¡Tremenda disyuntiva!

La verdad es que, al presidente actual de todos los dominicanos le han puesto “una papa bien caliente” en las manos, como se dice popularmente, con ese asunto de la famosa sentencia 168-13, evacuada por el Tribunal Constitucional de la República (TC), en el marco de todas las implicaciones derivadas, y las acciones a llevar a cabo, con el ingrediente adicional de que tal disposición es inapelable.

 

Ese es un tema que ha venido copando la atención pública nacional, e internacional, y que mucha gente aquí entiende fue algo presupuestado por los enemigos soterrados de la presente gestión de gobierno. Pues, si bien es cierto que procede regular ya la situación de los inmigrantes ilegales que residen en el país, sin importar que sean haitianos, o de cualquier otra nacionalidad, no es menos cierto que, es una situación que se venía verificando entre nosotros desde hace muchos años, a la que los predecesores mandatarios hicieran caso omiso, por genuflexión o conveniencia política.

 

No era entonces, para ahora precisamente, tratar de corregirle de golpe y porrazo, como es lo que se aspira. El momento no se reportaba como el más oportuno para adoptar una decisión de tal naturaleza, con implicaciones conflictivas de amplio espectro social, y  el choque frontal obvio con intereses internacionales, comenzando prácticamente un nuevo período de Gobierno.

 

En consecuencia, hemos visto las tantas presiones que ha estado recibiendo el señor presidente de la República, situación que el mismo admitió públicamente, para actuar a favor, o en contra de la referida disposición legal, como es obvio entender.  Que la acate en todos sus términos, o haga caso omiso a la misma; es decir, dejar que todo continúe igual.

 

Como era de esperarse, los mayores acosos han provenido de los organismos internacionales que propugnan por la unificación de la isla (Haití-Dominicana), al extremo de faltarle hasta el respeto al primer mandatario de la nación, con sus advertencias hechas públicas, e incluso amenazar al país, en términos de aplicar sanciones condenatorias de consideración, en el caso de que no se obtempere a su reclamo interesado: ¡que se deje sin efecto la aplicación de la precitada sentencia! Parece que nosotros no tenemos derecho a regular nada internamente.

 

Pero ocurre y viene a ser que, este un país libre, independiente y soberano, auque algunos entiendan que son solamente atributos que se tienen en términos teóricos, lo cual puede ser verdad o mentira, dependiendo del marco dentro del cual se consideren.

 

Algo que mucha gente no se detiene a pensar en torno a la problemática migratoria hoy planteada es que, las dos vías frontales de solución envuelven una gran disyuntiva para el Lic. Danilo Medina.

 

El acatar la disposición en todos sus aspectos le traería serios inconvenientes de órdenes económicos y sociales, con los “aguijoneos” de corte internacional, y locales también, las cajas de resonancia, que de seguro se producirán. El no hacerlo, por igual le va a acarrear serios problemas internos, bajo el alegato de no respetar y obedecer una disposición como esa, emanada de tan alto organismo judicial nuestro, con carácter de inapelabilidad.

 

¡Cualquier decisión sobre el particular se torna bien difícil! Por ello es que, con todo el respeto que merece el presidente Medina, esa actitud, loable por cierto, de estar consultando a seudos líderes políticos nacionales, a otras personalidades del país, al igual que autoridades religiosas, en busca de opiniones y consenso, con el fin de disminuir conflictos previsibles,  antes de proceder a tomar las medidas necesarias en el orden de lo que se trata, es presumible que muy poco le haya aportado, luego que concluyeran los conversatorios relativos.

 

Es obvio que, por los términos en que fue adoptada la susodicha normativa legal, no hay que estar consensuando con nadie. Eso tenían que hacerlo los ideólogos y promotores de la iniciativa previamente, aquilatando eventuales efectos negativos y positivos para el país, equiparándolos de manera imparcial, al margen de todo color político. ¡Ya el palo está dado!, como se dice, y lo que más procedería en estos momentos, es acatar la cuestionada sentencia 168-13, y correr los riesgos probables que puedan devenir.

 

No obstante, las mejores consultas que debe hacer el señor presidente de la República, deben estar dirigidas a su conciencia, a los sentimientos patrios que alberga, como a la sensibilidad humana que abriga en su interior. Serían esos sus más importantes consejeros, y los proveedores de las opciones más fructíferas; de la indicación directa, en cuanto a las acciones que se reportarían más tranquilizantes para él como gobernante que fuera, en el futuro. ¡Que deje a los demás, adeptos, opositores, e injerencistas internacionales, hervir hasta que el agua se les termine, o se ablanden en definitiva!

 

¡Bien!, por el primer mandatario de la nación.  “El presidente Danilo Medina admitió ayer que existe presión contra el país por los alcances de la sentencia 168/13 emitida por el Tribunal Constitucional, sin embargo dijo que el problema del Gobierno no es la presión, sino la convicción que tiene de lo que  se debe  hacer”. (Periódico “HOY”, del 26-3-14, página 4ª)

 

Finalmente,  y en el tenor de lo que se trata, hay  decisiones que, provengan de donde provengan, motivan una pregunta capital: ¿Por qué tienen que haber organismos en cualquier país del mundo, cuyas sentencias tengan que ser necesariamente inapelables?, ¡que sean  como palabras de Dios!, lo cual es ilógico en el marco de lo racional, debido a que son instancias compuestas por hombres imperfectos, susceptibles de equivocarse, de ser alienados, y sobornados por  además, pues no son seres inmaculados, sino entes humanos como otros cualesquiera.

 

Es una inquietud que  dejamos como tarea,  a cargo de responder por algunos de los duchos juristas que tenemos en este país.

 

 

El autor es un humilde servidor, ¡y nada más!

 

 

 

Rolando Fernández

 

¿Y qué importa el color de la piel?

La verdad es que, un gran segmento de la sociedad mundial está compuesto por gente que viene nadando en un inmenso río de ignorancia, de convencionalismos infundados, como de un cuestionable racismo humano.

 

Es algo que raya en lo estúpido y lo ridículo; pues, son cosas muy poco concebibles en el marco de lo racional, y por supuesto, del fragmento de la Inteligencia  Suprema Una, de que es depositaria la especie humana.

 

Todo obedece a los condicionamientos mentales, como a las actitudes discriminatorias inducidas por los sectores sociales clasistas predominantes, y los procedentes de las mismas iglesias que profesan la religiosidad popular, al margen siempre de la espiritualidad real, sobre la que deben orientar e instruir a las feligresías, o creyentes en general.  ¡Están todas en la misma cesta!

 

Esas precisiones vienen a colación del escándalo mundial, con eco en nuestro país, por supuesto, que ha suscitado el que un productor de cine osara presentar en una película norteamericana a Jesús como una persona de color – negro claro -, actitud que muchos han considerado como un sacrilegio despreciable.

 

¡Cuánta ignorancia! ¿Había forma de fotografiar al Gran Maestro Ascendido en aquellos tiempos? ¿Quién podrá saber con exactitud cuál era el color real de su tez, las características de sus facciones y cabellera? Entonces, ¿por qué el gran espanto, y considerar esta nueva presentación como una osadía?

 

Lo que ocurre es que,  después de las tantas versiones sin fundamento vendidas a la humanidad a través de los siglos – el Jesús blanco, bien parecido por competo, “buen mozo”, con los ojos azules o verdes, cabellos lacios por completo, y una copiosa barba, en correspondencia con los pelos de la cabeza -, era obvio el choque frontal con los racistas, que se reportan ignorantes,  poco pensantes, y un tanto alienados religiosos, claro.

 

Incluso, los que consideran a esa Suprema Energía que todo lo interpenetra, que sostiene la creación y permanencia de cuánto existe – el Universo -, como un viejo blanco, con pelo lacio de igual color, y copiosa barba, que se personificó a través de Jesús el Cristo, una de las cosas que más daño ha hecho a la religiosidad de corte social, y que por convencionalismos lo llaman Dios, tienen que asociarles físicamente.

 

Pero ocurre que, a Dios nadie le ha visto jamás, según aparece consignado en la misma Sagrada Biblia, I Juan 4.12. Solo se lo imaginan como tal; y por consiguiente, a todas las divinidades que de Él descienden (Querubines, Arcángeles, Ángeles, Santos, Maestros Ascendidos, entre otros). Y claro, Jesús no podía ser la excepción, sino igual a todos, en términos de apariencia física.

 

El racismo, “la blancura contra la negrura”, se puede entender como uno de los flagelos que más ha dividido a la humanidad, y causado conflagraciones con efectos mortíferos de consideración. Los precedentes están de sobra. Y no solo entre blancos y negros se han originado los problemas raciales.

 

A nivel de la mayoría de las latitudes mundiales, los conflictos de carácter étnico siempre se han verificado. Con mucho mayor énfasis ha sido, desde principios del siglo pasado, con extensión amplia hasta las posterioridades.

 

Aunque se ha tratado de estar guardando las apariencias sobre ese particular, la discriminación hacia la llamada gente de color, nunca ha dejado de estar vigente, a  pesar de las proclamas y alegatos demagógicos de algunos organismos internacionales de aparente defensa, aunque interesadas en ocasiones, como es el caso por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH).

 

En muchos países, que no les pega, como lo es el caso de la República Dominicana, donde cada  uno tiene el negro detrás de la oreja, como se dice popularmente, algunos blancos envalentonados suelen decir con tono despectivo: “el negro no es gente; es “comía” de puerco; cuando no la hace a la entrada, la hace a la salida. Siempre está tratando de dejarse sentir, como los monos”. ¡Qué formas de pensar más indecorosas con respecto a sus congéneres!  Sí, por el mero hecho de la diferencia en el color en la piel. ¡Cuánta inconsciencia!

 

Según se puede observar en muchos casos, hasta los mismos negros son racistas. Con regularidad no quieren saber mucho de su misma clase racial; y menos, cuando logran descollar en alguna actividad profesional, o alcanzar posiciones de  relevancia dentro de cualquier empresa privada, o estamento gubernamental.

 

Es notable la falta de conciencia, como los prejuicios que se tienen; la escasez de lógica, y lo psicológico que prima, cuando en realidad no creemos que aún se sepa con certeza, científicamente hablando, el porqué de las distintas variaciones en el color de la piel de lo hombres, general. Más todavía, tomándose en consideración que todos procedemos de la misma Fuente, y sin saber cuál es el color de ese Dios, al que tanto se clama, o ruega: ¿negro o blanco?

 

Siempre hemos creído, que el caso de los Estados Unidos de América durante los últimos años, con la elección a la presidencia de aquel país de un mandatario de raza negra, sin tener origen incluso norteamericano,  y donde el racismo se pone siempre en evidencia, por más que lo quieran ocultar, procura enviar un metamensaje a toda la humanidad, de procedencia enteramente divina, como una forma de concienciar, a los fines promover  actitudes de contrición y humildad, entre todos aquellos blancotes, que creen solo tener estos derecho a dirigir la gran nación del Norte. Y claro, traslativo hacia los demás países hegemónicos en el mundo.

 

Retomando ahora el caso de la nueva figura inventada con respecto  al  maestro Jesús, para exhibición peliculera, muy atinados resultan los juicios emitidos por doña Yvelisse Prats Ramírez de Pérez, en su artículo “¡Pero no era blanco!”, publicado en el medio “Listín Diario”, edición de fecha 22-3-14, página 8ª.

 

Muchas personas deberían procurar leerlo, con atención sosegada, en pos de edificarse un poco, e ir dejando de lado los convencionalismos y condicionamientos mentales infundados; como, el continuar criticando y sorprendiéndose ante la negrura de Jesús, expuesta en una película de nuevo cuño. Es decir, con relación al Mesías, representante máximo de la Era Cristiana.

 

Dice doña Yvelisse: “Dar un  tono más subido a la piel de Jesús no invalida la historia, ni la calidad de la película”. ¡Claro que no!

 

“Al fin y al cabo, durante más de dos mil años lo hemos aceptado maquillado, destiñendo su piel y su doctrina sin respetar el fenotipo de sus congéneres, ni la diversidad humana, y sin asumir Su ecumenismo”.

 

¡Así es en verdad! Siempre será Jesús el Cristo, el instructor mayor y guía de la humanidad, el camino intermedio hacia el Padre Supremo. ¡No hay atajo alguno! Todos debemos alcanzar previamente el Cristado; hacernos Uno con el Cristo, la Conciencia Divina máxima,  Esa de la Presencia Yo Soy, Dios Mismo, como comúnmente le llaman, expresada por completo a través del amado maestro en aquellos tiempos, antes de poder retornar de manera definitiva a nuestra Fuente de Origen. ¡Eso sí que es lo importante!

 

No importa cuál sea el color que se quiera continuar atribuyéndole a Jesús. Aunque ahora se le ocurra a uno de estos “genios de la computación moderna”, readaptarle de nuevo el rostro, poniéndole una nariz más ancha, pintando sus ojos de marrón o negro, y confeccionando para Él una cabellera con el pelo crespo, siempre continuará siendo el Mismo.

 

Solo que,  además tendrían ellos que completar la obra, y  trabajar  en ese mismo orden  también, con la figura de Dios, y todas las otras divinidades descendientes. Así  estaría acorde la totalidad. ¡Recuérdese la asociación con el Primero!

 

¡Qué cruel es la ignorancia! Nunca dejará de ser Jesús el Cristo. Sí que continuará siendo, a quien debemos tratar de emular siempre, sin estar pensando en características físicas humanas. ¡Sobre eso debe ir la reflexión necesaria!

 

 

El autor es un humilde servidor, ¡y nada más!

 

 

Rolando Fernández

 

 

 

 

 

 

¡Ojo al Cristo señores, los pueblos se cansan!

Si los políticos de este país repararan con atención sobre las vicisitudes, las carencias, las presiones económicas, la corrupción rampante que sacude a esta sociedad dominicana, y todo eso complementado con los niveles de delincuencia e inseguridad ciudadana que en la actualidad se verifican a nivel nacional,  pusieran mucha atención a los hechos derivados, como ese que se produjo en San Francisco de Macorís, protagonizado por el denominado grupo “Resistencia Popular Duartiana”, que no es la primera vez pone en evidencia su osadía. Hay otros precedentes.

