La voz de los que no tienen voz

A propósito de la campaña electoral que cursa, ya en su fase final, somos muchos los ciudadanos dominicanos que nos preguntamos, ¿cuándo emergerá dentro del ruedo político nacional, quien en realidad hable en este país, por los que no tienen voz?

 

Sí, alguien que en  verdad  esté preocupando por los problemas perentorios que acosan sobremanera a la sociedad nacional; que defienda a la población de los tantos corruptos y mercaderes políticos que nos gastamos los dominicanos; y que,  deje de lado por supuesto, las excesivas demagogias y falsas promesas a que se recurre durante las actividades proselitistas, para embaucar a la gente, y agenciarse votos en su favor.

 

Como hemos podido apreciar durante el actual proceso electoral, sólo se escucha más de lo mismo, en las voces de algunas personas con caras muy conocidas, de las cuales, varias de ellas, en ocasiones,  han tenido la oportunidad de hacer mucho por el país y su gente. Sin embargo, se han quedado muy cortas. ¡Ahora, siguen ofreciendo, probablemente, para poco cumplir!

 

Lo que siempre  hemos visto, después de concluidas las campañas eleccionarias políticas aquí, es que sólo los grupos que representan los candidatos ganadores, y ellos mismos claro está, con muy raras excepciones, han estado comiendo con grasa, o salsa, mientras las grandes mayorías nuestras, han seguido frenando en el aro, como se dice en el argot popular, en ambas situaciones. Además, han continuado esas últimas sufriendo las grandes calamidades y penurias de que siempre han sido objeto, luego que pasan los procesos electorales.

 

En estos momentos de campaña, se ofrece de todo, con los rostros más duros que muchas sólidas rocas, y con sonrisas fingidas, como diciendo: “estos sí que están pendejos”; ¡que voten y sigan esperando; es lo que queremos, y nada más!

 

Incluso, con un mayúsculo, y hasta burlón despilfarro de recursos económicos; más, el uso de lujosos vehículos que, por el maltrato acelerado que reciben, alcanzan un nivel de deterioro tal, que después de las elecciones no sirven ya para nada. Y, todo a costa del bolsillo del pueblo, hasta los miles de galones de combustibles que se queman durante los recorridos proselitistas. ¡Vaya burla!

 

Nosotros los dominicanos, como pueblo en general, tenemos que concienciarnos, y tratar de motivar a alguien, entre los muchos hombres serios que aún quedan en este país, para que se incline por la actividad política, que es la única forma de alcanzar el poder en esta nación, bajo el actual sistema de partidos; pero, con la mira real de querer resolver los problemas nacionales, no de satisfacer apetencias personales, como las del grupo directo que le apadrine.

 

Y, si es que ya está en el ruedo, para que también “ponga la proa de navegación futura” hacia ese gran NORTE. De seguro, recibirá un apoyo mayoritario. ¡No debemos seguir, dejándonos usar tan fácilmente!

 

¡Siempre es posible, cuando se quiere! De lo contrario, todos estos políticos avaros y demagogos, seguirán burlándose de la población por largo tiempo; con mayor facilidad claro, de los ingenuos compatriotas nuestros.

 

Rolando Fernández

 

 

 

Los funerales ostentosos pueden desdecir de las personas fallecidas

Todos cuantos abandonamos nuestra verdadera casa – el plano espiritual -, para residir transitoriamente en el planeta Tierra, al que ingresamos con una determinada misión que cumplir, debidamente dispuesta y aceptada (libre albedrío, en su primera fase), para una corriente de vida individualizada y cronometrada, en términos de tiempo para la existencia física, observamos comportamientos variados como es natural, y ponemos en evidencia particularidades, deseos y aptitudes que, no se borran inmediatamente dejamos el Universo de la materias densa.

 

Nos vamos con ellos, y les mantenemos vivos por cierto período de tiempo, hasta que paulatinamente los aspectos emocionales van despareciendo, debido a lo cual podemos seguir experimentando vibraciones satisfactorias o negativas, según sea el caso, durante nuestra estadía, transitoria también, en los primeros planos sutiles del Universo inmanifiesto, para luego del descanso merecido, y desde uno superior (mental), regresar de nuevo a la Tierra, con un nuevo propósito, vale decir otra fase evolutiva espiritual; o, terminar lo que pudo haber quedado inconcluso durante existencias físicas anteriores.

 

Si concebimos y aceptamos el proceso completo por el que habrá de pasar toda entidad espiritual, tras el post mortem del cuerpo denso, hasta despojarse definitivamente de los aspectos emocionales y mentales, inferiores por lo regular, que caracterizaran su expresión física-terrenal próximo pasada, tal cual ha sido expuesto por connotados esoteristas espirituales, el proceder de los familiares deudos y los amigos de la persona extinta, debería estar acorde siempre con lo que haya sido su manera de ser en  el tramo de vida ultimo concluido.

 

Al respecto, resulta lógico pensar, por ejemplo, que al concluir  una  de sus estadías en el plano físico, cuando la humildad y las actitudes altruistas han prevalecido durante el curso de esa corriente de vida recién finalizada, de cualquier ser humano, las suntuosidades de todo género, y los excesos florales ante un cuerpo inerte ya próximo a descomponerse, como las tantas esquelas mortuorias, y demás actos funerarios ostentosos y vanidosos por demás que se lleven a cabo, no deben influir o reportarse como satisfactorios para el alma que acaba de abandonar su última morada física.

 

Mejor fuera su sentir vibratorio, y mayor la complacencia  recibida, si todos esos recursos económicos que se invierten para costear aquellos actos fúnebres vistosos, y los conexos, se utilizaran en la realización de obras altruistas como: el suministro de medicamentos, alimentos y otros, a personas en verdad necesitadas.

