La ponzoña de la envidia

Una de las enfermedades mentales de mayor arraigo, para la cual no existe fármaco alguno, es la envidia.  Para ella, ningún estudio  patológico, en el marco de lo médico convencional, surte efectos positivos.

 

La envidia es  un aguijón de naturaleza egotista,  de my alta peligrosidad, debido a las actitudes humanas descabelladas a que puede inducir siempre, en pos de satisfacer deseos de carácter equiparativo latentes, con relación a las tenencias de bienes en los demás; como también, de determinadas características innatas personales. De ordinario, se advierte con frecuencia, entre los miembros descendientes de una misma tribu biológica, o en ciertos segmentos sociales por separados.

 

Según el diccionario “Larousse”, la envidia se define propiamente como, “Padecimiento de una persona al no tener o conseguir cosas que tiene o consigue otra persona”. O, “Deseo de hacer o tener lo que hace o tiene otra persona”.

 

Como se podrá notar con facilidad, es una fijación mental, inductora y mortificante a la vez, capaz de incitar a cualquier acción, lícita o no. Siempre se está maquinando, como se dice en el argot popular, pensando en cómo poder alcanzar lo ajeno, que no se tiene.

 

Evidentemente, la causa fundamental de la envidia tiene que ser hurgada dentro de un contexto muy diferente al científico convencional, aunque de seguro es una particularidad que también se encuentra prescrita en el denominado “genoma humano”, que viene siendo objeto de estudios y investigación por parte de la ciencia; y que, constituye el diseño dispuesto para cada corriente de vida en curso, según lo que espiritualmente se deba manifestar o conquistar, en el plano terrenal.

 

El gran error de los humanos consiste en, no querer asimilar y aceptar que todos las personas no podemos ser iguales; y,  tener las mismas cosas, por las condiciones existenciales presupuestadas de antemano para cada cual, según las distintas corrientes de vida a cursar, en la que se contemplan las características personales apropiadas, según el propósito Divino a expresar, a través de los hombres; como, las deudas kármicas, en el lenguaje esotérico, pendientes de punición o conquistas.

 

De ahí, la gran dificultad para tratar ese flagelo interno de la envidia, que a tantos corroe; y que, a nuestro humilde parecer, la única forma de conocer su origen y manejarle psicológicamente, es a través del procedimiento alternativo a que acuden algunos profesionales de esa disciplina, que denominan “regresión”, en búsqueda de  consecuencias posibles creadas durante  pasadas existencias, que puedan incidir y definir la observación de  determinados comportamientos presentes.

 

Claro, que lo pueda conocer el profesional actuante, en esa área del saber, sería de ayuda para orientar y recomendar a los pacientes.  Pero, la mejor medicina, como efectiva, sólo la prescribe el afectado mismo; y el nombre que tiene es, “concienciación espiritual” – sobre nuestra verdadera esencia -, para siempre proceder en base a ella.

 

En la medida en que eso se vaya logrando, iremos estando en capacidad de aceptar y conformarnos con lo que somos y tenemos.  Dejáremos de preocuparnos y mortificarnos por los haberes, logros y condiciones características de los demás.  Nos conformaremos sólo con lo nuestro. Entenderemos que, no todos podemos ser bien parecidos, ricos y profesionales, con sus derivaciones obvias; sino que, los extremos opuestos totalmente, y los niveles medios en muchos casos, también son necesarios, en términos evolutivos.

 

¡Reparemos sobre nosotros mismos; no sobre los demás; y, tratemos de vivir el momento presente, único siempre existente!

 

Rolando Fernández

 

¡Lo duro viene ahora!

Concluido el proceso eleccionario interno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), los resultados obtenidos eran los esperados. Nadie, conocedor del peledeísmo, podía dudar con respecto a la victoria que obtendría el licenciado Danilo Medina, sobre los demás precandidatos contendores, en la carrera por la nominación presidencial del partido, de cara a los próximos comicios del año 2012.

 

De muchos es conocida la capacidad del triunfador, como estratega, que bastante atajó para que otros enlazaran; y que posiblemente ahora, le haya llegado la oportunidad de alcanzar la primera magistratura del estado, trabajando para él, aun con suficientes factores en contra, tanto a lo interno mismo de su organización política, como a lo externo de ésa.

