¡Involución innegable!

Qué difícil se hace, después de haber disfrutado las personas de buenos artistas, y cantantes de luz dentro de los diferentes géneros musicales que existen; como, el oír interpretar hoy selectas piezas, compuestas en su mayoría con hermosas poesías, y “pinceladas” con profundos sentimientos.

¡Desalentador eso, verdad!; en un presente en que solo predomina, en ese tenor de lo artístico del canto, y la poesía, un alto cumulo de mediocridades exhibidas tal lo mejor; como, el doble sentido, vulgar, puesto en evidencia, sin reparo alguno, con mínimas excepciones apreciables.

Sí, muy ausente se notan en la actualidad, los equivalentes a aquellos logros interpretados magistralmente, que hacían vibrar a los oyentes de los mismos, y hacerlos recordar gratos momentos de esparcimiento, como de hermosos amoríos. La falta de esos valores, innegable, es más que notable desde hace años.

La involución fehaciente en el ejercicio de tal naturaleza, actualmente se nota a lo lejos. No es posible comparabilidad alguna con el ayer en esa línea. La diferencia es abismal, en términos de lo bien logrado, y los niveles de aceptación por parte de la gente, con cierto nivel de cultura, claro está.

La calidad artística se perdió hace tiempo; y, no solamente en este país, sino también en otras latitudes. Los mejores testigos de la gran ausencia, son los empresarios que se dedican a las contrataciones de actuales exponentes de la actividad, y que tienen que recurrir a personas que ya pasaron sus mejores años, porque sus nombres son los que venden. No hay interpretes ya que atraigan, como antes ocurría; y, mucho menos, con acompañamientos orquestales selectos. ¡Qué va!

Evidentemente, tampoco se tiene un público que demande calidad. ¡Lo que sea bueno!, debido a la mediocridad y la falta de formación en todos los órdenes, que también prevalece en el mismo, para exigir como es debido.

Se conforma la mayoría. en Dominicana, verbigracia, con lo que se le presente, o se escuche, adherido por supuesto al refrán popular que reza, “Cuando el hambre da calor la batata es un refresco”.

Sin irnos muy hacia atrás en el tiempo, porque entonces, sí es que la cosa se pondría más agria, bajar, por ejemplo, de un Rafael Martos; un Camilo Sesto; un José José; un Nino Bravo; un Danny Daniel; un Joan Manuel Serrat; un Danny Rivera; un Fausto Rey; el mismo Antony Rio; y, Alberto Cortez, entre otros, hasta todo estos seudo artistas que hoy se tienen, incluidos los bachateros, los denominados urbanos, y los toca malo que se agregan, para disfrutar de un momento de “esparcimiento”, o relajamiento mental, ¡qué trago más amargo provoca ingerir!.

Pero, qué se alega, con sobrada razón: es que, “no hay más cosas que escuchar”. “La otra alternativa que se tiene es, recurrir a la llamada música vieja; a los del ayer.”

Para cerrar esta opinión, procede hacerlo con la siguiente pregunta: ¿quién sustituirá en este país al fallecido hace poco tiempo, Johnny Ventura?, llamado por sus condiciones extraordinarias “El Caballo Mayor”.  ¡Difícil que aparezca!

Autor: Rolando Fernández

www.rfcaminemos.wordpress.com

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: