Dominicanos, ¡a concienciarse!

Hermanos, no sigan creyendo en todas las “pamplinas” que pronuncia el grueso de los “truhanes” politiqueros locales en campaña, que solo andan en busca de preservar sus intereses individuales, como los de aquellos poderosos grupos empresariales que les respaldan. También, de procurar fórmulas dolosas, en su mayoría, para agenciarse los “ordeños” de estilo a la vaca nacional, el Estado nuestro.

¿Qué es lo que esos van a hacer en favor de este maltratado pueblo? ¡NADA! Los precedentes aquí están de sobra. Bajo el régimen electoral que actualmente rige en Dominicana, toda esperanza de bienestar, y progreso derivado, se puede considerar como fallida. Seguir montado en el mismo caballo, sí es lo que se prevé venir: “atajar para que otros enlacen”, tal lo dice un dicho popular.

“Para muestra basta un botón”, según la gente. Aunque la prensa en este país está prácticamente comprada por el poder político-social gravitante, a veces se dejan filtrar algunos reportajes periodísticos, sobre los cuales debe reparar la población, a los fines de abrir los ojos.

Por ejemplo: “Hospital de Baitoa está en emergencia por falta de equipos y personal médico”. Se refiere al Hospital Municipal Antonio Fernández. (Periódico “HOY, del 22-8-19, página 7D). Otro: “Usuarios del Juzgado de Paz se quejan abandono ampliación”. “Los empleados deben cargar agua al segundo nivel; humedad afecta documentos”. Se trata del que está ubicado en Boca Chica.

Y, otras “perlas” relacionadas, “La falta de maestro pone en peligro nuevo año escolar”. – en Boca Chica, Santiago, y Montecristi -.  “Cientos estudian apiñados en local escuela Los Alcarrizos”. (periódico “HOY”, de 30-8-19, página 12B.), Cabría preguntarse luego en este orden, ¿y los cuartos del 4% del PIB para la educación, hacia dónde han sido destinados? ¡Qué digan algo los precandidatos sobre esos particulares ambos!

¡Interesantes señalamientos, verdad! Sin embargo, qué chocante resultan esas situaciones referenciadas, cuando se les compara con el barril de cuartos que está invirtiendo el Estado nuestro en la parranda electoral que se lleva a efecto en esta nación, de cara a los comicios que se realizarán en el venidero año 2020. “Para eso sí que hay dineros por pila”.

Claro, todo apunta a que, los desaprensivos despilfarros financieros, con fines políticos y demás, que en esta República se verifican, siempre se procurará resarcirlos, cargándole mayores impuestos al burro de carga en que toda vez se piensa: el pueblo indefenso y pendejo.

Y, cuando no, es cogiendo cuartos prestados, sin importar que se hipoteque la soberanía nacional, como tampoco quién los tendrá que pagar en el futuro. “¡El que venga atrás que arree!”

 

¡Hasta cuándo será, mamacita!

 

Autor. Rolando Fernández

 

www.rfcaminemos.wordpress.com

 

 

 

 

 

 

La “simulada” oposición política en Dominicana

¡Ah!, conjunto de “pantallosos”, o “allantosos” personajes. ¡Quién ha dicho que en este país hay reales actitudes de ese género! – hacer oposición a los que mandan -. ¡“Bueeeno”! “Eso habría que “ventilairlo”, como diría un preciado amigo nuestro, de la región del Cibao aquí.

Para todos aquellos que con facilidad se dejan embaucar, dicen los que saben que, “soñar nada cuesta”. ¡Mucha gente busca lo de ella, sí es lo que se tiene en esta nación! Cabría tener eso bien presente compatriotas, para no quedar sorprendido después.

Entre esa, algunos “especímenes” bien conocidos, lo hacen bajo la sombrilla de ciertos “partiduchos” de vieja data ya entre nosotros. En caso contrario, de manera personalizada, cuando no logran “acotejarse” dentro de aquellos grupúsculos organizados más bien.

También recurren los buscadores de espacios partidaristas, para desde ahí tratar de venderse, a otros que se dicen modernos, pero que en realidad constituyen más bien, verdaderos reciclajes entre “quemados” y advenedizos de última, cazadores de poder.

Además, y en ese orden, se tienen en la palestra pública hoy, vendiéndose como tales iconos relativos, a hombres   pertenecientes a los considerados partidos mayoritarios en el pasado; pero, que ya son entidades a las cuales quedan muy pocos cartuchos por disparar; que están en el presente “de capa caída”, como se dice popularmente; que se quedaron acéfalas, tras las partidas de sus verdaderos líderes, e ideólogos natos; que están capitaneadas en la actualidad por jefes de grupos apandillados, tendencias.

Si aquí en verdad se tuvieran ciudadanos preocupados por este país, como es lo que debe ser,   las actitudes sentidas fueran otras, en términos de contrarrestar las cuestionables ejecutorías, y los desmanes muy desaprensivos en su totalidad, provenientes de los últimos malos gobiernos que aquí se ha venido teniendo, desde hace ya varios lustros.

Más que demostrable aquí se tiene, que un alto porcentaje de los que se hacen llamar opositores a los gobiernos en esta nación, ya sea de manera individual, o tras el escudo de algunos “ventorrillos” de la política local creados al efecto, cuando no a través de otras organizaciones de las llamadas mayoritarias en el pasado, su afanar solo va dirigido a procurarse lo de ellos también: el “ordeño de ordinario de la vaca nacional”.

Cuántos “partiduchos”, y organizaciones trasnochadas del ramo se tienen en Dominicana, y que se les debe costear sus francachelas electoreras oficialmente, como su alegre modus operandi; desde donde solo se cacarea, al igual que se hacen falsas promesas a esta sociedad, que luce como ingenua, o anestesiada; y, titireada por completo, no cabe duda.

Todo no es más que, para ir en pos de los enganches apetecidos en los vagones de los que ya están en poder; o, alcanzarlo también por ellos mismos, para “cebarse” de igual forma: recuperar con creses sus inversiones en el área

Esa proclividad defensora en favor de los que no tienen voz en esta República, ha desaparecido por completo. Se fue conjuntamente con la identidad de los dominicanos, ante la penetración cultural inducida claramente, y promovida por los poderes hegemónicos gravitantes aquí. ¡Muy notable se reporta el hecho aludido! Aquella loable actitud patriótica se ha hecho opaca, y a veces hasta invisible por completo.

En consecuencia, será el pueblo en general, el que tendrá que empoderarse, y procurar por la vía que sea, el encaminar las acciones de fuerza necesarias, a los fines de que se enmienden las ejecutorias estatales indebidas, de ordinario acontecer en esta República; o, en su de defecto, elevar cuántos reclamos considerados cívicos-pacíficos resulten pertinentes. ¡Ojalá que no falte mucho!

 

 

¡Pedro “jalla” siempre!

Los hallazgos de Pedro en Dominicana son innegables. ¡Quién dice que no! Solamente hay que reparar en todas las “sandeces”, promesas embaucadoras, que pronuncian los políticos en este “solar” caribeño, y los desparpajos con que lo hacen, durante las campañas electorales. Sin embargo, siempre consiguen esos “turpenes” lo que ellos quieren.

A pesar de las largas y cuestionables colas pecaminosas que les “adornan”, hasta con serios ribetes judiciales unos cuantos, que a veces disimulan en grado sumo, siempre intentan venderse aquellos ante la población como personajes impolutos; preocupados además sobremanera, por los males diversos que acosan a este pueblo. ¡Vaya hipocresía!

También se jactan de ser verdaderos nacionalistas, aunque muchos ni siquiera dan importancia a la combinación, colores, y símbolos, entre ellos uno religioso – la Biblia -, que caracterizan la Bandera Nacional; y, mucho menos, a las sentidas y loables frases que componen el glorioso Himno Patrio. Ahí sí es verdad que, “del dicho al hecho hay mucho trecho”, como reza un refrán popular.

Se presentan como santos y “santas” terrenales, de vez en cuando, y hasta con sonrisas “picaronas” se muestran ante los demás, para confundir a los impensantes, e incautos a granel que aquí se tienen, y que de ordinario logran aglutinar a sus alrededores.

