¡Estamos en campaña!

Esta vez, no porque “hay almas que salvar”, como dicen algunos religiosos convencionales; sino, debido a que, ¡hay votos suficientes que buscar!

Y, por esa razón, todo está permitido; se vale lo que sea; y más, cuando los infractores están coloreados con el oficialismo aspirante a permanecer en el poder, como ocurre con frecuencia. También, la seudo oposición política los protege, buscando apoyo por igual en las urnas.

Asociado con ese pensar, es preciso referirse a una de las temáticas del momento. En estos días la prensa local ha estado haciendo reportajes sobre las ocupaciones indebidas de aceras y lados laterales de calles y avenidas de la ciudad capital dominicana, por parte de personas desaprensivas, usuarias de los espacios públicos disponibles, ante la mirada indiferente de las autoridades competentes.

Precisamente, en tiempos electorales como los que actualmente cursan, la práctica se hace más notoria aún, porque aumenta claro está. Es aprovechada la permisividad obvia, por la buscadera de votos a que se lanzan los políticos, y que no se pueden “calentar” con los venduteros públicos; los mecánicos que trabajan al aire libre; y, los obreros de la construcción en jornadas laborales diarias.

En este país, como en no muchos otros, las áreas públicas no se respetan. Son usadas esas como mercados ambulantes, talleres de mecánica, y desabolladura; basureros a granel; y, extensiones de algunos establecimientos comerciales. También, para parquear vehículos; como, otras actividades entorpecedoras del tráfico de los peatones.

Mientras tanto, la gente de a pie, para poder desplazarse se tiene que lanzar a plenas vías públicas, corriendo riesgos en demasía de ser golpeada por los automóviles que transitan por los lugares afectados. Y eso, a nadie con la responsabilidad de resolver el problema le preocupa.

Lo peor es que, todos esos puestos callejeros que se instalan durante las campañas electorales se quedan ahí para siempre. Después, tampoco nadie osa quitar a esa gente de los lugares púbicos que usufructúan particularmente.

Las protestas no se hacen esperar, alegándose que son sus lugares de trabajo; y, que son padres de familia, con hijos y mujer que mantener, por lo que se consideran intocables. ¡Se buscan todos los apoyos posibles en tal sentido!

Mas que notorio es que, las autoridades se hacen las locas; de la vista gorda, y el mal social continua in crescendo. Por tanto, el asunto no es: “Ocupación aceras y calles, refleja falta control ciudad”, como se intitulará una reseña periodística relativa. (“El Día”, del 20-1-20, página 8).

Así es muy suave decirlo. Qué se diga lo que en verdad subyace. La cuestión en realidad es, falta de mano, como de conveniencias políticas. ¡Qué se actúe tal se debe!; y, a que desaparece la mala práctica asqueante a que nos hemos referido.

 

Autor: Rolando Fernández

 

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¡Cómo puede ser eso!

 

Conductas, y actitudes humanas rarísimas y cuestionables, las hay en demasía actualmente. Ahora, dentro de esas, algunas se tornan totalmente irracionales, rosando con animaladas fehacientes, atribuibles a determinadas personas.

Lo expresado tal, es en lo referente al caso que ahora nos ocupa: “Hombre acusado de violar a sus tres hijas y embarazar dos”. (periódico “Diario Libre”, del 17-1-20, página 5. Cualquiera se preguntaría, ¿y qué bestia es esta?

Cómo es posible que un padre pueda abusar sexualmente de sus hijas, y estigmatizarles de esa manera, dejándoles incluso, embarazadas, y sabrá Dios, con qué más. ¡Inexplicable, verdad!

Según la publicación periodística, la madre de las dos menores en estado de gestación, hijas de ambos, declaró que, “su pareja llevaba cerca de un año abusando sexualmente de las adolescentes, así como de otra hija de 16 años que procreó con su anterior pareja”.