 

Según reseña el medio “HOY”, en su edición de fecha 20-3-14, página 8E, gente del referido comando atacó a tiros limpios, con armas de grueso calibre, el palacio del cabildo municipal de aquella localidad, en demanda de que se aplique justicia como se debe a las autoridades edilicias de allí, que han sido involucradas en un desfalco de más de RD$100 millones, en contra del Ayuntamiento de esa ciudad.

 

El comandante Edgar Antonio Reyes Cruz, que sirvió de vocero, respecto de la referida acción, en pos de las reivindicaciones que se entiende necesarias, no solo en ese pueblo, sino en todo el país, “Se quejó de que la justicia ha engavetado y rechazado expedientes que están seriamente instrumentados, demostrando que la vía institucional para combatir ese flagelo está cerrada en el  país”.

 

Dijo además, “Presidentes, ministros, alcaldes, generales, congresistas han saqueado las arcas del Estado, constituyendo la corrupción  uno de los peores males que padece la patria”. Agregó “que la corrupción y el “capitalismo salvaje” son la principal fuente de generación de pobreza”. Ambas cosas son más que evidentes, agregaríamos nosotros.

 

 

 

La acción contra el edificio municipal macorisano está asociada con el “escándalo que estremece al cabildo después que  el Ministerio Público, regidores y entidades de la sociedad civil sometieran a la justicia a Rodríguez Grullón, alcalde, y compartes, acusados de desfalcar al ayuntamiento local.  Los tres imputados están en libertad con garantía económica”, lo que ha causado en gran disgusto entre los pobladores de allí. Se reclama la renuncia del señor Rodríguez Grullón antes de diez días. De lo contrario, será declarado “objetivo militar”, según se advirtió. ¡Bueno!,  parece que todo va en serio.

 

Si las cosas en este país continúan como van, es muy previsible que las actividades reclamatorias de ese tipo se prosigan emulando en otros lugares del territorio nacional; que ese mismo grupo atacante ahora se haga mayor; o que, se aliente la formación de otros con propósitos similares para operar.

 

Ya aquí la gente está en camino de “jartarse” con las acciones de todos estos políticos de nuevo cuño, y sus marcadas influencias e intervención además, a nivel de todos los estamentos judiciales en esta nación, lo que sirve de caldo de cultivo para la corrupción estatal rampante, cada vez in crescendo, con efectos más que lacerantes para toda la sociedad dominicana, principalmente en la línea de los segmentos más empobrecidos.

 

Actividades como las denunciadas, que se podrían considerar de corte terrorista, aunque con buen propósito se diría, pueden hacer que en este país, mucha gente tenga que “poner los pies en polvorosa”, como se dice en buen dominicano; o, correr grandes riesgos, en términos de sus propias vidas, como de los haberes acumulados, que de forma dudosa se entienda se han obtenido.

 

Que lo políticos desaprensivos, y los explotadores empresarios capitalistas que tenemos en la República Dominicana,  no se  continúen durmiendo en sus laureles. ¡Puede pesarles en cualquier momento!

 

 

El autor es un humilde servidor, ¡y nada más!

 

 

 

: Rolando Fernández

 

 

 

¡Que dejen eso!

Ya muy pocos son los que creen aquí, en ese considerado espectáculo comercial, y sobre todo propagandístico, ahora con nuevo nombre, “Premios Soberano”.

 

Hace  mucho, lo que fuera otrora una actividad bastante loable para galardonar, entonces “Premios Casandra”, con el referente de esa distinguida dama extinta, un ícono nacional del arte, y motivar por supuesto, el ejercicio de las actividades artísticas de todo género en el país, al tiempo de alentar el desarrollo de los nuevos talentos que fueran emergiendo, perdió toda su esencia primigenia. Más en el presente, que las determinaciones de  los seudos nominados, y posteriormente galardonados, se hace sin tomar en cuenta  ningún alusivo para fines de comparación.

 

Veamos lo que dice, más o menos en resumen, un amplio segmento de la población pensante nuestra, cuando se procede a realizar cualquier pequeña encuesta, o se aborda a nivel grupal la temática, en pos de recabar pareceres sobre el particular.

 

“Eso ya no sirve”, externan algunos a todo pulmón.  Lo convirtieron en un negocio lucrativo, solo para reconocer y premiar mediocridades. ¿Cuáles son artistas? Bien se aprovecha el espacio mayormente, para exhibicionismos femeninos, tanto de vestuarios sofisticados, como corporales, que requieren de considerables inversiones por parte de todas las ostentosas, con algunos masculinos que se agregan, que allí se dan cita también, y que favorecen sobremanera a los comerciantes “tienderos”, y modistos de última generación, no solo nacionales, sino extranjeros en adición. Pero además, está de por medio la intervención soterrada de las casas disqueras en favor de sus pupilos, y representados.

 

¡Que dejen eso!, que desde hace años viene generando un efecto inverso al deseado en principio. Lo que hoy se promueve, al tiempo de  premiar, es la mediocridad. Los patrocinadores principales de esa patraña, dizque artística deben hacerlo, y destinar esa gran friolera de recursos económicos que allí se invierten en obras de bien social, que tanto las necesita esta nación, incluyendo, precisamente, la creación de escuelas para formación artística en sus diferentes géneros. Es muy probable que la juventud de este país, con disponibilidades de ese tipo, se olvide un poco de las drogas alucinógenas.

 

Como vimos recientemente, el último galardón máximo de los citados premios (Gran Soberano), le fue otorgado al popular humorista Cuquín Victoria, para muchos el único que queda con calidad y condiciones innatas dentro de esa clase nuestra.  Los demás, nada más son cuadre y cachucha, en opinión de tantos.

 

Por eso, agregaríamos nosotros, aún se oye en esta nación “La Tremenda Corte”, capitaneada por el inmortal Leopoldo Fernández, “Tres Patines”, con todo su equipo de producción. Allí había humor sano, profesionalidad incuestionable; nada de vulgaridades y doble sentido.

 

El reconocimiento que ahora se le hizo a Cuquín Victoria, debió haberlo recibido desde hace mucho tiempo. Sin embargo, no se produjo hasta marzo del año que discurre. No se puede dudar que, la causa principal que en estos momentos motivara el otorgarlo, fue la  necesidad imperiosa de tratar de cambiarle la imagen pública a dicho evento, lo cual luce ya muy difícil.

 

Y claro, haciéndose provecho de la estatura del galardonado para tal propósito. Además, es obvio que, la escasez de valores verdaderos en cuanto a arte se refiere entre nosotros, tiene que haber influido también en la decisión.

 

El autor es un humilde servidor, ¡y nada más!

 

 

Rolando Fernández

 

 

 

¡No es condenar, es actuar para enmendar!

Esa primera, es una de las palabritas más usadas en el contexto del demagógico léxico político.  La nueva laya de esa disciplina siempre rechaza,  y desaprueba las acciones delincuenciales en que incurren los antisociales nuestros, cada día más en aumento, pero nunca nada hace para enfrentar con firmeza y real voluntad lo acaecido impropio; para resolver, lo que con prontitud se tenga que solucionar.