 

Sería como una continuidad emulatoria de lo que la persona hacía durante su tránsito de vida física; de las actitudes de servicio que le caracterizaron; y por tanto, su alma se sentiría más complacida, sin importar el lugar inmanifiesto en que se encuentre.

 

Conscientes muchos de que, en algún momento tendrán que partir de esta Tierra, con expansión de conciencia espiritual por demás, y conocedores de los entornos familiares y sociales en que han interactuado antes de abandonar el mundo de los vivos, como se dice, dejan dicho entre sus amigos y futuros dolientes  directos que, los dineros a invertir en coronas de flores y demás  atenciones ostentosas mortuorias, en su caso, los destinen mejor a obras de bien social.

 

Saben muy bien que, los funerales ostentosos, por lo regular ¡sólo alimentan el “sentido de lo vanidoso” en la gente!; y que todas esas cosas lujosas, no son más que apariencias para la vista del mundo.

 

Rolando Fernández

 

 

 

 

 

Los irrespetos en tiempos de compaña electoral

Las épocas en que se promueven los candidatos políticos en la República Dominicana, sin importar los cargos nacionales a los cuales se aspire (presidencia de la República, congresuales o municipales), de ordinario se caracterizan por los bullicios y los ruidos musicales estridentes, como el taponando de las vías públicas, sin reparo alguno.

 

Pero, más lamentable y deprimente es aun, el que las caravanas políticas, repletas de “tiguerajes” desaprensivos, con gente fervorosa, y en estado de embriaguez a veces, transiten con toda libertad por los frentes o cercanías de las escuelas, colegios e  iglesias, al igual que, de  los centros asistenciales de salud, sin que a nadie le importe un bledo, incluyendo a las autoridades correspondientes.

 

Esos comportamientos políticos y ciudadanos, constituyen un indicador fehaciente de cuando los Estado y sus sociedades confunden lo que en realidad es la democracia con el libertinaje, caracterizado por las permisividades extremas, como también la falta de administración y aplicación de justicia en todos los órdenes.

 

Incluso, la misma forma de hacer campañas callejeras podría ser un aspecto inductor a considerar, con relación al comportamiento y las actitudes organizativas institucionales que observarían luego los candidatos, de alcanzar las posiciones electivas a que aspiren.

 

Hay muchos espacios públicos que se deben respetar dentro de los pueblos y sus ciudades, e irse con tantas bullas y vocinglerías,  a los lugares donde no se entorpezcan la paz y la tranquilidad ciudadana.

 

No todo el mundo está en el cuestionable negocio de la política, por razones diversas, entre las cuales se encuentran, los problemas o afecciones de salud, trabajos, estudios, y también  las  prácticas religiosas.

 

Tampoco, se deben estar entorpeciendo las vías de tránsito hacia los sitios donde se tiene que llegar con rapidez, cuando los minutos cuentan, como es en el caso de los centros asistenciales de salud.

 

Los políticos que respeten; que procuren realizar sus caminatas,  mítines y bandereos en lugares más propicios, donde el desorden vehicular, los ruidos estridentes y la “vociadera lamboneril”, no interfiera con el sosiego de de los demás. ¡Que lo hagan así, si quieren ser respetados también!

 

Rolando Fernández

 

 

Repetir opiniones, a veces vale la pena

Cuando uno lee reseñas periodísticas, como esa que aparece en la edición de fecha 19-4-12, páginas 2 y 3C, medio local “HOY”, bajo la firma de Rosario Tifá, con el llamativo título: “Deficiencias académicas reinan en los concursos de belleza”, sobre el certamen para la elección de “Miss República Dominicana Universo 2012”, de celebración reciente, se debe reparar con mucha atención en su contenido.

 

Evidentemente, quienes antes nos hemos tomado la libertad de dar la voz de alerta sobre situaciones desagradables que se deben tratar de superar en el futuro, como es el caso, sentimos satisfacción por un lado, debido a lo acertado de las opiniones propias externadas con anterioridad; pero a la vez, lamentamos que las cosas que se escriben continúen cayendo en el vacío; que nada se haga para superar penosas realidades que se verifican, y que a lo lejos se advierten con gran facilidad.

 

La situación que en ese magistral trabajo de prensa, recurrente, se describe, no es cuestión que podría decirse con franqueza, “de una traición de los nervios”, ¡NO!; es un asunto de ignorancia real fehaciente, a la que se superponen los aprestos mercadológicos comerciales, usando a esas llamadas “muñecas, con un cuerpo perfecto, aunque moldeado por el bisturí, haciendo un tremendo papelazo frente al país y luego nada pasa, porque lo certámenes  se siguen nutriendo de “muñecas” vacías de los conocimientos más elementales sobre historia, cultura y la sociedad de su propio país”. (Véase reseña citada).

 

El asunto es hacer “pantalleos” y negocios con muchas de estas incultas, “artificiales corporales” por demás, que precisamente, por la falta de libros y capacidad pensante, se dejan utilizar como robots mecanizados.

 

Es por lo expresado que, nos permitimos reiterar la publicación de un artículo que escribiéramos sobre la misma temática, titulado: “¡Lo exigible!, no sólo figura física y maquillaje”, procurando dar mayor difusión a dicha problemática, a la deben prestar mucha atención los organizadores de ese tipo de eventos.

 

Contenido trabajo anterior:

 

Hace un tiempito, un gran amigo que dirige una escuela comunicación en el país, nos pidió, en nuestra condición de profesor universitario, y “pichón” de articulista en algunos medios digitales nuestros, dictar una pequeña charla sobre cultura general a parte de sus estudiantes, principalmente damas, aspirantes a trabajar en la radio y la televisión.