Sí, a esos que después miran por encima de los hombros, tan pronto logran alcanzar sus propósitos electivos. Son esos tontos útiles de los que rápidamente se olvidan entonces, para ir solamente dichos personajes, corruptos y avariciosos en su gran mayoría, por lo suyo propiamente. “¡Y, si te vi, no me recuerdo!”

Algunos de esos magnates, y “magnatas”, que carecen de cierta capacidad parlante convincente para engañar, recurren por lo regular a las tantas bocinas pagadas que tienen (bien vestidas en su mayoría; con sacos y corbatas de ordinario), para que digan en su favor, lo que ellos no son capaces de decir por sí mismos; o, se les hace imposible ocultar el descaro con que siempre actúan. Seudo comunicadores y periodistas son las herramientas que usan comúnmente para ese fin.

Lo más lamentable es que, a pesar de que las letras y los arreglos musicales de sus “canciones politiqueras” son bastante conocidos, como pincelados con retóricas, falsas promesas, y posverdades, el grueso de los dominicanos continúan asistiendo a las urnas para sufragar en su favor. ¡Jamás se reflexiona!

Se dejan comprar los ingenuos, que por pila se tienen en Dominicana, con dádivas y limosnas baratas, aunque después, se estén rascando las cabezas ante los embates de las desaprensiones, qué siempre van en su contra.

En consecuencia, no constituye una osadía decir que, en esta República “siempre viene Pedro y jalla”, en correspondencia con el decir de aquella vieja máxima popular.

¡Ah políticos astutos!, que se creen saber mucho ante una sociedad de “tarados” en un alto porcentaje; y, que además luce como anestesiada, producto de los modernismos importados, que desde hace tiempo “se vienen introduciendo por ojos, boca y nariz” a esta sociedad; que solo se asimilan como muletas imprescindibles toda vez. Jamás se consideran herramientas de desarrollo y concientización, siempre necesarias, tal es lo que debe ser.

Para concluir, vale la pena agregar aquí, algunos de los “lindos” titulares periodísticos risibles, en el tenor de lo abordado, aparecidos en la prensa escrita local últimamente:

“Segura afirma terminará con los apagones” (periódico “HOY”, del 12-8-19, página 9ª). ¡Anjá! ¿Y por qué no lo hizo antes?

“Pondré atención al campo, al empleo y la seguridad”. Reynaldo Pared Pérez. (Periódico “Diario Libre”, del 12-8-19).  Tiempo suficiente para hacerlo ha tenido, desde la alta posición pública que ha venido ocupando hasta el momento.  ¿Por qué ahora?

“Hipólito asume compromiso de relanzar campo” (periódico “El Día”, del 12-8-19, página 10). Tuvo la oportunidad de hacerlo, siendo presidente de la República. ¿Y, qué pasó?

“Domínguez Brito afirma en gestión hará reforma a Poder Judicial”. “El Día”, del 14-8-19). ¡Ja, ja, ja!

¡Todos, decires para no creer, pues son chácharas electoreras y nada más! ¿No es cierto?  Pero, “todavía viene Pedro y jalla” en este país. Es muy posible que les estén haciendo caso a esos “vivos parlanchines”.

 

Autor: Rolando Fernández

 

www.rfcaminemos.wordpress.com

 

 

¡Luce toda una estrategia fallida, y costosa por demás!

Tal parece así, según los juicios reflexivos de tantos ciudadanos imparciales, la decisión última adoptada por el Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que se advierte debido a directrices superiores trazadas, para escoger entre los precandidatos actuales a la presidencia de la República, a través de las llamadas primarias a celebrarse en el mes de octubre del año en curso, el que en definitiva será proclamado por la organización, para “correr” por la posición cimera local en los comicios del año 2020.

De esa reunión política para recordar, amén de dicho propósito, según es lo que se infiere, hay otras lecturas asociadas con dicho acto, que se debe dar a lo convenido allí, si cabe expresarlo de esa manera. ¡Cualquier pensante medio lo haría con aciertos concluyentes!