Eso hace más cuestionable aun el deleznable accionar silente de ese señor; porque, ¿la progenitora no podía darse cuenta de los hechos, como mujer de experiencia ya?; ¿Y, debido a qué, esas muchachas prefirieron callar tales actos carnales?

Analizando fríamente el depreciable caso, se podría estar hablando con relación al mismo, de responsabilidades compartidas, no siendo solo el hombre – el padre – presunto culpable, como tal se consideró, y a quien se le impuso una medida de coerción de un año, a cumplir en la Penitenciaría Nacional de la Victoria.

Tal apreciación, a pesar de que se pueda alegar, el que se haya sido objeto de amenazas para que se guardara silencio, como de ordinario esgrimen algunas víctimas, y así “lavarse las manos”, como se dice en buen dominicano

La verdad es que, hechos como ese bien se podrían asociar con los señalados a ocurrir, ´bíblicamente hablando, durante los últimos tiempos, días postreros de la llamada “Era Cristiana”. (Ver: 2 TIMOTEO, 3. 1-5). Esos, que se entienden como parte de las llamadas profecías, que se hicieran en ese contexto, bastantes siglos atrás.

Y, si no, con lo expuesto en el marco de la Doctrina de los Espíritus: “nuestro planeta es habitado, en su gran mayoría, por espíritus muy cercanos a la animalidad ancestral”. Obra: “DEPRESIÓN: Causas, Consecuencias y Tratamiento”. Izaias Claro. Obvio, que por ahí también podrían andar los procederes irracionales de esa naturaleza.

Luego, creemos que, solo ponderadas esas irracionales actitudes humanas en cualquiera de ambos contextos, se podrían entender en parte.

 

Autor: Rolando Fernández

 

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¡Váyanse detrás de las reales causas!

Los crímenes que se han venido verificando en Dominicana durante los últimos meses, contra niñas, adolescentes, y mujeres en general, tienen que mover a preocupación a muchas autoridades aquí, dada la recurrencia con que se registran; como, los salvajismos sanguinarios que se observan, con premeditación obvia en algunos casos. ¿Qué diablo es lo que está pasando? ¿Por qué?

A cualquiera se le ponen los pelos de punta cuando a diario es hojeada la prensa del país, y se encuentra con la reseña de otro caso de la especie; en ocasiones tratándose de niñas con muy poca edad, que han sido violadas sexualmente y asesinadas sin rubor alguno.

Evidentemente, la temática invita a que se procure conocer las causales verdaderas que subyacen en esa situación homicida, y que las instituciones competentes nacionales se dejen de estar andando con “paños tibios”; con demagogias sobradas, hablándose de machismo, y violencia de género, entre otras excusas baladíes, para justificar sus procederes mal dirigidos. ¡Qué intenten “agarrar el toro por los cuernos”, y se actúe en consecuencia!

Es obvio que, desde las instancias estatales es mucho lo que se puede hacer para combatir tan deleznable práctica social. Pero, es en términos de prevención segura; como, de inducir a la población a concienciarse; a rescatar los valores de otrora puestos en el olvido, tirados por la borda completamente, en franca adhesión indiscutible a la penetración cultural en curso; y, a los paradigmas impropios importados, que promueven los sectores hegemónicos de poder regentes aquí.

Claro, procede en adición aplicar cuántas medidas judiciales se consideren pertinentes. Ahora, solo esas como complemento, pues con llevar a las cárceles del país a los criminales y violadores empedernidos, aunque les impongan 30 años de prisión continua, después de concretizados los hechos, la situación no se va a corregir.

Aplica en ese asunto, lo mismo que en el caso del refrán aquel que reza: “muerto el perro, se acabó la rabia”. Se mata al animal, y aun así el mal prosigue. En torno a lo que nos ocupa, presos los actores, los feminicidios sin miramientos seguirán, ya que las causas no se eliminan con prisiones dispuestas.

Los que se tienen que matar, son los motivos envueltos; luego de determinarse los porqués se originan las tragedias. De lo contrario, se seguirá con las mismas chácharas entretenedoras; el flagelo seguirá in crescendo, y las reseñas periodísticas se verán cada vez más en las páginas de los periódicos.