 

Las denuncias sobre los robos, los atracos, el tigueraje, y las profanaciones de tumbas en los cementerios públicos del país, se han convertido en el pan nuestro de cada día. ¿Y qué? ¿Se hace algo? ¡Nada!

 

Ahora, con el escándalo que ha suscitado la profanación, y el robo de la escultura de bronce alusiva – representaba el vuelo de la gaviota -, colocada en la morada fúnebre del profesor Juan Bosch, tomándose en consideración la estatura del insigne líder, además de haber sido el fundador y mentor principal del partido oficial de Gobierno, se elevaron múltiples protestas a nivel del funcionariado estatal, y de nuevo salió al aire la frase: “condenamos el hecho”, como si con eso algo se corrigiera.

 

Aunque esa es una situación que viene afectando a la mayoría de los deudos que tienen  sus seres queridos descansando en los camposantos públicos aquí, sin que eso preocupe mucho a las autoridades competentes, es muy posible que ahora algo se trate de hacer, por la importancia y significación del mausoleo violentado, en que descansan los restos mortales del gran maestro.

 

Los que dirigen en esos lugares, aparentemente, solo están allí para cobrar arbitrios municipales, e impuestos que se puedan disponer.  Los cementerios públicos son “minitas”, que las ponen los alcaldes de turno en manos de sus adeptos y colaboradores más cercanos, por reciprocidad política.

 

Algo digno de destacar, en el tenor de lo que se trata es: la mayoría de la gente entiende que, las permisividades, todo aquel gran descuido, la suciedad, el desorden, la falta de respeto hacia las tumbas de los difuntos, como  el asedio de los seudos albañiles que operan en tales sitios, con exclusividad auto-otorgada, hacia los visitantes que requieren de ese tipo de servicio, como de otros obreros allí destacados, todos con el apoyo evidente de las autoridades en el lugar, tienen como objetivo el promover la construcción y utilización de los cementerios privados en el país.

 

Ese tipo de inversión  ha sido convertida en un lucrativo gran negocio, en el que intervienen connotados empresarios, tanto nacionales como extranjeros. Y claro, la ayuda de las autoridades edilicias se torna muy importante, la cual de seguro, no es de forma graciosa, tiene que haber sus recompensas.

 

¡Penosa realidad!, el afán de lucros hasta con los muertos en este país, tanto a nivel de las funerarias existentes, como de los cementerios.

 

Hasta con esa gran realidad obligada – la llamada muerte, convencionalmente hablando -, hay quienes su mayor deseo es ostentar clase social, aun después de. Y claro, es una actitud humana ignorante que se aprovecha siempre para hacer negocios.

 

“El muerto solo con tierra tiene”, decían con bastante acierto los antepasados. ¡Gran verdad!

 

 

El autor es un humilde servidor, ¡y nada más!

 

 

 

Rolando Fernández

 

 

 

 

 

Pareceres sociológicos y psicológicos cuestionables en la actualidad

“y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libre. (Juan 8:32)”

Así  lo prescribió el amado maestro Jesús a los judíos, para que siempre trataran de encontrar la misma – la verdad -, e hicieran conciencia,  procurando siempre despertar, para un proseguir más fructífero cada vez.

 

El hombre, cuando es libre, tiene libertad de acción. Ahora, esa condición implica el tener que concienciarse previamente en todos los órdenes; y ese estado adquirido representa entonces, la capacidad para darse cuenta de cuanto ocurre a su alrededor, como fuera de este, si  es posible, a nivel del Universo inmanifiesto. Así debe proceder la especie humana. Es la única forma como se puede actuar con la responsabilidad firme y debida.

 

Nadie, sin un nivel de concienciación suficiente, que denote haber sido adquirido con anterioridad, puede portarse de tal manera. Y es obvio que, se deja arrastrar por los convencionalismos y los esnobismos sociales impropios que se introducen; como, por  la penetración cultural consistente, que va socavando las bases originarias mismas de los pueblos,

 

Los discursos, o las ponencias públicas de los alienados, que se expresan muchas veces tales ignorantes inconscientes, de los que hay en demasía en estos tiempos,  hacen blanco perfecto en las mentes de los poco pensantes, principalmente la juventudes todas, sin las orientaciones naturales requeridas; pues, la fuente principal de la que deberían brotar siempre aquellas – la familia -, la han llevado a perder su esencia primigenia, procurándose la adhesión total de los progenitores a los errados postulados que promueven los mentores de la modernidad, considerada como involutiva por un buen número de representantes  de la sociedad mundial.

 

En esa misma línea, está el concurso de muchos sociólogos y psicólogos  de la nueva “estirpe” en ejercicio, que  se expresan y recomiendan en ocasiones, en base a concepciones muy erradas, no siempre libres de influencias ajenas; cuando no, es que lo hacen totalmente por encargos, para seguir creando condiciones que favorezcan el “narigoneo” permanente de las clases más vulnerables de los pueblos, a cargo de los regentes actuales económicos y políticos.

 

Precisamente, y en opinión de gran consenso, se entiende que  ese es uno de los factores  que ha venido incidiendo en la marcada deficiencia que se verifica en nuestro país, en todos los aspectos, a nivel del sistema educativo nacional. Objetivo: “Mientras más brutos e inconscientes  son, mucho más fácil de manejarles a voluntad resulta”

 

Cuando uno se encuentra con pareceres como los siguientes, que de seguro algunos poco seres reflexivos los aceptarían con gran facilidad, refiriéndose a la juventud del país, y en el marco del escenario actual, donde el término concienciarse no se conoce; como, en el que tampoco se tiene presente el mandato aquel, de procedencia divina podría decirse, “una familia debe aceptar la responsabilidad física y espiritual de un hijo que ha traído al mundo”, relativo a la crianza dentro de ese núcleo, hoy pasada de moda, las situaciones de delincuencia, criminalidad, libertinaje, e irrespeto a todo, que viene afectando desde hace ya algunos lustros a la sociedad dominicana, se tornan mucho más preocupantes aún.

 

-“En el hogar y centros educativos se educa con represión, sanciones permanentes, las prohibiciones con el “no” son los mensajes principales.  La prohibiciones generan todo lo contrario, rebeldía, violencia y poca conciencia”. ¡Que va! Eso se reporta bastante relativo, y circunstancial más que todo.

 

-“Ofrecerle libertad no la convierte en delincuente, por el contrario se forman como entes socialmente responsables. Jóvenes y adolescentes en actividades se han socializado en el autoritarismo y violencia no en la libertad”. ¡Bueno!, hay sus bemoles en esa libertad.

 

-“Los cambios que necesitan están vinculados a la búsqueda de una sociedad más democrática donde se respeten los derechos humanos y donde haya tolerancia social hacia las opciones sexuales diversas, diferencias étnico-raciales y religiosas así como a la cultura juvenil”. ¡Qué bien!

 

Procedería asociar las recomendaciones que se desprenden de los citados planteamientos, con el editorial del periódico “Listín Diario”, edición de fecha 17-3-14, intitulado, “Epidemia de vulgaridad”, para derivar conclusiones.

 

En ese sentido – las recomendaciones enumeradas -, ampliando los niveles que hay en el presente, en términos democráticos, equiparándoles con los elevados grados de inconsciencia prevalecientes, se continuaría construyendo de forma acelerada, una bomba de tiempo con gran capacidad explosiva, por las limitantes para establecer los controles debidos, cuando se intentare, que estallaría con el menor impulso provocador inducido.

 

Aunque en esta época, cuando tantas personas no quieren pensar y actuar al margen ni siquiera parcial de lo científico – conocimiento metódico y sistemático de ciertas realidades, donde el  saber y concluir se tornan algo más fácil, hasta determinados puntos, claro -, no obstante haya quienes digan que, “la ciencia no funciona”, el osar hacer precisiones con relación a los comportamientos humanos, nutridos de condicionamientos mentales y emocionales, con muy pocos cristales disponibles para escarbar y detectar causas,  como sin contar con los aspectos relativos a la verdadera esencia de especie – espiritual -, hace que dicha forma de pensar se haga más extensiva; ¡se amplíe la incredibilidad!

 

La suerte que, también aparecen ocasionalmente en la prensa local algunos trabajos dignos de una sosegada reflexión humana, que reportan efectos paliativos, ante determinados  pronunciamientos de algunos sociólogos y psicólogos de esta era, como esos señalados con anterioridad, referentes a los comportamientos humanos.

 

Son publicaciones esas que tienen ciertos contenidos concernientes, o que se pueden asociar con muchas de las actitudes que se observan en ese orden; e inferir que los mismos, están enmarcados parcialmente en el ámbito esotérico, y que son inherentes a cada corriente de vida en particular, por el tiente que se les imprime, de manera consciente o no, en cuanto a la real esencia de la especie nuestra – espiritual -.

 

Así se reporta, entendemos nosotros, en el marco de la ignorancia  y humildad que nos caracteriza, el que publicara Mu-Kien Adriana Sang,  “LOS LABERINTOS DE MI ALMA”, periódico “HOY”, del 15-3-14 (Areíto),  que mucha gente debería leerlo, no solo en este país, para edificación y meditación sosegada.

 

Véase, el significativo fragmento que aquí transcribimos, y que induce a catalogarle como tal. En íntimo “conversatorio” con su alma, preguntándole para satisfacer inquietudes personales, escribió la autora: “con su silencio característico respondió a todas mis preguntas. Me mostró que el cuerpo y el alma, la dualidad existencial que todos tenemos, constituyen una simbiosis tan bella como dispar y contradictoria. Mientras el primero se aferra a los sentidos, la segunda lo hace a los sentimientos. Me dijo, llenando de susurros mi pequeño espacio vital, que aquellos que solo dan importancia a la satisfacción del cuerpo, viven una vida vacía y sin norte, aunque disfruten de los lujos más insospechadamente absurdos” ¡Profunda revelación,  y guía para actuar acorde! ¡Todos debemos emular ese diálogo!

 

Finalmente, el asunto de la “¿Juventud perdida o violentada?”, trabajo así titulado  por Tahira Vargas García, que en principio sirvió de base para externar esta humilde opinión, y que apareciera en el medio “HOY”, de fecha 15-3-14, página 9ª,  no es tan sencillo, como para verlo solamente en el contexto social humano simplemente, siguiendo nada más las directrices y posiciones emanadas de la fuente ego, y sus impulsos ordinarios; como también igual podría ser, a partir de los condicionamientos mentales interesados que se abriguen, procedentes de otros,  por conveniencias personales, o genuflexión.

 

El autor es un humilde servidor, ¡y nada más!

 

 

 

 

Rolando Fernández

 

 

 

Hasta ahora, el Pacto Educativo se ve incompleto

Aquí se está hablando y teorizando mucho, con respecto al tan cacareado  Pacto Educativo  que promueve  el  superior Gobierno.

Se advierte además que, como siempre, lo más probable es que se  esté contemplando la inclusión en el mismo de los extranjerismos acostumbrados que se emulan, sin importar que apliquen o no en esta nación.

 

Pero, lamentablemente, en ese tenor último, hay que proceder de acuerdo con las directrices que trazan  los injerencistas internacionales que prestan recursos económicos al país, a los que fundamentalmente solo les interesa la colocación de los dineros de los poderosos mundiales que  administran.

 

Cuando uno se detiene a leer con sosiego y tranquilidad máxima, tratando de leer entre líneas algunas de las consideraciones y pareceres que se expresan en determinadas ponencias orales o escritas que hacen al efecto,  principalmente provenientes del sector  empresarial, representado de ordinario por la señora Elena Viyella de Paliza, además presidenta de Acción Empresarial por la Educción (EDUCA), como esos que aparecen reseñados en el medio “Diario Libre”, en su edición de fecha 10-3-14, en dialogo con su director,  muchas cosas le llegan de inmediato a la mente.

 

Y es que, en los conversatorios con la distinguida dama, siempre salen a relucir los aspectos concernientes a la asignación del 4% del PIB para el área, como la necesidad de que tales recursos lleguen con la oportunidad debida, y que sean administrados de la manera más eficiente posible, a los fines de lograr mejores resultados al final.

 

Claro, muy loables se reportan  esas concepciones externadas. Ahora, la gran pregunta que surge de inmediato es, ¿podrá lograr eso un político partidarista que sea designado como ministro de Educación? Otra, ¿habrá un metamensaje sublime en las exposiciones que se hacen  desde el ámbito empresarial?

 

Indiscutiblemente, y sin importar quienes aborden la temática, se nota que hay otros aspectos muy trascendentes asociados con los aprestos educativos que se tienen a nivel nacional en la actualidad, que son tocados muy superficialmente. Verbigracia, ese a que se hace alusión en los finales del párrafo anterior.

 

Por otro lado, se torna bastante notorio  el aparente ataque frontal,  severo, que solo está siendo dirigido hacia el profesorado, en términos de las aptitudes requeridas para el ejercicio, que se estima una gran mayoría no las reúne; al tiempo de proclamar que, se hacen los aprestos necesarios para que les sean proporcionadas mediante estudios universitarios adicionales, con la contratación incluso de instructores extranjeros.

 

En ese tenor es obvio que, hay muchas cosas relativas al personal docente que no se están ponderando en su verdadera dimensión, y que por consiguiente, se les está sacando sutilmente el cuerpo, como dice la gente, lo que hace que un buen número de ellas no se ventilen en las reuniones, para ser plasmadas dentro del marco del susodicho Pacto.

 

Lo que no dice, en el sentido de la hoy cuestionada preparación de los docentes para retrasmitir conocimientos a los discípulos, es que antes el profesorado actuante, con menos facilidades tecnológicas, un contexto bibliográfico más estrecho, y con menores condiciones ambientales en las aulas, obtenía resultados académicos a nivel de sus alumnos muy superiores a los actuales.

 

Aquellos distaban bastante con respecto a los de ahora, en el orden de la  preparación final, al término de cada grado cursado.  Hablar de un bachiller otrora, era equivalente a un maestro de primera enseñanza, como de ordinario se le denominaba. Sin embargo en el presente, la mayoría a penas sabe leer y escribir bien cuando egresan de la escuela secundaria.

 

Y esa diferencia tiene sus razones de peso. Había entonces una responsabilidad compartida entre los padres y los profesores. En la actualidad,  todo se les quiere dejar a esos últimos; y al mismo tiempo, se les despoja de la autoridad suficiente para hacerlo ¿Cómo pueden proceder con la efectividad debida ellos solos? Los discípulos respetaban en el ayer a sus docentes, ¡y tenían que estudiar!, El material bibliográfico, aun fuera usado, era asequibles a todos. ¿Y hoy?

 

Pero además, según se comenta en algunos corrillos de la educación pública nuestra, que aunque de manera muy sutil se hace, se trata de inducir a los profesores del sistema, en cuanto a que a los muchachos hay que promoverles, a pesar del poco o ningún provecho logrado. Aun sin saber nada, sobre la capacitación impartida, deben ir a un próximo nivel.

 

Se infiere que tal actitud, proveniente de algunas instancias superiores dentro del ministerio de Educación, obedece a querer guardar las apariencias ante los organismos internacionales de financiamientos, con miras a obtener siempre recursos para proyectos que guarden relación con el área.

 

Ampliando con relación a los ingredientes faltantes, de capital importancia, que vienen gravitando de manera muy negativa en todos los ámbitos de la educación nacional, y a los que muy poco se hace referencia en todos los conversatorios y discursos relativos al mencionado “Pacto Educativo” de que ahora se trata, en pos de eficientizar y enmendar, supuestamente, las irregularidades atribuibles al sistema, tenemos en primer lugar, la sindicalización y politización partidaristas de los docentes, cada cual “jalando” para su lado.

 

El problema comienza con la designación misma de los ministros de Educación, como dejáramos entrever más arriba, siempre tintados con el color de la organización del género a la cual pertenezcan, del que por lo regular no pueden apartarse, para actuar con la imparcialidad debida al momento de tener que adoptar las decisiones que se correspondan, e impartir las instrucciones pertinentes. ¡Siempre se inclinan en favor de sus adeptos  políticos sindicalizados!

 

Mientras un actor, que  se considera la figura principal dentro de esa disciplina, con su sequito circundante, al margen de la capacidad requerida como educador, y las aptitudes gerenciales suficientes en esos asuntos, esté dirigiendo la orquesta desde la primera posición de mando dentro del sector, son muy pocos los logros previsibles, por más Pactos Educativos que se logren firmar; por buenas intenciones grupales que se tengan.

 

El otro factor  olvidado que va muy en contra de todo, y que la educación no es la excepción, es el comercial; la avaricia de los mercantilistas que participan en la actividad, con el concurso de los mercadólogos manipuladores.

 

Para el buen desenvolvimiento y desarrollo económico de un país, tareas como la medicina y la educación, principalmente, no pueden estar a expensas de las garras de un sector tan especulador y oportunista como lo es el del comercio.

 

En el caso de la educación propiamente, todo lo que sea necesario para la misma (pagos razonables por colegiaturas, costos de los libros, apoyo tecnológico, etc.), tiene que ser manejado y suministrado al margen de lo comercial lucrativo por completo. La participación de todos los proveedores  necesarios, ¡tiene que ir siempre!, con un sentido de aporte, o colaboración más bien  hacia la actividad.

 

Cuando se procure buscarle soluciones al problema educativo nuestro que resulten acertadas, enfrentando con firmeza y voluntad sostenida, tanto el flagelo de la politización, como los aprestos enteramente comerciales dentro de ese ejercicio, entonces podremos comenzar a hablar de la eficientización y oportunidad que hoy demanda nuestro país en ese orden.  De lo contrario, todo será un amagar y no dar.

 

 

El autor es un humilde servidor, ¡y nada más!

 

 

Rolando Fernández

 

 

 

 

 

 

¿Por qué no buscar los porqués?

Todo tiene una o varias razones siempre detrás, a las cuales se debe ir, y reparar de manera directa sobre ellas, para poder resolver cualquier problemática, sin importar la que sea.

 

El asunto de la violencia intrafamiliar, los maltratos hacia las mujeres, los llamados femenicidios, etc., a los cuales se les da tanta prensa en este país, y sobre los que se habla en demasía, como lo hacen algunos teóricos modernos, incluidas las envalentonadas damas promotoras de la mal denominada, y asimilada por demás, “liberación femenina”, que se creen que las cosas se resuelven con solo palabritas y amplios pronunciamientos infundados a todas luces, hay que buscarle sus verdaderas causas, muchas de las cuales se advierten con bastante facilidad. Pero, ocurre y viene a ser que, nunca se les quiere ver, aunque estén ahí de frente, minimizándose incluso ocasionalmente, tan mayúsculo problema.

 

Por consiguiente, los comportamientos despreciables masculinos en ese orden, que se observan con bastante frecuencia, ya convertidos prácticamente en un flagelo con múltiples cabezas visibles, se debe reiterar, jamás se va a combatir de forma frontal y efectiva, mientras se prosiga actuando con paños tibios; mucha “habladera”; como, una justicia benigna, acomodada y selectiva para los infractores de las normativas legales inherentes. Procede, el tratar de bajar hasta las raíces mismas del asunto, que son diversas, lo cual no se procura en realidad.

 

Además, evitar el que se sigan promoviendo eventos en los que se trate de inducir a las mujeres, en términos de fortalecer su continuidad hacia la pretendida competencia frontal con los hombres en todos los órdenes, donde posiblemente se encuentra uno de los aspectos incidentes con mayor peso específico, debido a las actitudes indebidas y provocativas, a las que esa intención induce a muchas féminas.

 

Ejemplo claro: “El Festival de Mujer se inicia hoy en el COJPD”. Es un evento relativo a  la celebración de un campeonato entre mujeres que tendrá como anfitrión al país, ¡el más copista de todos!,  que estará  representado en la juramentación de estilo por la boxeadora Yenebier Guillen, ¡tremendo calificativo para una dama! En la cuestionable actividad para todo ser pensante, sin importar que sea hombre o mujer, se competirá en: boxeo, lucha, judo, karate, taekwondo, entre otras.  (Véase “Diario Libre”, del 14-3-14, página 53).

 

¿Y quién ha dicho que esas son disciplinas apropiadas para el sexo femenino? Entonces, cuando quieren hacer alardes de sus conocimientos en ese tenor, como de ordinario se presenta en muchos casos, queriendo hasta imponer superioridad, que no se quejen las defensoras a ultranza, si es que dan sus “trucazos” a las pretenciosas, y hasta les quiten la vida. ¡Lamentable tener que decirlo, pero es una cruda realidad!

 

No resulta fácil creer que, a menos que un hombre se encuentre bajo los efectos alucinantes por completo de las drogas; adherido a las directrices trazadas durante los ritos de orden satánico a los que se asista con regularidad; o que, una mujer incurra en verdaderas acciones indebidas, por sus erradas concepciones, el sexo opuesto le va a agredir; y mucho menos, malograrle la existencia física, con las sañas que de común se hace.

 

Señores, la mejor oportunidad para aquilatar cómo es que las mujeres en la actualidad se les viene condicionando mentalmente para sus procederes inmediatos y futuros, es el escenario de las aulas escolares y universitarias, cuando se les imparte docencia y se tratan algo de cerca.

 

Con rarísimas excepciones, lo que se denota son “cabezas vacías”, como se dice en argot popular. Sólo luce haber allí dentro “aerocidades”, pretensiones, esnobismos, liberalidad excesiva; una falta de conciencia total con respecto a su verdadero rol social.

 

Incluso, hay quienes sostienen que, precisamente, por no tener nada en la cabeza que exteriorizar, es por lo que se recurre a los exhibicionismos corporales extremos, para tratar de conquistar a los hombres en base a eso nada más, convirtiéndose desde luego en objeto para satisfacción sexual por un rato solamente. Difícil que se piense en función de una relación duradera, como base para una concretización de orden familiar futura.

 

A propósito, dice un aguzado columnista nuestro, Luis García, en una de sus acostumbradas y certeras  reflexiones: “Las mujeres representan el centro de la unidad familiar, y son las que enaltecen el amor, que constituye la misma vida”. Evidentemente, son condiciones femeninas que pasaron de moda en este país hace mucho tiempo. ¡Lamentable!

 

En esa misma línea, a veces aparecen titulares en la prensa nuestra, para conferencias y otros eventos relacionados con el tema, que en verdad llaman poderosamente la atención. Verbigracia, “Mujer libre y empoderada”, con el objetivo de que la mujer conozca sus derechos y triunfe tanto en su vida emocional como profesional”. ¿Y los deberes femeninos no cuentan?, se preguntaría cualquier  medio  pensante.

 

¡Lindo titular!, el elegido por las conferencistas anunciantes. ¿Por qué no llamarle mejor, “Mujer virtuosa y concienciada”?, que versaría  sobre su verdadera esencia y natural rol, amén de cómo poder triunfar en lo profesional”. ¡Ah!, de esa combinación no se habla,  ¿verdad?

 

Los encabezados de los trabajos de ese tipo se deben saber confeccionar adecuadamente, de forma tal que precisen bien los contenidos a enunciar.

 

Libre, ¿a qué se refiere? Porque ese es un término que tiene entre sus acepciones, dos que se tornan bastante importantes a considerar, según el diccionario “Pequeño Larousse Ilustrado 2010: 1. “Que no sigue las reglas o normas establecidas”. 2. “Que no tiene obligaciones, cargos, normas compromisos, etc.: está libre de preocupaciones.” ¿En qué consistiría la liberad en  el caso de las mujeres?

 

Empoderamiento: Requiere de base sustentatoria suficiente para asumir las actitudes relativas, inherentes a las varias connotaciones derivadas de esa facultad, que no creemos que el sexo femenino las pueda ostentar mucho en estos tiempos, precisamente, por la falta de concienciación, en términos de sus verdadera esencia, reiteramos, como de la alta misión de carácter terrenal a cargo.

 

Una opinión adicional publicada, en ese mismo tenor, sobre la que cabría hacer mención antes de proseguir aquí, por resultar algo chocante, y que apareció expuesta en otro medio local nuestro es:  “La mujer dominicana no conoce su derecho y por eso aguanta violencia intrafamiliar”. (Patricia Franjul, psicóloga clínica y sexóloga).

 

Haciendo referencia a lo externado, y con todo el respeto que pueda merecer esa joven profesional, en primer lugar, es de gran consenso que el derecho al no maltrato es inherente a toda persona, y muy bien conocido, por lo que no se puede considerar causa-base para tener que aguantar la violencia intrafamiliar. ¡Esa concepción constituye una causa algo baladí para justificar!, en nuestro humilde parecer.

 

Y segundo, cuando se habla de derechos, también hay que hacerlo con respecto a deberes, cuya observación efectiva de esos últimos, aporta suficiente sostén para exigir los primeros. “La hamaca tiene que ir y venir”, como dice el pueblo.

 

Antes de finalizar, y a propósito de cuanto se ha expuesto anteriormente, valdría la pena transcribir lo siguiente, con  relación a otra de las causas provocantes que pasa desapercibida,  en la que no se repara con regularidad,  respecto a la problemática que se ha venido tratando, a los fines de que sea enjuiciada con la imparcialidad debida.

 

Según narra el señor Miguel Febles, en su enjundioso trabajo, “Cómo cambian los tiempos”, publicado en el medio “El Día”, del 14-3-14: “En El Seibo oí, en mi primera juventud, las palabras de una prostituta de las que nunca he podido olvidarme. Ella me convencía para que le pagara tostones con bofe frito en una fritanga junto a la Escuela Manuela Diez Jiménez: “No tienes idea del hambre que pasa una en este oficio”.

 

¡Cómo cambian los tiempos!

 

“Conozco en la Capital a una muchacha que vive de este viejo oficio con el que paga apartamento, restaurantes, vehículo. Estudió Mercadeo, habla el inglés con fluidez y acaso estaría en condiciones de pagarme una cena en Sherezade”.

 

Parece que la mercancía carnal de esa es bastante vistosa,  aunque sea a base de cirugías, como es lo ahora se estila, que a veces ponen hasta en riesgo de muerte, y que la sabe utilizar muy bien, cabría agregarse. Ese oficio sí que es de gran propensión actual. Ahí hay pocas responsabilidades y compromisos que asumir. Mucho “chernaje”, pantallas, libertinaje, y exigencias, por supuesto.

 

Luego, como se puede inferir a partir de lo expresado, no es cuestión de palabritas y ponencias teóricas parcializadas  justificativas, como de aparentes aportes en muchos casos; hay que procurar el agarrar el toro por lo cuernos – ¡procúrese determinar y analizar con sosiego e imparcialidad lógica, razones irregulares que requieran ser enmendadas! -, para comenzar a ir resolviendo el problema nacional de los maltratos intrafamiliares, como los deleznables actos llamados femenicidios.

 

Muy de orden resulta aclarar que,  para el autor de esta humilde y extensa opinión, la mujer es el ser más importante que existe sobre el planeta Tierra, por sus roles a cargo, y que como tal siempre se le debe considerar.  ¡Descabellado es, apartarse de ese parecer!

 

Ahora, sí también concibe, que los humanos debemos ser lógicos, no psicológicos. Que las cosas siempre deben ponerse donde van. Y que, los dictados prescritos por la Madre Naturaleza no se deben violentar, por la simple voluntad de los hombres (general).

 

El autor es un humilde servidor, ¡y nada más!

 

 

 

Rolando Fernández

 

 

Valerosas palabras de una mujer

Si hay un rol con alta connotación sagrada que desempeñar sobre el planeta Tierra, es indiscutiblemente el concerniente a la mujer, como ente co-creador, conjuntamente con la Divinidad Suprema; al igual que, como centro de equilibrio material y emocional a nivel  de las tribus biológicas-sanguíneas de las cuales le toque formar parte; y por ende, de las mismas sociedades todas en sí, como fuente alimentadora de las mismas.

 

Pero ocurre que, producto de la  moderna corriente feminista, dentro de la mal concebida y llamada liberación del género, en procura solo de competir de tú a tú con el opuesto, todos esos deberes inherentes han sido tirados por la borda, como se dice.

 

“Tenemos las mismas capacidades y derechos; y por tanto, merecemos disponer de iguales espacios y oportunidades” Es así como dicen a todo pulmón las envalentonadas y defensoras, del en gran parte desaprensivo movimiento, encabezado por altas representantes inductoras, que desde hace tiempo vienen tratando de cambiar el modelo Supremo – hombre-mujer -, con sus atributos muy propios, y misiones bastante específicas que llevar a cabo sobre el plano de la materia física. Se creen con potestad y aptas para hacerlo. ¡Cuán equivocadas están!