 

Al abordar el tema sobre los más connotados artistas y pintores clásicos, reconocidos a nivel mundial, se nos ocurrió preguntar a los presentes sobre el autor de una de las obras más admiradas y valoradas en todos los escenarios del arte, “La Gioconda” –  La Mona Lisa -, a lo cual, una sola joven, muy elegante por cierto, contestó que, “según las informaciones que ella tenía, había sido un pintor mejicano, fallecido no hace mucho tiempo”.  La verdad es que, nos dejó estupefacto.

 

Pero además, eso  no causó entre sus compañeros presentes ninguna reacción; pues al parecer, aceptaron como muy valedera la desafortunada respuesta. Y eso, que estábamos compartiendo con personas que se encontraban también cursando estudios a nivel superior, lo que más deprimente aun hacía el nivel de ignorancia ostentado.

 

Recordamos en esos precisos instantes, los disparates que respondieron algunas de las aspirantes a ser elegidas como “Miss Universo”, en uno de esos certámenes de belleza, cuya mayor connotación es lo comercial, utilizando como instrumentos a ostentosas damas, sólo con apariencia física innata, o refinada a través de cirugías corporales, en su gran mayoría; pero, muy escasas de formación académica y de cultura general.  Fue una situación muy desagradable que se presentó en aquel evento, de la cual se hicieron eco casi todos los medios digitales, por lo que tuvo trascendencia máxima.

 

Precisamente, reparamos con atención en una publicación a dos páginas que hizo el periódico “Diario Libre”, en su edición de fecha 24-2-12, en que aparecieron las fotografías de unas 36 jóvenes nacionales (por provincia del país), incluyendo algunas extranjeras, respecto de la celebración del concurso, “Miss República Dominicana Universo 2012”, a los fines de que sea escogida  la candidata preferida, marcando a través del medio electrónico señalado, para convertirla en una de las semifinalistas de ese certamen.

 

La gran pregunta que se desprende en primer lugar de esa solicitud es, ¿se podrá seleccionar previamente a una de esas jóvenes, a partir de sólo conocer sus maquillados rostros? Por otro lado, ¿y sobre las demás condiciones que se deben reunir, qué hay? Pues, para escogencias de esa naturaleza,  no sólo lo físico debe contar; se tienen que tomar otros aspectos en consideración, que resultan imprescindibles, para no correr el riesgo de seguir pasando vergüenzas en esos ostentosos escenarios de selección, con trascendencia a nivel de  muchas latitudes.

 

Que se publiquen también sus prontuarios académicos; y que se hable sobre sus actividades conexas culturales.  ¡Se tendría entonces una mejor base para elegir!

 

Rolando Fernández

 

 

 

Artistas y políticos, ¡zapatero a tus zapatos!

Durante las últimas campañas electorales, se ha puesto muy de moda en el país, el “pantalleo”  de los políticos tradicionales, fotografiándose para los periódicos locales con algunos de los artistas nacionales, publicitando apoyo electoral; algo que, indudablemente, no hacen esos últimos, por meras simpatías o adhesión ideológica.

 

Evidentemente, detrás de todos esos respaldos políticos hechos públicos, subyacen propósitos compensatorios a posteriori, en el caso de que se logre ganar las elecciones, obviamente; que, podrían incluir hasta la designación en determinados cargos públicos dentro del tren gubernamental; o, el otorgamiento de pensiones con cargo a los recursos estatales, fondos que provienen de la misma población víctima; pues, ¡no son los candidatos!, quienes las pagan de sus bolsillos después.

 

Ahora, en lo que parece ser no reparan todas estas seudos figuras del arte nacional, con muy raras excepciones es que, de quien ellos viven en realidad es de un público multipartidista, si es que cabe el término; o sea, que pertenecen a todas las organizaciones políticas del ruedo nacional; y que, por regular esa es gente con muy poco nivel de conciencia para cualificar en todos los órdenes.

 

Y que, el hecho de inclinarse los mismos por un determinado aspirante a dirigir los destinos nacionales, podría herir susceptibilidades, que les hagan perder aficionados o seguidores. Por lo que, después que pasen la elecciones, si su pupilo no se alza con la victoria, corren el riesgo de quedarse “sin pito, y sin flauta”, como se dice en el argot popular

 

Como ciudadanos, todos los artistas nuestros tienen derecho a simpatizar políticamente por quien les plazca; o, ellos crean de mayor conveniencia para el país. Ahora, por su condición pública, como los factores inductivos emocionales que envuelve su actividad laboral, deberían reservarse sus preferencias en ese orden, y volcar sus deseos secretamente en las urnas, el día de las elecciones.

 

Creemos que, procediendo de esa manera, y tratando de mejorar la calidad de su trabajo, podría irles mejor, que respaldando a todos estos politiqueros de nuevo cuño, que viven del embaucamiento, la demagogia y los engaños a la población. Que eviten el que su público les asocie con las cuestionables intríngulis de la actividad política nacional. ¡Sería de inteligentes!

 

¡Que no se pierdan!, que aquí todo el mundo sabe lo que normalmente buscan determinados personajes, con las incursiones en áreas muy distintas a su quehacer artístico, o deportivo en  algunos casos, como lo es, cuando se inclinan por la política.

 

Bien lo dice el viejo refrán aquel, ¡zapatero a tus zapatos!