La primera es que, por la forma de escogencia, como el número de aspirantes propuestos, y que fueron aceptados, a unanimidad aparente, se estuvo procurando disimular la innegable ya división de ese partido, según la opinión de politólogos independientes, y otros letrados entendidos, autorizados también en la materia.

Aduciéndose, para complementar pareceres, que se reporta fehaciente ese rompimiento grupal; y, que deja muy pocos rastros de duda, como ocurre con el que aparezca cada vez la oscuridad en las noches, que todos pueden sentarse a esperarla diariamente.

Claro, que, aunque bien latente se tiene, no está exteriorizada, u oficializada hasta el momento, por los “aleteos” defensores de algunos de sus connotados miembros, y de las bocinas pagadas, que hacen coro en torno a la unidad requerida allí, hoy más que nunca.  ¡Pero, de que eso va, va, es lo que se afirma!

Se arriba a ese pensar sostenido, en razón de cuánto se prevé, pueda producirse entre sus dos principales “caciques”, cabeceras de tendencias, por las tozudeces impropias en que incurren, ocasionalmente, en busca de poder y dinero; que harán airear plenamente la división, y quedar consumada la misma, dándose incluso ya como un hecho. ¡Qué esa será más que patente en lo adelante!

Es indudable, sin temor a equívoco, podría decirse, que esa otrora importante obra del gran maestro Juan Bosch quedará definitivamente fragmentada, a partir de los aguerridos aprestos de continuidad por parte del oficialismo hoy (sector en el poder), y los otros que ya estuvieron ostentándolo, que de nuevo pretenden volver. ¡Qué se la jugarán todos a como dé lugar!

Además, es obvio que, las heridas, como las zancadillas causadas hasta el momento entre amos grupos, muy difícil se puedan subsanar en los meses venideros. Eso, a pesar de los allantes, en términos de unificación, ante el pueblo, y el pasado compañerismo por el que tanto propugnara el mentor y único líder de esa entidad política. Después de aquel, todo el resto “es cuadre y cachucha”, como diría un caro amigo. ¡Ese partido jamás volverá a ser lo que era, antes del alzarse con el poder aquí!

El otro mensaje bastante negativo, por cierto, y digno de   suficiente consideración, que se desprende de lo decidido por dicho Comité Central en esa ocasión última, es la inconsciencia estatal, en el sentido de los gastos a incurrir en el montaje de tales primarias, en que participaran once (11) precandidatos – solo por las huestes moradas -, dentro de los cuales hay gente que ni siquiera por asomo pasará; que son bultos nada más.

Como producto de esa “belleza”, ¡el burro de carga llamado pueblo, de seguro seguirá cargando, y lavando los platos rotos que se deriven!, tal se supone. A pagar mayores impuestos, para cubrir esa parranda electoral. ¡Ay mamacita!  “Partidos irán a primarias solo aportarán 17% gastos”. “El 83% restante será suministrado por el gobierno central”. (periódico “El Día”, del 15-8-19, página 20).

Es sabido de antemano, en lo concerniente a tales “parchos pegados”, que, por los señalamientos indecorosos atribuibles a miembros de ese conjunto, y que en adición se les entiende culpables en gran parte del desencanto que tiene la población dominicana hoy, con respecto a la otrora flamante, y esperanzadora, organización morada, no lograrán respaldo alguno.

En el tenor de eso último tratado, despilfarros de cuartos a granel – segunda lectura -, bien podrían asociarse a la depreciable actitud, algunos titulares aparecidos recientemente en la prensa local: “El elevado gasto electoral provoca repulsa en sectores”. “Gasto electoral para 2020 calificado de “barbaridad” por los políticos”. (“El Día”). “Una democracia cara: “Presupuesto elecciones supera 15 ministerios”. “Junta Central precisa que las elecciones municipales costarán RD$4,016 millones” (“Diario Libre”). Esas “perlas” entre otras.

Ahora, hay actores dentro del ruedo correspondiente, que pusieron el dedo sobre la llaga al referirse a la deleznable temática:

Algunos políticos y legisladores locales, tildaron de excesivo el gasto; y, “como una ofensa para gran parte de la población que vive en precariedades y pobreza”.