 

El tema viene a colación, a raíz de la celebración última del señalado “Día Internacional de la Mujer”, instituido desde el año 1977 (el 8 de marzo de cada año), por la Organización de la Naciones Unidas (ONU), quedando establecido el lema “La igualdad de género y el empoderamiento de la mujer”, como base sustentatoria del festejo.

 

Tal conmemoración es siempre aprovechada por las huestes feministas, para enarbolar sus voces, y reclamar con mayor vehemencia cada vez, determinados derechos que otros entienden infundados a todas luces, y que se creen tener las mismas, los cuales caen dentro del marco de lo psicológico; jamás lógico, como lo aprecian muchos pensantes vastos, y juiciosos certeros por demás.

 

En esa virtud, llaman poderosamente la atención trabajos con ciertos contenidos contestatarios, como ese que publicara una de esas osadas damas que aún quedan, defensoras de la naturaleza intrínseca de la mujer, como adheridas al cumplimiento del rol terrenal que le compete al sexo.

 

¡Sí!, de aquellas que no se dejan alienar con facilidad. Se trata de Alejandra Cardoza, que escribió “Carta a mi hija”, con una aseveración incluida que debe llamar a la reflexión a tantas mujeres equivocadas hoy: “El feminismo es un movimiento egoísta y sin propósito piadoso”.

 

En esa misiva pública, que aparece en la página 10ª del medio “HOY”, edición de fecha 9-3-14, la susodicha señora procura  aconsejar a su vástago-hembra, como deberían hacerlo todas las verdaderas madres, para que sus hijas no se dejen confundir, y mucho menos arrastrar hasta el derrocadero por el que hoy rueda una gran cantidad de mujeres, despechadas como dicen algunas, y como es obvio frustradas sentimentalmente, creyéndose que pueden competir y hacer todo cuanto hacen los hombres; que no hay diferencia alguna entre ambos sexos, que no sea la confección física corporal.

 

Cabría transcribir aquí, un par de párrafos muy significativos de los que esa señora escribe en el citado trabajo:

 

“Sé femenina, no sea feminista.  La feminidad la creo Dios, sin embargo el feminismo es un movimiento egoísta y sin propósito piadoso, el cual nos instó a morder una manzana llena de gusanos”.

 

“Cultiva la belleza incorruptible, lucha con coraje y convicción del Espíritu para ser una mujer virtuosa (Proverbios 31), sumisa, modesta, respetuosa, de espíritu afable y apacible (1 Ped. 3: 1-6)

 

Finalmente, hay una aseveración plasmada en las recomendaciones a su hija, que merece ser resaltada también: “Como regalo al ser creada a su imagen y semejanza, Dios determinó tu propósito aquí en la tierra”. Y, sería de gente muy tozuda entender que, ¡esa Voluntad superior  pueda ser cambiada por la especie humana!, agregaríamos nosotros.

 

Habló una mujer, ¡qué bien! Muchas otras deberían emularle en sus pareceres.

 

 

El autor es un humilde servidor, ¡y nada más!

 

 

 

Rolando Fernández

 

 

 

 

 

 

Con los cuartos del pueblo, ¡qué bien!

Aquí los gobiernos compran por comprar. No hay una real planificación efectiva, en términos de la utilización requerida y apropiada, en cuanto a los bienes que se adquieren. Y, como los cuartos del pueblo no les duelen a los que dirigen, “machete y colín” entonces, como se dice en buen dominicano.

 

Probablemente, lo que sí más importa a los políticos de nuevo cuño, al momento de decidir sobre ese particular, son las comisiones y las prebendas que se derivan de las adquisiciones alegres que se llevan a cabo.

 

Les tiene sin cuidado, el que luego los bienes obtenidos sean usados o no; el que después se les  abandone en cualquier lugar, hasta que se deterioren por completo. Precedentes los tenemos de sobra en el país.

 

Son las conclusiones obligadas a las que se tiene que arribar, cuando se repara con atención sobre trabajos periodísticos como esos que aparecen en los medios “HOY” y  “Diario Libre”, en sus ediciones de fechas 4-3-14, referentes a la adquisición de  autobuses que serían utilizados para las rutas alimentadoras del Metro de Santo Domingo, los cuales  comenzaron a llegar al país en el año 2012, sumando la flotilla unos cien (100) más adelante, y encontrándose en estos momentos  una gran parte de los mismos  en el estacionamiento de la Base Naval de la Armada, depreciándose, a la intemperie, bajo agua, Sol y sereno, sin que todavía se conozca lo que se va a hacer con ellos.

 

“El Gobierno central, la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret) y el Fondo de Desarrollo del Transporte Terrestre (Fondet) todavía no saben qué hacer con más de 70 autobuses, de un total de 82, que fueron adquiridos para la rutas alimentadoras del Metro de Santo Domingo”. (¡Vaya perla!). Ver “Diario Libre”, señalado.

 

¿Cuántas inversiones con iguales características se habrán hecho en este país?, incluidas aquellas en sofisticados y modernísimos equipos médicos, que se han dañado por completo, debido al descuido y la falta de uso, agenciados sin plataforma previa para aplicación determinada, cuyas compra dejaron de seguro en su momento jugosos beneficios a los que autorizaron, como a todos aquellos que luego intervinieron en las transacciones relativas.

 

Ahorita aparecen los llamados “empresarios” del transporte aquí, y con las habilidades acostumbradas, logran que esas guaguas les sean adjudicadas a precio de “vaca muerta”, como se dice en esta nación, y con un “fiao” para pagar cuando se pueda, porque sino hacen un llamado a huelga; y luego, solo honren los compromisos asumidos en un irrisorio porcentaje.

 

Sin embargo, con escenarios de despilfarros así de frente, se procura seguir gravando al pueblo con mayores cargas impositivas; y, cogiéndoles cuartos prestados a los organismos internacionales de financiamiento, que son quienes por lo regular alientan la mayoría de los proyectos estatales de inversión, con tinte politiquero en esta República, ofertando y facilitando recursos económicos frescos en “bandejas de plata”.

 

Cuando no, se recurre a la considerada “panacea” de los nuevos tiempos durante las gestiones de gobierno, algo casi generalizado a nivel de los países tercermundistas: la emisión de Bonos Soberanos. Y, los que vengan atrás que “arreen”, o les entreguen el país, en el caso nuestro, a los acreedores extranjeros, cuando no les puedan pagar los compromisos concertados con anterioridad.

 

¡Qué eficientes, previsoras, como incorruptibles, y nacionalistas autoridades por demás, nos hemos venido gastando los dominicanos durante los últimos lustros! ¿A dónde llegaremos así?

 

No muy lejos, ¿verdad compatriotas?

 

El autor es un humilde servidor, ¡y nada más!

Me gusta equivocarme; agradezco cuando los demás se molestan en corregirme.

Así, el ego no me engaña, haciéndome creer siempre perfecto. (R.F,)

 

 

 

Rolando Fernández