 

Rolando Fernández

 

 

 

 

 

Sentarse a esperar que el cadáver del enemigo pase

Después de la desaparición física del Dr. Joaquín Balaguer, uno de los más connotados líderes políticos dominicanos, y estadista de marca mayor, independientemente de que se pudiera estar o no de acuerdo con él,  igual que no simpatizar con el mismo, o sus ideas, – pero,  al “César lo que es del César” -, dice una máxima muy antigua, trascendieron a luz publica algunas de las expresiones que éste utilizaba a nivel del  círculo de sus más cercanos colaboradores.

 

Una de ellas, muy significativa por cierto, es la que reza, “yo, a mis enemigos los espero sentado en la puerta del cementerio, para ver cuando pase el cadáver”. Se dice que la misma, es una adaptación al español de un proverbio chino, con un sentido más o menos similar, aunque con otra traducción literal: “Siéntate a la puerta de tu casa y verás pasar el cadáver de tu enemigo”.

 

Evidentemente, uno de los significados de esa es, hacerse el desentendido, observando con frialdad al contrario o traidor;  dejando que el tiempo pase, para que sea éste quien al final diga la última palabra;  facture las deudas pendientes; o, en último caso, se encargue de poner todo en el olvido, cuando ya no habría cadáver del autor, obviamente; pero sí, de los hechos en que el mismo incurriera – se borran -. Eso último, a propósito, es lo que ha venido pasando en este país con mucha frecuencia; y que, ¡tendrá que cambiar  en cualquier momento!

 

En los tiempos de campaña política en la República Dominicana, son muchas las cosas que se dicen; hay acusaciones y contra acusaciones;  imputaciones verdaderas, mientras otras son falsas. Pero ambas en realidad, tienen sólo la finalidad de descalificar a los contrarios; aunque ocurre que, los actos indebidos en que han incurrido los políticos, no obstante a veces se consideren como simples chismes electorales, aun siendo ciertos en gran parte, sí quedan pendientes de repulsa ciudadana, o punición legal, después que pasan las elecciones.

 

Luego, el juez final, que lo será el tiempo, permitirá que las cosas reales dichas en campaña, en verdad se confirmen; que las causas sembradas comiencen a generar efectos visibles. Entonces, es cuando se verá pasar el cadáver de los que mal han obrado; o, serán borrados todos sus hechos desaprensivos para siempre. Y ahí, aplicaría el sentido de esperar y ver consecuencias, que envuelve dicho proverbio;  como también, de reparar después en los  olvidos que se puedan verificar, si es que se producen.

 

Por consiguiente, tratemos de conservar en la memoria todos los dimes y diretes, acusaciones e imputaciones escuchados durante la presente campaña electoral, ya en su recta final. ¡Esperemos!, y probablemente podremos comprobar dentro de un tiempo quizás no muy lejano, que aquel “viejo zorro” de la política nacional, hombre que veía más allá de la curva, como se dice, tenía razón suficiente, cuando se sentaba a esperar, para ver pasar el cadáver del enemigo o traidor; cuando no, el perdón cronológico también posible.

 

En este caso, de los que tanto han desfalcado este país; aquellos que se han burlado de su gente; que han abusado inmisericordemente de la población; que le han sumido en un estado de carencias de servicios básicos alarmante,  e  inseguridad ciudadana plena; y que, amén de eso, han hipotecado la República en el exterior.

 

Rolando Fernández

 

 

 

Servir al Universo: La mayor satisfacción humana

Si de alguna forma pudiera resumirse el agradar a Dios, en términos mundanos, entendibles para las grandes mayorías, la manera más fácil y significativa de hacerlo sería, denominándolo todo bajo una sola palabra: SERVICIOS.

 

El servir, sin importar a quien, congénere o no, es un acto que honra y dignifica al hombre; y que, será agradable a Dios, sin importar creencia religiosa o filosófica alguna, siempre y cuando se haga incondicionalmente, como lo es el amor divino.  Como lo es el Sol, cuyos rayos salen para todos, sin importar raza, color o especie. Y, sin facturar a nadie, por sus radiaciones energéticas, como de luz y calor, que ofrece a toda la humanidad.

 

Cuando nos inclinamos por servir a los demás, permitiendo que los impulsos que se reciben desde el interior de las personas, en el que mora el verdadero Ser que todos somos, estamos cumpliendo con nuestro verdadero rol de intermediarios, para que la Divinidad Suprema pueda manifestarse en el plano físico terrenal.  El premio que en lo personal recibimos, es la gran satisfacción que sentimos después que actuamos en ese orden, sin nunca esperar recompensa alguna.

 

Todo el Universo, en la parte que ahora interactuamos como seres humanos, necesita ser servido, con amor y entrega; principalmente, en lo que concierne a todas aquellas especies que por sí mismas poco pueden valerse, como son los casos por ejemplo de los animales, compañeros y colaboradores de los hombres sobre el planeta, que nos llenan de afecto y cariño, y hasta nos sirven como los hermanos menores, que nos equilibran emocionalmente en algunos casos. Ellos requieren todos de la reciprocidad por parte de los humanos; de cuidos, respeto, alimentación, servicios de salud y medicinas.

 

Pero, también tenemos además,  las plantas, que purifican los ambientes y los aires que respiramos; que nos proporcionan los frutos alimenticios que consumismos para la subsistencia; y, aquellas que decoran y engalanan los entornos con su belleza natural.  Por igual, necesitan saciar la sed,  como de las caricias humanas.

 

Por otro lado tenemos,  las aves domésticas, que nos ofrecen sus huevos para alimentarnos; como aquellas voladoras, y las diversas clases de pajarillos que surcan los espacios,  que deleitan nuestros oídos con sus cantares variados, y sus susurros de contenido incompresible para los humanos, tal cual ocurre con el caso de las palomas.

 

Son todas esas últimas, y otras, las mismas especies a que se refiriera el maestro Jesús, en el “Sermón del Monte”, cuando dijo, “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y nuestro Padre celestial las alimenta”. S. Mateo 6-26, Sagrada Biblia. Pero, ¿a través de quiénes procura hacerlo?, de sus Atributos humanos – los hombres -. Entonces, debemos actuar según esa Voluntad divina.

 

Aunque muchos no lo crean, por escepticismo tozudo, o ignorancia propiamente, los grandes esoteristas de la antigüedad, como  de tiempos más recientes, siempre consideraron, y así lo externaron, que en todo  cuanto existe sobre, y debajo  del planeta Tierra, hay una clara expresión de la Conciencia Divina; aun sea, en un pedazo de roca corriente, que evoluciona hasta convertirse en una esmeralda o diamante, o cualquier piedra preciosa.  Que lo mismo  ocurre con una simple flor, que recorre igual trayecto evolutivo, aunque con otras características, hasta llegar a ser una hermosa rosa, o una exquisita orquídea.

 

Si nos vamos a todo cuanto respira, hay un mayor grado de vida manifestada, que es Dios Mismo, con expresión máxima a nivel de los hombres, ya como Atributos divinos también, y entes individualizados para fines de evolución espiritual, hechos a imagen y semejanza, en términos de la “Trinidad en el Uno”, con roles de actuación diversos particularizados, durante cada tránsito de vida terrenal.

 

Luego, el Universo es considerado en el ámbito esoterista, como el cuerpo de Dios Mismo en Expresión, la totalidad de todo cuanto existe. Y dentro de Éste, la Humanidad, como la parte más reveladora en el marco la mente humana, donde con mayor facilidad es apreciable su Manifestación terrenal, bajo la concepción de su Propia Idea.

 

Por consiguiente, servir a cualquiera de sus naturales  componentes, cuando sea de manera incondicional, y con verdadero amor, es hacerlo a Él, que lo recibirá siempre con agrado. ¡Eso es agradarle; el servir de ese modo!

 

A manera de colofón, valdría la pena transcribir parcialmente aquí, en forma resumida, un par de aseveraciones que aparecen en la obra, “La vida Impersonal”, de Joseph Benner, para despertar interés investigativo, en los lectores que se puedan interesar por la temática.

 

“La Humanidad es mi cuerpo. En Ese Cuerpo Yo vivo, me muevo y tengo Mi Ser; y, asimismo, por conducto de Mis atributos expreso la Gloriosa Luz de Mi Idea, cuyo…….”.

 

“Yo – y tú Eres Uno Conmigo – reencarno en la Humanidad, tal como la encina reencarna en sus hojas y bellotas, temporada tras temporada, y así……..”.

 

¡Reflexionar sobre el tema, se impone!

 

Rolando Fernández

 

 

 

 

 

 

El mayor absurdo: Creerse los hombres estar separados de Dios

El mayor absurdo: Creerse los hombres estar separados de Dios

 

Son muchos los seres humanos, a quienes de ordinario les asaltan preguntas tales como: ¿Cuál es el propósito de la vida? ¿Por qué eso me tiene que pasar a mí? ¿De qué Dios me hablan, cuando Él permite que cosas como esas ocurran; que nunca  contesta las plegarias u oraciones que se Le elevan con fervor?

 

Cabría intercalar aquí, previo a continuar, lo expresado por una reconocida autora, Caroline Myss, en su obra “Anatomía del Espíritu”: “La vida es dolorosa a veces, y espiritualmente estamos  hechos para hacer frente a los dolores que nos presenta la vida.  En el mundo occidental, sin embargo, solemos desfigurar el plan de Dios y esperar que la vida sea cómoda y sin problemas. Medimos la presencia de Dios en nuestra vida por el grado de comodidad personal; creemos que Dios existe si se escuchan nuestras oraciones”. Se asocia con lo que prosigue.

 

Claro, ante toda aquella nebulosa de inquietudes insatisfechas, enteramente humanizadas, sin nunca recurrir a la única Fuente de respuestas confiables y oportunas, disponible siempre en el interior de todos los seres racionales que habitan sobre el planeta Tierra, la tendencia normal es hacia el escepticismo; a la no creencia en la intercepción de la Divinidad Suprema, en todo cuanto rige; como, el concebirse entes separados de Ésta, independientes por completo. Además, que pueden valerse por sí mismos; que son capaces de resolverlo todo a solas. ¡Craso error, y lamentables consecuencias!

 

Según ha sido sostenido desde la antigüedad por los grandes maestros de la sabiduría, y discípulos avanzados presentes, el pecado capital de la humanidad es la IGNORANCIA;  es la causal magna que se encuentra en la base de los comportamientos inadecuados, como deleznables, que observan los seres humanos, con sus consecuencias obvias futuras, durante los tránsitos predeterminados sobre el planeta Tierra, comúnmente denominados vidas.

 

Hay que preguntarse, qué en realidad podría saberse con respecto a las interrogantes planteadas con anterioridad, si es marginado el camino principal para procurar las respuestas pertinentes: El conocimiento verdadero sobre el hombre mismo. “Conócete a ti mismo”, es una gran frase de origen griego, con connotación esotérica espiritual profunda, procedente de la antigüedad, que siempre se ha entendido como un mandato muy indicativo con respecto a lo que se trata aquí,  y que aparecía inscrita en la puerta del templo de Apolo en Delfos, Grecia, cuya autoría prístina en  verdad se desconoce, aunque se atribuye a Sócrates, con gran consenso; mientras otros entienden que, fue Platón quien primero la pronunció.