De su parte, el secretario general del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Ramón Genao, dijo entre otras cosas: “Entendemos que se deben hacer esfuerzos para reducir los costos y cambiar la forma de hacer política en la República Dominicana”. Es obvio que, con ese invento de las cuestionadas primarias, no se habrá de lograr, cabe apuntar, o “contrastar”, en adición.

Otro que criticó directamente esa “prenda” burlona del reparto abusivo de cuartos para dichos menesteres”, lo fue el diputado Amado Reyes, del PRM, quien señaló: “el costo de la campaña y lo que invertirá la Junta en el proceso es demasiado elevado en un país donde los hospitales carecen de medicamentos. “Invertir 17 mil millones de pesos en dos elecciones es un asunto aberrante”. Los hospitales solo son una parte del descalabro de las entidades públicas para servicios, cabría agregar.

Afirmó además que, “este ejercicio lacera la situación del país, que no tiene nada y gasta tanto para organizar unas elecciones”. (Véase: periódico “El Día”, del 1-8-19, página 4).

Cuántas opiniones que se pueden considerar como alegres. Pues, a pesar de ellas, tan claramente expresadas, el caso estatal que se hace es omiso. Todo sigue caminando igual, lo cual hace pensar que los hombres para reclamar en este país no aparecen. La dilapidación de recursos económicos del pueblo, para solventar a politiqueros que nada van a hacer en favor de esta “maltrecha” sociedad, prosigue sin tropiezo alguno.

Cabría preguntarse en consecuencia, ¿Hasta cuándo serán las mofas, dominicanos? Sí, por parte de todos estos políticos desaprensivos, que se instalan como autoridades locales periódicamente, solo para hacer cuánto les viene en gana; y, administrar lo que entienden como una finca de su propiedad – la República -, a partir de que asumen el poder.

 

Autor: Rolando Fernández

 

www.rfcaminemoswordpress.com

 

¡Cuartos que atan de pies y manos!

Como es la norma establecida en Dominicana, tan pronto se avecina un proceso electoral, los candidatos al poder que se ofertan, como solución para resolver las grandes problemáticas nacionales, dicen ellos, se lanzan a la calle al medio, como popularmente se expresa, en busca de recursos económicos para financiar sus aspiraciones al “trono nacional”.

En cambio, para satisfacer necesidades sociales de alta prioridad a nivel local, que sería lo más procedente siempre, las gestiones de ese tipo nunca se llevan a efecto; no motivan; hace falta tiempo para promoverlas,

Esos “molongos”, o dinerito extra de campañas, que se buscan, en adición a la friolera de dinero que por ley entrega la Junta Central Electoral (JCE) a los partidos políticos, para sufragar sus francachelas electoreras, y además solventar los gastos operativos inherentes a esas organizaciones, hay que procurarlos donde sea.  Se estilan muchos usufructos alegres y cuestionables cada vez en relación con esos. ¿Y, qué pasa? ¡Más bueno que es así, cuartos sin trabajar!

Titulares de primera página como este: “Leonel y Gonzalo se lanzan a buscar fondos”, que evidentemente, son dos de los “camajanes” más destacados dentro del ruedo político nacional presente; al igual que, una aguda lectura a la reseña correspondiente en el interior del medio (periódico “Diario Libre”, del 3-8-19), ponen evidencia clara muchas cosas depreciables.

Entre ellas está, la necesidad imperiosa de cuartos para poder venderse como potenciales candidatos, ya sea dentro de las huestes moradas propiamente; o, a la presidencia de la República después, quien resulte ser el escogido para proclamación. Por apreciación, se supone que esos tienen dinero suficiente. ¿Qué ocurrirá entonces con los otros aspirantes, menos acaudalados, persuasivamente hablando? Sería esa una pregunta obligada.

¡Hay que comprar gente, conciencias, voluntades, como es lo que pasa de ordinario! Muy de seguro es el pensar que se tiene. ¡Sí!, buscar recursos económicos a como dé lugar, tal condición sine qua non exigible, aun sea con el disfraz de legal o no, en cuanto a la forma de agenciarlos. ¡No importa!