Se tiene, necesariamente, que hurgar en la esencia de la familia, como fragua de los valores morales trascendentes hacia la sociedad en general; y, en el rol de las escuelas y colegios, como un segundo hogar. ¡Y, recomendar los correctivos necesarios!

Los profesionales de la conducta humana tienen también una ardua misión que cumplir, como aporte a la solución de tan letal problemática. Entre otras cosas, trabajar con las adicciones a las sustancias prohibidas (drogas), en primer plano.

En segundo, auxiliarse de la técnica clínica de la regresión, en algunos casos, refiriéndose al alma encarnada de que se trate; que, en el ámbito de la psicología profesional se le denomina como “hipnosis clínica”, aceptada dentro de la clase, a los fines de asociar comportamientos presentes con circunstancias de la vida anterior. ¿Cuál puede ser el grado de incidencia, y cómo enfrentarlo?

Además, las iglesias, en sus labores de orientación espiritual a la gente, contribuirían a resolver en gran parte la situación, si procuraran alejarle de los ritos satánicos, y los servicios alusivos, de innegable adhesión en el marco de esta sociedad, que también pueden inducir a actitudes criminales a ciertos “adeptos”, o fanatizados.  Por igual, a comprometidos, a cambio de ayudas recibidas de seres pertenecientes a la llamada oscuridad.

Después de lo expresado, y como se advierte con facilidad, ese “traje” tiene suficientes telas por donde cortar, debido a lo cual, no se puede limitar el aparente combate a simples “palabrerios” de momento, para apaciguar las aguas, cuando estas se agiten, producto de los nuevos hechos sangrientos de la especie que acontezcan.

Ir en busca de las causas reales de esos crímenes, algunos con violaciones sexuales conexas, ¡sí que resulta lo más atinado, y procedente!

 

Autor: Rolando Fernández

 

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Ya muy pocos creen en las ofertas partidaristas locales

 

La verdad es que, cuando uno oye a todos estos políticos, quemados muchos, e intentando remozarse hoy una vez más, de cara a las nuevas trampas electoreras que se avecinan; como, a los nuevos enganchados al tren del ejercicio, que muy pocas condiciones reúnen; al igual que, a los arribistas y las bocinas pagadas que nunca faltan, cacareando las falsas promesas acostumbradas que se hacen durante las campañas electorales, solo para engatusar a la población votante, principalmente, cualquiera se ríe a carcajadas por momentos; y, por otros, de seguro le asaltan sentidas reacciones de enfado.

Y es que, el grueso de aquellos piensa que en realidad los dominicanos no tienen memoria; que esta sociedad está compuesta en su totalidad por un conglomerado de “tarados”; por gente que carece de cerebro suficiente; que siempre va a cifrar sus esperanzas en ellos; a seguir confiando en sus aéreos ofrecimientos, en que, ni esos mismos creen.

Olvidan estos políticos, y politiqueros, en adición, que los pensares de la población han ido cambiando; que probablemente ya no resulte tan fácil seguir “cambiando espejitos por oro”; que los niveles de concienciación ciudadana van in crescendo.

Que la población está en la línea de que, esta República requiere de verdaderos servidores públicos en estos momentos, aptos y honestos, y no de marionetas, como advenedizos; o, figuras populares, que con facilidad se puedan vender al electorado, por los fans club que les circundan, no por méritos acumulados en sí.

También, que los llamados partidos políticos tienen que revisar su modus operandi, sus maniobras   embaucadoras entre ese; seleccionar y proclamar candidatos de valía, que representen, y en verdad estén disposición de ir a servir a este pueblo desde los cargos públicos; catapultar candidatos para las posiciones, según los requisitos exigibles; no buscarles puestos por conveniencias individuales, o grupales, tal es lo que comúnmente se estila.

Durante el proceso electoral que cursa, son muchas las cosas que se están diciendo, como haciéndose promesas en el aire, que para cualquier pensante medio lucen estar muy lejos de poder ser cumplidas; que se reportan como “bla, bla, bla” politiqueros solamente.