 

¡Sí!,  tratar de saber quiénes en realidad somos los hombres; quién maneja y dirige con voz silente todos los asuntos terrenos, incluyendo la cotidianidad humana, pensamientos, emociones, sentimientos, etc., aunque sin ser advertido por el interlocutor externo, el hombre inferior, por la falta de conciencia en cuanto a su verdadera esencia – espiritual -, como a su rol de actor elegido, con papeles presupuestados e individualizados que desarrollar, dentro de una obra que bien podría denominarse: “La Idea de Dios Mismo en Expresión”, en el plano terrenal por supuesto. ¡Reflexiónese!, sobre el sentido profundo que subyace en el contenido de   los versículos 1-3, del  Capítulo I, libro de San Juan,  Sagrada Biblia).

 

Si todas las personas concibiéramos y aceptáramos, que en verdad no somos más que, Atributos divinos para manifestación de esa Idea Suprema en el plano físico, jamás se nos ocurriría pensar que estamos separados de Dios; que no Le necesitamos; y que, siempre podemos actuar, defendernos y resolver todos los asuntos por cuenta  propia. (Ver: Jeremías 10-23, Sagrada Biblia).

 

Evidentemente, el Gran Director de la obra señalada, con una Presencia focalizada en el interior de todos los hombres, desde donde dirige, guía y orienta sobre el desarrollo de todas las escenas en la que habremos de participar como intermediarios durante el rodaje de dicha  Expresión terrenal, en ocasiones permite no ser escuchado; al igual que, sus instrucciones pasen desapercibidas por completo. ¡Nos deja actuar por la libre!

 

O, podría decirse, el que mal se utilicen las energías divinas canalizadas; que el hombre proceda conforme a los dictados de su ego inferior mental, procurando que los sufrimientos, o efectos punitivos derivados, sirvan después como aleccionadores, en términos favorables para la evolución espiritual a su cargo.

 

Esa es una forma de decirles a sus humanos Atributos, no hay nada de malo en lo que pase; todo cuanto les pueda ocurrir es bueno, ya que proviene de Mí, para el perfeccionamiento cada vez más de mi Idea en manifestación terrena. Es  algo que bien podría asociarse con el decir popular aquel de que, “todo obra para bien”, sin importar cuan malo se pueda concebir en el contexto de la mente humana.

 

Luego, la concepción de toda separación humana con respecto a Dios, es una vana ilusión; una muestra de sólida ignorancia; una evidente necesidad de concienciación sobre lo que  en realidad somos nosotros los hombres: Atributos divinos, representantes terrenales del Gran Arquitecto del Universo, en manifestación física racional.

 

Somos, aunque muchos escépticos tozudos, mantengan sus concepciones erradas, sus Instrumentos terrenos de Expresión divina, cursando todo un proceso espiritual evolutivo, tras un cuerpo físico condicionado, y una máscara denominada personalidad.

 

Por tanto, jamás debemos considerarnos separados de Él. Tampoco hay que ir muy lejos a buscarle; pues, Él está más cerca nosotros, “que la propia piel de nuestros cuerpos”. ¡Hablémosle sin temor, tal hijo al Padre!

 

 

Rolando Fernández

 

 

 

 

Ahora hay que pagar la luz sin poder leer

Aunque se entiende  que esa práctica, contraviene la disposiciones y  normativas legales vigentes, para el suministro y control del imprescindible servicio energético, entre las innovaciones introducidas durante la presente gestión ejecutiva en la CDEEE, “eficientísima en favor de la población” ,  con el concurso de los considerados “tres jinetes del Apocalipsis”, importados para dirigir las cuestionadas Edes, está la instalación de los medidores (contadores) encerrados en paneles blindados, dispuestos de forma tal, que los usuarios no pueden controlar, y mucho menos, leer el consumo que se les factura mensualmente.

 

Aunque lluevan las quejas por doquier, incluso ante la dizque Oficina de Protección al Consumidor (Protecom), nada se hace para corregir esa situación anómala y burlona a todas luces que, lo que más ha hecho es continuar increpando a la ciudadanía, por considerar que todos estos empresarios y comerciantes que regentean ese jugoso negocio, en connivencia con el sector político nacional, tienen licencia para hacer cuanto a ellos les venga en gana, en contra de la población.

 

Y es que, por lógica y derecho se supone, que nadie está obligado a pagar por un consumo que no puede verificar; que bien podría estar sujeto a la voluntad de los “instruidos” y alienados lectores, de los que distribuyen el servicio, cuando ni siquiera a ellos mismos se les facilita hacer ese trabajo, que debe ser llevado a cabo con la mayor precisión posible, para no perjudicar a las distribuidoras, como tampoco a sus clientes.

 

Claro, estos últimos son los que menos importan a las autoridades del ramo, ya que siempre lo que ocurre es que, el reporte de consumos alterados, medalaganariamente, o por error, que son de los humanos, podría decirse, se les hace pagar de manera compulsiva, por adelantado, a los infelices clientes, bajo la promesa que se hará la investigación de lugar; obviamente, a su manera, por lo que siempre resultan ganadores.

 

Los desprotegidos usuarios en realidad, tienen que  esperar hasta que  a la gente de las distribuidoras les salga de los forros, como se dice en el argot popular, hacer algún  tipo de indagación, que nunca prospera; y que obliga a los clientes a tener que recurrir   finalmente, ante el aparato politizado y burocrático denominado “Oficina de Protección al Consumidor (Protecom)”, cuya efectiva labor está por verse, para que se haga cargo de los casos, a solicitud de los afectados, procurando las enmiendas o correcciones de errores que procedan, al igual que la devolución de los dineros cobrados en exceso.

