastante provecho.

Ahora, cuando cualquier persona reflexiva repara con atención sostenida sobre la “espeluznidad” que caracteriza a determinados hechos que acontecen a nivel de la sociedad mundial, a los cuales no se les encuentra explicación en el marco de la mente humana, y que se pueden considerar como “irracionales” en gran parte, las preocupaciones por lo que viene ocurriendo, lógicamente, tienden a ser de superior grado.

Nos referimos con principalía, a aquellos que reportan criminalidad sangrienta extrema, ingratitud, codicias, envidias, etc.; como, a los mismos que tienen que ver con la flagrante delincuencia, en sus géneros diversos, que también se verifica. Ambos, bien se pueden distanciar en parte, respecto de las causales concretas terrenales aludidas con anterioridad.

Siendo así, y con relación a los más contundentes que se verifican, inexplicables en grado sumo, vale repetir, nada más quedaría otro posible motivo posible a considerar, y es aquel a que se hace mención en el ámbito de la Doctrina de los Espíritus, el siguiente:

Según la misma, “nuestro planeta es habitado en su mayoría, por espíritus muy cercanos a la animalidad”; entendiéndose que, se refiere a la especie inmediatamente inferior, de la cual proviene la de los humanos; es decir, los animales.  

De ahí se puede inferir la “Inmadurez psicológica” atribuible a esas entidades encarnadas de que se habla en ese ámbito, y que aún les caracteriza, por lo que, la irracionalidad obvia que se desprende, puede arrastrar hacia el egoísmo, la ingratitud, la rebeldía, la criminalidad, y el inmediatismo, etc., que tanto se aprecian hoy.    

Por tanto, se presume que, pueden estar esas condiciones provocando, obviamente, el que los humanos vengan asumiendo comportamientos tan cuestionables, e impropios, como los que se observan de ordinario.

Preciso es apuntar en esta parte, antes de proseguir, primeramente, que, según sostienen connotados esoteristas, el verdadero hombre es la entidad espiritual que se encarna en la Tierra, revestida de un cuerpo físico, para poder manifestarse; incluyendo el cumplir con la misión encomendada a llevar efecto, por el Creador Supremo, y la conquista de la porción permitida, dentro del karma maduro acumulado, que se le asigne, en torno a cada corriente de vida sujeta a cursar.

En el mismo sentido, también se habla de que, “el grueso de la humanidad se encuentra en el estadio de la llamada conciencia del sueño”. A decir de algunos entendidos, “se trata la calificación de hombres fisiológicos, viviendo exclusivamente para la atención de las necesidades orgánicas”.! ¡Eso de espiritualidad, es lo de menos!

De acuerdo con otra definición, “son criaturas subdiafragmáticas, o sea, criaturas que tienen tan solo como objetivo la atención de las necesidades del estómago y el sexo”.

De acuerdo con cuanto se expone en el contexto espiritual, que sería la última fuente a recurrir en busca de respuestas, respecto de algunos hechos variados, e inexplicables, dentro de la temática que aquí se trata, y dada la magnitud que tantos de ellos revisten, independientemente de ser creyente, o no, no cabe duda de que, hay suficientes elementos de juicio en el mismo, para derivar los porqués anda la especie humana observando comportamientos tan deplorables.

Evidentemente, se infiere que, es a partir de ese ámbito, desde donde es posible ponderar los eventos menos inescrutables; como, los mismos de menor grado, pero que también se pueden originar allí, y cuyas causales son identificables, como posible su combate a los fines de enmendar.   

 Ahora, debe tenerse bien claro siempre, que solo en la medida en que las entidades encarnadas en el plano físico vayan obteniendo el avance evolutivo correspondiente, teniendo como marco el sendero consciente a cursar, dentro de la corriente de vida que se trate., se irán obteniendo los logros de cambios significativos en el tenor de lo abordado hasta aquí.

¡Tema para profunda reflexión, verdad!; ya que, visto el asunto desde esa óptica, lo espiritual propiamente, se torna bastante complejo, e intrincado, en el marco exclusivo de la mente humana.

Autor: Rolando Fernández

http://www.rfcaminemo.wordpress.com