Tampoco, las reciprocidades obvias en lo adelante, con las que se deba compensar a los colaboradores menores, o los fuertes aportantes que inviertan en los procesos de ese tipo.  ¿Y qué? ¡Si hay que hacerlo, no sería la primera vez!

Eso de buscar padrinazgos financieros por parte de los políticos, es uno de los ganchos más característicos de la llamada democracia representativa, cuyos gobernantes, elegidos bajo ese sistema, son más bien fieles representantes de los grupos sociales hegemónicos prevalecientes; y, claro, económicos gravitantes por demás, de aquellos que costean campañas electorales.

Son los paganinis, que luego catapultan al poder, a los títeres, serviles estatales, complacientes de las células poderosas que componen el rico y avaricioso empresariado nuestro; que, obvio, primero costean aspiraciones políticas, para luego ir pescar con creces en las aguas gubernamentales que resulten.

Son esas por las que realmente sufraga la población durante los procesos comiciales. ¡Qué trampa!, creyendo la gente en tales mandatarios nacionales, “marionetas”, según se les observa, que se usan como puntas de lanza para propósitos grupales definidos.

Evidentemente, los gobernantes así escogidos, suben al poder atados de pies y manos, por los compromisos electoreros contraídos. Trabajan más que todo, en favor de esos magnates respaldantes; y, el pueblo, que se lo acabe de llevar el diablo; que continúe enfrentando sus necesidades más perentorias, y las demás yerbas aromática que, por costumbre, tiene que respirar siempre.

Finalmente, cabría cerrar esto aquí, repitiendo una frase antaño: “Todo el que invierte para cocinar, va siempre detrás por el concón” ¡Ah viejos que sabían! Y, el ejercicio de que aquí se trata, es un negocio bastante rentable; pero, necesita comúnmente de muy buenos “hornos y estufas, para cocer los alimentos”.

En la política, la excepción que se considere pueda confirmar esa norma, no existe. Se podría decir eso, sin temor a equivoco alguno. De ahí que, todos los cuartos que para campaña electoral se reciban crean ataduras condicionantes innegables a los políticos, sin importar las fuentes de que provengan. Las colaboraciones por altruismo, o meras simpatías partidaristas, no prevalecen en ese ámbito.

 

Autor: Rolando Fernández

 

www.rfcaminemos.wordpress.com

 

¡Cuquear las avispas no es bueno!

 

Cuando uno se detiene a pensar sobre cuánto viene ocurriendo en Dominicana, en términos de corrupción, delincuencia, narcotráfico, e inseguridad ciudadana, entre otras cosas, con facilidad se concluye en que la clase política nacional, toda, no está conduciendo este país por buen camino, desde hace años.

Qué nada está importando a sus más connotados representantes, lo que podría ocurrir entre los dominicanos, hoy más que nunca sedientos de satisfacción, en cuanto a necesidades sociales perentorias por parte del Estado local, como de sosiego económico y emocional proporcionados, casi obligados ya.

Los ánimos de los ciudadanos en esta nación se exasperan cada vez más, sin que se advierta una luz real al final del túnel, como se dice, por lo que las desesperaciones fehacientes pueden provocar una explosión social con consecuencias impredecibles. ¡Cuidado con los ricos del “solar” !, que los depauperados, y “miseriosos” inducidos, no tienen nada que perder.

Es obvio que, los personajes que eventualmente podrían alcanzar las riendas del poder local, entiéndase oposición, por un lado; o, continuar haciéndolo, de proponérselo, el grupo oficialista presente, como es lo que se nota, a pesar de que Danilo Medina, ya haya desistido, y no encabece los aprestos reeleccionistas, según él, nada más están buscando todos lo suyo. ¡En nada cambia esa decisión última del mandatario, el calamitoso panorama nacional!

Pues, se advierte que, su grupo de adeptos insistirá en la continuidad del disfrute del poder que se detenta. El oficialismo puro actual, repartido ahora entre varios aspirantes al trono presidencial, en términos de escogencia electiva, no se dejará desplazar con facilidad, por lo que las cosas podrían complicarse más aún, dada la amplitud del abanico seleccionado presente. Lo que sí, fehacientemente, se deja entrever es que, ¡ninguno de los trúhanes en pugna electoral hoy, está pensando en resolver nada aquí!