 

Pero, ahí tampoco, de ordinario se logra  nunca nada. Se tiene la percepción casi generalizada, de que esa entidad, lo que más bien parece es una sucursal representativa de las distribuidoras indolentes, por la forma en actúa, bendiciendo con regularidad muchas de las acciones indebidas de éstas, mientras a la gente sólo le queda seguirse quejando. Siempre dándoles la razón a las mismas; y por supuesto, emitiendo veredictos en contra de los usuarios, después de los “aparatajes” seudos investigativos que suelen realizar.

 

Algunos reclamantes señalan que, cuando se tiene la oportunidad de conversar a solas con algunos empleados de esa oficina, éstos se sincerizan a veces con determinados afectados, y les confiesan estar conscientes de ciertas irregularidades y atropellos que se cometen en contra de los usuarios del servicio eléctrico en el país, pero que ellos es muy poco lo que pueden hacer en su favor, por las influencias políticas y los intereses que median.

 

Citan por ejemplo, el mismo caso de los medidores, situados de forma tal que el cliente no los puede leer, situación que de ordinario se observa en los residenciales de apartamentos; que el mismo no puede saber su real consumo, y mucho menos controlarlo; que sin embargo, hay que pagarles lo que ellos dicen.  No admiten  errores de lecturas, o de facturación, que podrían ser originados en el mismo sistema informático. ¡No!, hay que pagar lo que ellos dicen.

 

Conocemos de un caso por ejemplo, en que todo luce indicar que, se produjo un error de lectura, o una duplicidad atribuible al sistema de facturación, ya que un consumo promedio mensual se duplicó de un mes a otro, sin razón aparente, utilizándose los mismos efectos eléctricos de hace ya buen tiempo; con el agravante de que tampoco la factura de pago fue remitida al usuario, sino que hubo que ir a buscar un duplicado a la oficina de la distribuidora correspondiente. Y, obligando al cliente, como siempre, a pagar una parte del monto cobrado, hasta que ellos hicieran la famosa investigación. Resultado por parte de ellos, ¡eso es lo que hay que pagar!

 

Se presentó la reclamación debidamente soportada, y expuesta claramente, ante la famosa PROTECON. Y, después de unos cuatro o cinco meses de investigación, entre la distribuidora correspondiente y la citada oficina de seudo protección, esta última, luego de visitar el apartamento de una sola habitación, más de una vez, y comprobar los efectos en uso, determinando que todo estaba igual que siempre, que no se tenían conexiones ilegales, se limitó a decir, que no habían comprobado ninguna anormalidad, que todo estaba bien, y que por tanto, la reclamación era improcedente. ¿Razón de tener que pagar el doble del consumo regular?, desconocidas. ¡Vayas buenos técnicos!

 

Había que pagar entonces, el consumo e importe monetario, que a la “altruista distribuidora” le dio la gana de cobrar en ese mes, el doble con respecto al promedio mensual de consumo, durante más de dos años, sin considerar los aumentos en la tarifa, claro está.

 

Parece ser que, la otra mitad del consumo cobrado en exceso, correspondía a una energía utilizada por “seres extraterrestres”, conectados a esa pequeña vivienda; porque, si todo estaba bien, y se tenían los mismos efectos en consumo, incluso con menos, pues el famoso inversor, que se ha convertido en parte de los electrodomésticos obligados en la República Dominicana, para enfrentar los abusivos apagones, el uso que tiene ahora es muy mínimo, ya que el sector dispone desde hace un tiempo, del programa “24 horas de luz”.

 

Luego, cómo se concibe racionalmente, un doble consumo de un mes a otro, bajo las mismas condiciones. No obstante, PROTECON, santificó el abuso cometido, y notificó a la usuaria del servicio,  “que esa oficina rechazaba la reclamación por alta facturación presentada”; después de los cuatro o cinco meses transcurridos, entre ellos y la distribuidora, en base a lo que ellos entienden se debió hacer. ¡Sin decir en realidad un porqué!

 

¡Tremenda resolución!, con una firma de la encargada, bastante “elegante” por cierto. Preciso es destacar que ese cobro se produjo en los tiempos en que las distribuidoras introdujeron el cuestionado cambio en las fechas de facturación, en lo cual se sustenta más aun la posibilidad de un error, con el adicional de que tampoco enviaron el original de la factura, como dijéramos antes. Pero, eso tampoco importó a los investigadores estatales que, a quien deben defender, es al pueblo.

 

Entonces, con  ese panorama abusivo en contra de una población prácticamente indefensa, al redentor de turno en la CDEEE, representante más  de su sector, que del pueblo, sólo se le oye hablar de aumento de tarifa, persecución del fraude eléctrico; y por supuesto, pagarles a sus generadores, sin “importarle un bledo” la hipoteca del país, ya que para ellos se recurre al endeudamiento externo, cuyas condiciones el pueblo debería conocer, por lo menos en ese caso.

 

En consecuencia, aquí la defensa del pueblo en pos de la utilización de un servicio público imprescindible, que los dueños del negocio llaman fraude eléctrico, sin reparar en la estafa de que el pueblo está siendo objeto, pagando la tarifa más cara del área del Caribe, por un servicio ineficiente, y cobrándole apagones por doquier, como consumos inventados, no podrá ser detenida.

 

Ya aquí la gente lo que está es “jarta” de que la sigan engañando; y lo que podría estar próximo a ocurrir en este país, es que la ciudadanía trate de tomarse la justicia por sus manos, y les pase factura a todos estos empresarios, comerciantes y usureros, en connivencia con  los políticos cómplices participantes en el  negocio, y hagan desaparecer las famosas Edes, y hasta la misma CDEEE, para retornar a lo que fuera la  Corporación Dominicana de Electricidad, donde sólo algunos eras corruptos;  en el presente son demasiados los que hay, nacionales y extranjeros.