Por ejemplo, llaman poderosamente la atención los pronunciamientos que están haciendo los candidatos a la Alcaldía del Distrito Nacional, que presentan los partidos: “La Fuerza del Pueblo” (FP), el “Revolucionario Moderno”, (PRM), y “Liberación Dominicana” PLD

La primera pregunta obvia que procede en torno a esos personajes ofertados es: reúnen las aptitudes necesarias, como las condiciones físicas requeridas, los dos primeros, para desempeñar un cargo de tanta trascendencia: encabezar un gobierno municipal local, con las atribuciones y responsabilidades que el mismo implica; al igual que, llevar a cabo de inmediato las ejecutorias que urgen, para poder comenzar a enmendar el mayúsculo desorden relativo al área que se verifica en esta ciudad. !Bueeno!

Esa es una función que demanda demasiado empeño, en este marco de inconsciencia cívica, politiquería, y tráfico de influencias que rondan en torno a la misma. No todo el mundo da para la misión.

Evidentemente, no hay similitud entre esa, y estar cantando y brincando sobre una tarima, con el factor en contra de la edad, en uno de los casos, inclusive; como en otros, de teorizar con lindas palabritas, y decir que se va a hacer, sin que bases sustentadoras algunas se adviertan, amén de la inexperiencia obvia que se denota, con relación esa dama postulante de nuevo cuño, ahora incluida en la carrera por la posición,

Verbigracia, según el señor Johnny Ventura, uno de ellos, con todo el respeto que nos merece, por los méritos acumulados como ciudadano ejemplar, y artista, el único del género que ya en realidad nos queda en el país, sus propuestas electorales están centradas en: “seguridad, sostenibilidad ambiental, movilidad, transporte, planificación y desarrollo urbano, así como la economía y la cultura”. Ver periódico “Diario Libre”, del 9-1-20, página 5).

Parece un lindo sueño que tuvo el caballo mayor. ¿Creerá él mismo, que cosas como esas se puedan lograr aquí por el momento? ¡Caballo, siga cantando y bailando!, que aún lo hace muy bien, a pesar de sus años de edad.

Por su parte, la joven Carolina Mejía, luce no saber cómo “se bate el cobre en este país”. La apreciación se desprende del anuncio hecho por ella de que: “durante su gestión adquirirá propiedades privadas con el propósito de convertirlas en áreas verdes y parques en los sectores que componen la circunscripción 3 de la capital,……..” (Periódico “HOY”, del 10-1-20, página 11B). ¿Por qué no intentar mejor, recuperar cuántas de esas están ocupadas indebidamente en todo el Distrito Nacional?, cabría preguntarse.

La verdad es que, a esa candidata le faltan muchos caminos por recorrer, como política, por sus decires, se infiere ¿Son esas de las cosas más importantes?, a realizar, desde la Alcaldía del Distrito Nacional, con el escenario desastroso que aquí se vive en todos los órdenes municipales.  ¡Hay muchas otras más prioritarias!

De su lado, el candidato a la Alcaldía del Distrito Nacional, por el PLD, partido de gobierno, señor Domingo Contreras, teórico por igual, también aireó durante el fin de semana próximo pasado sus ilusas promesas electoreras.

Esas están agrupadas en: “Manifiesto de Ciudad”, donde se incluyen muy lindas intenciones programadas; las mismas de estilo siempre por parte de todos los aspirantes nuestros, aunque bien adornadas en esta ocasión, incluso con ribetes tecnológicos modernos de aplicación; y, que difícilmente, él mismo las considere factibles. Hasta de cultura ecológica está hablando este señor. (“Listín Diario”, del 13-1-20, página 13). ¡Cuánta demagogia, mamacita!

Piensen bien sus asuntos señores mandamases dentro de los partidos políticos locales. Se pueden llevar grandes sorpresas en las próximas trampas electoreras a celebrarse aquí. ¡No se pierdan en lo claro!

“Muchos podrían quedarse con el moño hecho”, como se dice popularmente, por las cuestionadas escogencias presentes para cargos estatales electivos de importancia, habiendo tantas personas en esta nación, mucho más aptas y “potables”. ¡Ya este pueblo tiene los ojos bastante abiertos!

 

Autor: Rolando Fernández

 

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¡Muy difícil separarlas!

 

Democracia representativa, tal como ahora se concibe, “ayúdame a subir, y después, si te vi se me olvidó”, ¡qué representación del carajo!, y corrupción generalizada, siempre van de manito agarrada. ¡De eso no cabe duda alguna!

Luego, cuando uno se encuentra con titulares periodísticos así: “La lucha contra la corrupción en RD parece una tarea imposible”, periódico “HOY”, del 26-12-19, la pregunta que de inmediato asalta es, ¿y cuándo ha sido posible en este país?, a partir del derrocamiento de la famosa dictadura de Trujillo, principalmente, debido al sistema de gobierno que rige desde entonces, caracterizado por un mayúsculo libertinaje solapador, ¡innegable!

Mientras aquí los políticos alcancen el poder por votos logrados en las urnas, o acotejados al momento de contarlos, en favor de un determinado candidato, amén del condicionado patrocinio de los sectores económicos patrocinadores de campaña electorales, la lucha contra la corrupción, no es que parece imposible, sino que lo será siempre.

Más que demostrado está, dentro de ese sistema: todas las actividades de carácter político se tienen como negocios. Nadie invierte grandes frioleras de dineros para ir a servir desde los cargos públicos, incluida la primera magistratura del Estado.

Se va a los mismos en busca de beneficios; recuperar con creces lo que se tiene que gastar para llegar al poder, y demás, ya sean recursos de su propio peculio, como los que aportan los grupos que apadrinan candidaturas; y que, obviamente, después van en busca de las recompensas de estilo; lo de ellos, por participar en las actividades electivas apoyando.

Por tanto, en ese marco, la orquestación gobernante se estructura muy bien, para que no se produzcan sonidos disonantes; que los acordes se den a la perfección, para el logro de los objetivos propuestos, personalizados o grupales que se tengan, a partir de alcanzarse el poder. ¡Valga la analogía con lo musical!

De ahí que, se trata de evitar la independencia de los tres poderes públicos en que se cimenta esa forma de gobierno: Legislativo, Ejecutivo, y Judicial. Los tres se hacen uno, para asegurar componendas, maridajes, e impunidad mutua. En consecuencia, podrá haber así combate a la corrupción. ¡Jamás!

Evidentemente, todo se coordina, como es programado en el seno mismo de los negocios llamados partidos políticos, en cuyas labores está incluida la fórmula para procurarse los votos necesarios favorables de la población; y, las repartideras de cuartos, como dádivas diversas, a los fines de comprar conciencias ciudadanas.

Ningún Gobierno Central, como Congreso de la República, en Dominicana, que surjan a partir del llamado voto popular en las urnas, va a combatir el flagelo de la corrupción en este país, a través de los mecanismos de control pertinentes, con el concurso de las acciones judiciales conexas que procedan; a menos que, se dejen de lado los compromisos que se hayan hecho en el contexto del proceso electoral “catapultador” previo.

Otra forma lo sería, que se pueda llegar al poder sin ataduras de ninguna especie, lo cual solo es posible de lograr, mediante la instauración de un régimen de fuerza, de derecha o de izquierda, del lado que sea, encabezado por alguien que respete los derechos ciudadanos, y al mismo tiempo se haga respetar, pensando como estadista en todo el sentido de la palabra, no como político, jefe de grupo.

A pensar seriamente en esa última manera, que es por la que se está forzando a inclinarse la sociedad dominicana, como la única opción salvadora, frente a tan lacerante mal de la República: ¡corrupción por todo lo alto, sin castigo alguno!

 

Autor: Rolando Fernández

 

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