Sí, los componentes de ambos grupos, dentro del ruedo político nacional que se oferta, con rarísimas excepciones, si es que las hay, están compitiendo en función de sus intereses personales, y los colectivos respaldantes, tal hace tiempo ha venido siendo la norma en esta República.

¡Solo nosotros contamos!, es lo que se infiere con respecto a esos. Por tanto, recurren todos a continuar embaucando a la población, utilizando las demagogias propias de la disciplina, y las posverdades, como ardides de última en moda, a los fines de lograr sus propósitos.

El escenario social candente que los osados comportamientos proselitistas a nivel local, como las ejecutorias indebidas a granel en que se incurre, en busca de la dirección del Estado, y dinero, obviamente, están provocando, se podrían convertir para esos en “bumerangs” de alta peligrosidad, en todos los sentidos. ¡Cuidado!

Y, más después de este despreciable espectáculo último, directamente asociado con la “trampa electoral” a efectuarse en el año 2020, que se ha montado en esta Tierra durante los últimos meses, creando inquietudes y desasosiegos marcados entre la población.

En relación con esa que viene ahora, “matizan”, encienden más la candela, publicaciones de titulares periodísticos tales: “Una democracia cara: Presupuesto elecciones supera 15 ministerios” (periódico “Diario Libre”, edición 31-7-19), y “El elevado gasto electoral provoca repulsa en sectores”.  (periódico “El Día”, del 1-8-19).

Es indudable que se despilfarran en Dominicana, cuantiosas cantidades de recursos financieros en esos torneos políticos, negocios más que otra cosa, mientras los hospitales públicos aquí, verbigracia, se caen a pedazos, y carecen de equipos, medicamentos y materiales clínicos esenciales. Eso, entre otros males destacables. ¡Ojo, la bomba pueblerina que ha estado fabricando localmente, solo necesita de un fósforo cercano para explotar!

Y es que, los poderes hegemónicos regentes entre los dominicanos, no están reparando en absoluto, en que la gente se cansa; que está jarta aquí de tantas desaprensivas acciones; de ser burlada y engañada sin contemplación; que las avispas no se deben estar cuqueando en exceso. En que, además, la palabra de los pueblos es la que más se parece a la de Dios, cuando se “revoltean”.

“Ojo al Cristo”, que hasta la belleza produce hartazgo. Déjense de estar solo pulseando por el poder, y procuren encarar, cómo resolver de alguna manera, los acuciantes problemas nacionales ¡No más teatros, ni pantallas manipuladoras solamente!

Que al menos, la seudo oposición política que se gasta el país, en voz de sus más destacados representantes, se incline por hacer las recomendaciones de lugar; qué la proclividad no sea solo alcanzar el poder, para disfrutarlo y hacerse más ricos.

Sí, qué se pronuncien, en el sentido de los correctivos urgentes necesarios, aquellos   que aspiran a dirigir la cosa pública del país en el futuro; esos que hasta hoy no han podido subirse a uno de los vagones del tren estatal; que están haciendo turno.

“Quedarse oliendo donde guisan”, como reza un dicho popular, por el cansancio pueblerino presente, irrefutable; que les desplacen por completo; y, que aparezca una figura de “última generación, desconocida, pero con empuje y capacidad ofertante. que de eso bien se encargue, son de las cosas que menos podrían pasarles a todos estos politiqueros de nuevo cuño, y algunos de vieja data, que ya se conocen lo suficiente, de continuar como hasta ahora en sus ejercicios. Otras actitudes en contra puede que se les tenga reservadas también. ¡Qué no haya asombros después!

De más está decir que, las burlas.  las provocaciones, como los abusos tienen un límite; y, a veces inducen a arrasar con todos los actores envueltos en esas “lides” politiqueras, que sean de muy cuestionable proceder a la vista siempre.

 

Autor: Rolando Fernández

 

www.rfcaminemos.wordpress.com