 

Reflexionando sobre algunas noticias que aparecen en los diarios locales sobre el tema, a veces se tornan cuestionables las declaraciones que emite la Superintendencia de Electricidad, respecto de los créditos a los usuarios reclamantes, que presentan sus quejas ante PROTECON, hablándose de millones de pesos devueltos; y, “haciéndole un llamado a los que se sientan afectados, a utilizar ese instrumento legal”, por parte del mismo superintendente. (Véase “Listín Diario”, del 12-4-12, pág. 1-D).

 

Será al país entero entonces, que las distribuidoras están estafando; porque, si casos tan sencillos, y cobros abusivos detectables con  facilidad, como el aquí expuesto, se les considera no reclamables, entonces, ¿a quiénes es que se les acreditando, a los apadrinados o influyentes? Y eso, que en adición a los desamparados que protestan – sin logro alguno -, según hemos sabido, hay personas que prefieren no reclamar; pues entienden que no vale la pena hacerlo; que es perder el tiempo, amén del dinero envuelto.

 

Cabría agregar aquí, a manera de colofón, y como algo complementario, parte de lo expuesto por el Ing. Mauricio Cuello, al poner en su circulación su libro: “Más allá de un Siglo en “Viacrusis”, en que trata sobre los problemas que afectan al sector eléctrico en República Dominicana, cuya reseña recoge el periódico “HOY”, en su edición de fecha 11-4-12, página 5ª.

 

Dijo, “que el sector eléctrico es un negocio donde los inversionistas buscan ganar y aumentar sus capitales y que “de continuar el  actual modelo dentro de tres o cuatro años podríamos tener un mayor déficit en el área de generación”. Eso, es al margen de “imprescindibilidad pública” del servicio, agregaríamos nosotros.

 

“El problema del sector es que inciden muchos factores, intereses nacionales e internacionales, no sólo políticos y económicos, y el sistema es anacrónico”.

 

Agregó que, “Entonces los dueños de ese sector no han logrado ponerse de acuerdo para desmontar lo que se creó en años, por eso la energía sigue siendo cara, lo cual no se podrá desmontar en los próximos cinco o 10 años”.

 

De ahí se deduce que,  como no se vislumbran personajes nacionalistas, preocupados por la tranquilidad y el sosiego de las grandes mayorías nacionales, en capacidad de tomar las acciones patrióticas responsables que se imponen sobre el particular, para el disfrute de un servicio público imprescindible, puesto en manos de agiotistas y desaprensivos comerciantes, en connivencia con los sectores políticos nuestros, al pueblo  se lo seguirá llevando el diablo, pagando por una energía deficiente y cara, amén de los otros abusos complementarios que  cometen en su contra, los dueños del gran negocio, con un aparente padrinazgo estatal.

 

Que no olviden esos, que hoy tanto se benefician del abuso energético nacional,  ¡que los pueblos aguantan hasta un día!; y que cuando reaccionan, lo hacen de mala manera; produciéndose situaciones en que, ¡los que más tienen, son los que más pierden!

Rolando Fernández

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cuál sería la mejor encuesta?

Como es obvio, las mediciones aleatorias de fuerza, o de preferencias políticas, siempre se ponen muy de moda durante las campañas electorales; y por supuesto, los empresarios dueños de las encuestadoras aprovechan la época para hacer un buen dinero.

 

Aunque eventualmente, los resultados que arrojen esos muestreos podrían servir de guía a los contendores, para dirigir o reorientar sus estrategias de trabajo, nunca se debe dejar de lado que, quien paga por una encuesta difícilmente la pierde; cuando menos, queda muy cercano, o empatado, con el contrario de mayor empuje. Y, si los resultados le son desfavorables por completo, lo más probable es que la firma contratada pierda el cliente.

 

De ahí que, se podría correr un alto riesgo, aceptando como buenos y válidos, creíbles por completo, los niveles de popularidad que ofrezcan esos vaticinios estadísticos, ya sea por parte de los “paganinis”, o del pueblo mismo.

 

Los primeros, por confiarse en una popularidad o aceptación que posiblemente, en verdad no tienen; y que por tanto, pueden fallar en sus propósitos electorales. Mientras el segundo, podría ser inducido o manipulado mercadológicamente, en favor de cualquier candidato, de esos que aspiren a dirigir los destinos nacionales, o de cualquier país.

 

La medición considerada más confiable, en términos relativos, sería aquella que se lograra realizar a partir de muestras seleccionadas dentro de determinados segmentos de la población, que se perciba, forman parte de la denominada “masa silente”, aquella poco expresiva; pero que, utilizando técnicas de muestreo algo no convencionales, como las peguntas abiertas, o la obtención de las llamadas evidencias indirectas, de terceros, se podrían lograr conclusiones resultantes aceptables.

 

Además de eso, cuando los honorarios profesionales y administrativos asociados con esas labores, y que se deban honrar con la oportunidad debida, no estén a cargo de los contendores mismos, o de los grupos de parciales que les respalden; sino, por imparciales, sólo inclinados por predecir resultados, con un margen mínimo de error.

 

Las preferencias entre silentes, que de esa manera se puedan computar, permitirían formarse una opinión a priori, con cierto peso específico, en cuanto a cuáles podrían ser las cifras resultantes finales de un proceso electoral; de los sufragios a favor y en contra, que se extraerían de las urnas de votación.

 

De la forma convencional que se estila, con muestras de fácil identificación partidarista, elegidas dentro de sectores sociales predeterminados, ¡difícil hacer predicciones!, que puedan verificarse luego, con razonable aproximación a la realidad, al término de cualquier contienda electoral.

 

Rolando Fernández