 

Ahora, si fuerte ha sido su luchar, tratando de abrirse camino dentro de los morados, en franca confrontación con el “jeque mayor”, y sus acólitos, altamente beneficiados durante sus gestiones de gobierno, para poder llegar hasta este momento, por segunda vez, en su vida política, más pedregoso y resbaladizo es el camino que le espera.

 

Los desafíos y  retos mayores están por venir, para procurar alzarse con la victoria electoral; frente, no a un candidato de arrastre en sí, por los precedentes que tiene, sino haciendo o intentando, por revertir la impopularidad del gobernante saliente, y su grupo de algunos desaprensivos, corruptos, tecnócratas alienados, y defensores de  intereses extranjeros, que siempre fueron los “flancos” a combatir por el líder fundador de ese partido, cuyos principios han sido tirados todos por la borda, de parte de los peledeístas de nuevo cuño.

 

Vender la idea y aceptación de un proyecto político, ante las actuales circunstancias en que se encuentra la nación (crisis económica alarmante, el país hipotecado casi por completo, corrupción rampante, sin energía eléctrica, salud, ni educación; inseguridad ciudadana, drogas y delincuencia por doquier, etc.), de alguien procedente de las filas del mismo color político, de seguro que va a resultar muy difícil.

 

Todos esos factores negativos, conjuntamente con la gran masificación del principal partido oponente, y la desesperación que acosa a un gran segmento de la sociedad dominicana, por los despropósitos, a todas luces, de muchas de las autoridades actuales, les dicen a Danilo Medina, que su trabajo proselitista tendrá que ser muy arduo, hábil y cuidadoso, para que no les hagan  fracasar de nuevo en el intento; sabiendo él además, con claridad meridiana, que hay gente de mucha influencia dentro de su misma organización que le adversa, casi a la clara.

 

Es obvio entonces, que un gran cuidado deberá prevalecer con las astillas influyentes del mismo palo, en lo que concerniente, básicamente, a la escogencia de su compañero de boleta; que necesariamente tendría que ser alguien no mal señalado, que le pueda  sumar de manera significativa, y no restarle, por el contrario, votos o posibilidades.

 

“Las oportunidades son calvas, y hay que agarrarles por los cabellos”, según reza un refrán popular. Aunque difícil, ahora es su momento de escalar y desplazar a muchos. ¡Ojo!, que no habrá otro mejor. Y de lograrlo, le consolidará y le confirmará, como el más valeroso estratega político en esa organización, luchando contra todos: los de adentro y los de afuera.

 

Por otra parte, le favorecen en el presente innumeras condiciones, incluyendo el bipartidismo que se ha tenido  que gastar la República durante los últimos  lustros, situación esa que a juicio de muchos entendidos tiene que desaparecer, para dar paso a otras opciones de poder, más nacionalistas y preocupadas por los males del país; algo que germina en la actualidad, pero que se debe reconocer, aún no está lo suficientemente fuerte para competir.

 

Además, la falta de liderazgos individuales, que son de las otras plazas a cubrir en el país, ofrecen oportunidades en estos momentos para proyectarse y crecer como tales.  Por consiguiente, hay que tratar de aprovecharlas al máximo. ¡Hágalo don Danilo!

 

Rolando Fernández

 

Un mundo en franco deterioro, presagia un final desastroso

Los hechos y las decisiones que a  diario se verifican en toda la humanidad, es evidente que van creando las condiciones para una situación de crisis destructiva generalizada, a nivel de las  bases mismas que sostienen la sociedad mundial, hoy lesionadas ya de manera significativa en sus estructuras básicas, casi por completo.

 

Todo apunta hacia la ocurrencia de eventos catastróficos, desencadenantes de serias vicisitudes sociales, guerras intestinas, como entre naciones; hambrunas, luchas étnicas; y, ataque terroristas por doquier, que traspasarán cada vez más un mayor número de fronteras, y que irán dejando secuelas marcadas.

 

Pero además, los medios de prensa nacionales e internacionales, en sus diferentes versiones, traen ya casi a diario, reseñas  sobre el acontecer de fenómenos naturales de consideración en diversas partes del mundo, que producen daños significativos; y que en ocasiones, causan la muerte física de muchas personas.

 

Son hechos sobre los que, algunos de los llamados “científicos predictores” en la disciplina, tratan de advertir a las poblaciones; pero que, por la forma súbita en que se registran, es muy poco lo que humanamente se puede hacer; amén de que, todo cuanto provenga de la Madre Naturaleza en sí, resulta impredecible, por razones de designios particulares y propósitos envueltos, en ocasiones aleccionadores para los hombres.

 

Cuando cualquier persona observadora, al margen de todo tipo de creencias filosófico-religiosas, incluso estudiosa de las llamadas ciencias esotéricas, se pone a reflexionar sobre el acontecer mundial en estos tiempos, tiene que llegar a la conclusión de que, el grado de deshumanización, y degeneración fehaciente que en todos los órdenes  hoy se verifica, a nivel de las sociedades en general, como de las osadías de los hombres, abusando y actuando, tanto en contra del ordenamiento propio de la misma Naturaleza, en su aspecto físico, al igual que de sus principios esenciales, habrá de provocar la presencia de un magno evento aleccionador para la humanidad toda,  que tiene  que estar ya a la vuelta de la esquina, como se dice popularmente, por los extremos a que se ha llegado.

 

Y es que el mundo, no puede continuar por los mismos derroteros degenerativos totalmente, que caracterizan los tiempos actuales.  Algo grande debe venir sobre la humanidad, que induzca a la gente a meditar; a una concienciación vasta; a procurar un reencuentro con su esencia verdadera – espiritual -, que se encuentra en la base misma de la subsistencia, marginando la materialidad que todo hoy rige.

 

Cuando se ve por ejemplo, que en un país como los Estados Unidos de América, que según connotados entendidos en asuntos esotéricos, está llamado a jugar un papel de capital importancia, por innúmeras razones, en la evolución espiritual de la Tierra, hasta que Ésta logre alcanzar el nivel de Planeta Sagrado, a que debe llegar en términos evolutivos, se producen decisiones congresuales, como esa última del Senado de Nueva York, de aprobar el matrimonio entre personas de un mismo sexo, recibida con tanto beneplácito y algarabías por doquier, es muy lógico creer que ya la noche ha oscurecido tanto, que  el amanecer tiene que estar próximo a llegar; que el mundo lleva un rumbo muy equivocado; y que, urge ponerle coto casi en lo inmediato.

 

Cualquiera se preguntaría, ¡bueno!, como van las cosas, ¿podrán ser los hombres también, canales para la gestación humana, en la procreación – reproducción de la especie -, a los fines de permitir el paso hacia el plano físico terrenal de las almas sujetas a evolución, espiritualmente hablando? Parecería una pregunta tonta; pero, no se debe olvidar que, el proceso de gestar en ese orden, es una atribución inherente, o que sólo incumbe a las mujeres, con el concurso del sexo opuesto; y que, esa función femenina, necesariamente tiene que llevarse a cabo en Universo manifiesto (la Tierra), por designios divinos. La inquietud que se pueda derivar de la limitante obvia que se verifique, es para búsqueda de respuesta por parte de aquellos que les gusta profundizar en los asuntos intrincados como ese.

 

Ahora, ¿quién tendrá que intervenir, poniéndole coto  a lo que no se debe?  Evidentemente, “Aquel Gran Arquitecto del Universo”, que todo ideó y construyó, según su Voluntad de Expresión, utilizando los Atributos terrenos dispuestos – los hombres -, que está siendo  violentada y abusada por éstos, a través del comportamiento egotista que observan, como producto de su ignorancia enraizada, considerada por los que saben como, “el pecado capital de la humanidad”.

 

¡Hay que esperar la lección de lo Alto; tiene que está muy próxima!

 

Rolando Fernández

 

 

La desgracia educa la inteligencia

Esa es una frase célebre, de contenido bastante profundo, aunque muchos así no lo perciban. Con frecuencia se desconoce cuál es el origen de la inteligencia humana; y se cree, que es propiedad de los hombres, cuando en realidad  proviene  de una  Fuente muy  superior (Inteligencia Universal), siendo dotados los humanos con un fragmento de Ésta, para que, como Atributos de expresión divina, sean capaces de entender y asimilar su real misión sobre el planeta Tierra; como de afrontar todas las situaciones de conquista a su cargo, hasta cumplir con lo presupuestado para cada corriente de vida en particular.

 

El gran error en que de ordinario se incurre, es dar rienda suelta a las actitudes y emociones de carácter egotista; el creerse separado de todo lo demás; olvidar que todo es Uno; que hay una Mente Superior que todo rige, de la cual la humana sólo es un punto focal, y que alecciona cuando se debe; precisamente, para educar esa ínfima porción de aquella Inteligencia Suprema que se otorga individualmente.

 

Todo cuanto acontece en cada tránsito terreno de Expresión (corriente de vida), tiene una causa y un propósito divino, originados en el Universo inmanifiesto, por mal o buen uso pasado, o actual, de ese tipo de energía denominada inteligencia humana, a nivel del plano físico.  De ahí la famosa expresión aquella que reza, “nada es casual; todo es causal”.

 

Se notan con mucha frecuencia, los cambios bruscos que experimentan determinadas personas, luego de pasar por situaciones adversas o  muy desagradables, que bien podrían considerarse como desgracias.  Sorprendentemente, varían sus actitudes, y el trato hacia los demás congéneres.  Comienzan a ver eso que llaman vida, desde otro ángulo, bajo una nueva percepción.

 

Procuran acallar ese falso ser que siempre trata de imponerse – el ego humano -, el enemigo principal del desarrollo espiritual; apañador de la verdadera esencia de los hombres.  Y, es por ello que tantos, tras los fracasos, las decepciones y variados eventos imprevistos que se les presentan, empiezan de inmediato a buscar de Dios. ¡La mejor decisión siempre! Incluyen pues, el hollar esa senda como parte de sus agitados itinerarios.

 

Ahora, cuan importante resultaría que ese mismo efecto transformador que se deriva del sentido de la frase que encabeza, de la autoría de Víctor Hugo, también se produjera en el contexto político de los pueblos. Y que, debido a las desgracias por las que les hacen atravesar, se educara la inteligencia de sus ciudadanos; aprendiendo de paso, a discriminar entre sus falsos líderes, explotadores y desaprensivos por demás, respecto de las personas aptas, que real y efectivamente deben dirigirles.

 

Magnifico sería, si los dominicanos aprendieran a ser inteligentes, a partir del cúmulo de desgracias, por las que desde hace  ya varios años, viene haciéndoles pasar el poder político imperante en el país, con la connivencia de los sectores económicos dominantes.

 

Que manifiesten el grado de inteligencia adquirido, en los próximos comicios electorales que se avecinan, si es que las situaciones adversas y de penurias causadas, han surtido algún efecto reparador en ellos, en correspondencia con la referida frase.

 

De ahí que, aquilatando condiciones, y dejando de lado, o no, a los farsantes,  procurarían tener, ¡el gobierno que  en verdad merezcan!

 

Rolando Fernández

 

 

¡Liiiindos!, los discursos burlones de campaña

Parece ser, que un gran segmento de la sociedad dominicana no acaba por entender, que la política en estos tiempos es una de las inversiones más productivas que hay, cuando se logran alcanzar los propósitos que en ese orden se tienen. Que ya nadie está en disposición de sacrificar tiempo y recursos económicos para dedicarse a servirle a un pueblo; y mucho menos, cuando está acosado por precariedades extremas y necesidades perentorias a granel.

 

Los dominicanos todos, debemos reflexionar sobre esa cruda realidad, y no estar abrigando esperanzas con los decires y discursos retóricos-demagógicos de campaña hoy, de cara a los próximos comicios del año 2012.  ¡Aquí, la excepción a la regla no se cumple!

 

Todo es, y será siempre, más de lo mismo: cuentos, falsías, promesas infundadas que nunca se cumplen; recuperación elevada a la “N” potencia de  los cuartos invertidos, a través del ordeño de la vaca nacional; corresponder apoyos; reciprocar con afectos que colaboren, y honrar el nepotismo.

 

Y es que, además de procurarse pingues beneficios en todos los sentidos, las ataduras y los compromisos concertados,  sólo a través de los cuales se logra llegar en la mayoría de los casos, impiden concretizar cualquier intención de tipo beneficioso para el pueblo.  ¡El pastel gubernamental resulta pequeño para tantos!

 

Todos ofrecen; todos van a hacer. Mejor sería que callaran; que se reservaran para sí mismos  las promesas; que trataran de venderse en base a las condiciones personales que reúna cada cual; que esperaran llegar, para ver lo que pueden hacer, si es que en verdad les motiva servir a las grandes mayorías de la nación.

 

Podría ser una táctica que se torne más esperanzadora; pues no se sabría con qué nuevo, el aspirante habrá de venir; amén de que, no se les permitiría a los intereses grupales regentes, que puedan a comenzar a bombardear desde ya, los proyectos en carpeta ideados, que adviertan les puedan perjudicar.

 

Sólo alguien aquí, que logre venderse como persona íntegra; que ejerza una política seria; que no evidencie desmedidas apetencias personales; que pueda alcanzar el poder sin patrocinios comprometedores; que el pueblo le perciba de esa manera, y le favorezca con su voto, puede hacer algo por esta malograda República, donde parece se acabaron los hombres, saqueada y burlada por todos estos políticos desaprensivos y corruptos que  nos gastamos hoy dominicanos.

 

¡Dará brega conseguirlo!; pero hay que tratar de encontrarle y motivarle, para que se lance al ruedo de la actividad.  De lo contrario, este país seguirá de mal en peor, y los políticos corruptos, antinacionalistas, y comerciantes del ramo, continuarán comiendo con su dama.

 

Rolando Fernández

 

 

 

 

 

Las cosas se deben decir en su momento; ¿para qué después?

Según el contenido de una entrevista al señor Radhamés Segura, ex vicepresidente ejecutivo de la CDEEE, que publica el medio “Diario Libre”, en su edición de fecha 21-6-11, el mismo sigue tratando de capitalizar políticamente, por lo que se ve, algo que debió haber salido a la luz publica en su oportunidad, y no ahora, cuando ya los daños derivados están hechos; y, cuando tratar de enmendarlos luce casi imposible, por el gran terreno que han ganado aquellos que, según él, sabotearon, por razones mercuriales y políticas, el plan que laboraba para enfrentar el problema energético nacional, durante  su gestión.

 

Eso que él expone de manera reiterada, es una grave acusación que debió comunicarse a la sociedad en su momento. Y, no sólo hacerlo formalmente, sino enfrentar la situación; o, haber renunciado al cargo inmediatamente, ya que el silencio y continuidad de su fallida administración, por las razones que alega, de hecho, en parte le hacían  cómplice de esa deleznable conspiración contra el país, y su gente; negociándose inescrupulosamente con la producción, distribución y venta de un servicio público de naturaleza imprescindible para todos.

 

Es muy fácil en estos tiempos  de campaña electoral, y hasta perjudicial podría decirse, hablar del maridaje Conep-Temístocles Montás-CDEEE, (“Rahadamés Segura reparte la culpa entre el Conep, Montás y CDEEE”), siendo este señor la cabeza representante de esa última a la sazón.

 

Que los políticos y empresarios, son los mayores culpables de esa gran desgracia nacional del negocio eléctrico, manejado de manera mercurial  y desaprensiva, siempre ha sido un secreto a voces en  este país.

 

Ahora, lo más lamentable es, que no hayan aparecido hombres con pantalones y actitudes republicanas loables, en disposición de enfrentar esa dañosa situación, como a los ávidos e inconscientes políticos y empresarios envueltos en el leonino negocio, que se ha dejado gravitar tanto sobre la nación, que fácilmente podría convertirse en una poderosa bomba de tiempo, y estallar en cualquier momento, cuyos fragmentos o esquirlas podrían alcanzar a muchos envalentonados  del país.

 

No obstante, esas declaraciones del señor Radhamés Segura, aunque tardías, justifican la designación del redentor de turno en la CDEEE, que le sustituyó en el cargo; y a quien, por lo que ha mostrado, sólo le preocupa cobrar, pagar a los generadores, aumentar la tarifa y perseguir el supuesto fraude en que incurren aquellos que tratan de enfrentar de esa forma, el engaño de que son objeto, por parte de la alienadas distribuidoras y demás; reconociendo no obstante ese señor, públicamente, la mala calidad de servicio que se ofrece.

 

Señor Segura, ya el tema de la electricidad y los apagones, “jiede” en este país, sin que nadie en realidad se esté preocupando por resolver esa problemática, debido a las intríngulis que tiene, que son muy bien conocimiento.

 

Usted es una persona que reúne condiciones diversas, para optar por el cargo electivo a que aspira, y que harían más potable su candidatura, que el asunto de la energía eléctrica. El continuar ya abordando esta temática, sin solución en lo inmediato, podría hacerle más daño, que bien. ¡Piénselo!

 

Rolando Fernández

 

 

Todavía aparecen mujeres con falda en este país

A pesar de la gran degeneración que se observa, con su raíz clara en la concepción del liberalismo feminista moderno, mal fundado en ocasiones, que innegable es, aunque sea duro decirlo; la carencia del sentido de responsabilidad, que es fehaciente en una gran cantidad de damas; y, la desvalorización, tanto motu propio, como inducida por el mismo sistema transculturizante que rige, aún quedan en esta  nación mujeres que honran la dignidad o decoro, el respecto al dolor ajeno, y el asumir roles con firmeza loable, cuando las circunstancias así lo exigen.

 

Un gran segmento de la sociedad dominicana, es de conocimiento de la entereza con que la fiscal del Distrito Judicial de Santiago, Yenny Berenice Reynoso procede, cuando de actuar dentro del marco judicial pleno se trata, en procura siempre de una aplicación efectiva de las normativas legales que rigen en la República.

 

Su participación  decidida, en muy sonados casos delincuenciales dentro de su jurisdicción de ejercicio y competencia, ha sido destacada con regularidad a nivel de la prensa local, y loada por numerosas personas autorizadas en la materia.

 

Ahora vuelve a estar sobre el tapete, una postura de la valiente magistrada, que la entiende pertinente, aun reconociendo que viola la ley. No obstante es algo que, a buen juicio de cualquier pensante, lo que ha hecho la dama no es más que,  aplicar la regla de la relatividad o circunstancialidad, que muchos deben ponderar y acogerla con independencia mental, al margen de lo enteramente legal, en determinados casos.

 

Manifestó ella que, resumiendo, “está consciente de que su actitud es violatoria a la ley; pero que, tiene  un nuevo proceso pendiente contra Sánchez Báez, por otra querella que le fuera interpuesta. Agregó demás, “No es la primera vez que con este juez (Gabriel Marchena Adames) se presentan decisiones como ésta y por eso, de forma alegre e irresponsable, puso en libertad a un asesino, cosa que no vamos a permitir”. (Periódico Diario Libre, del 22-6-11, página 08).

 

Trabaja en esta ocasión de la “fiscal guapa, con verdadera sangre cibaeña”, como bien podría denominársele, con el caso del asesinato a puñaladas de la joven Gleiry María Muñoz Báez, la semana pasada, en la ciudad de Santiago, cuyo autor material (Pedro Luis Báez Sánchez), fue puesto en libertad rápidamente por el citado juez, en un acto considerado bochornoso;y que por tanto, ha merecido  el rechazo unánime, no sólo de la comunidad santiaguera, sino de la sociedad en general.

 

En consecuencia, la proactiva y eficiente fiscal de esa ciudad, ha decidido desacatar la sentencia y mantener en prisión al reo sindicado como asesino de la joven señalada, proponiéndose apelar la cuestionable decisión judicial en los próximas horas.

 

¡Brava!. Así es que se necesitan mujeres en la administración y aplicación de la justicia local. Y, si aparecieran hombres con pantalones que les apoyaran y suplementaran,  mejor todavía.  Ya que de lo contrario, la propensión de la ciudadanía será, “el hacerla con sus propias manos”.

 

¡Esa actitud, se debe tratar de evitar!

 

Rolando Fernández

 

 

 

Mata siempre la hora, los minutos y los segundos que cursen

Muchas veces determinadas actitudes en los humanos son tildadas como dejadez y despreocupación.  Sin embargo, son el producto de concepciones que,  en la mayoría de los casos, se desprenden de la sabiduría lograda a través de los años, por vivencias en las que se ha reparado con la atención debida.

 

El tema viene a colación debido a que, siempre se ha escuchado a muchas personas de antaño decir que, “la hora es la que mata; que nadie se muere la víspera; que nadie se va, ni un minuto o segundo, antes o después”.

 

Y esa, es una realidad que luce palpable;  que resultaría una  tozudez el criticarle a priori; no aceptarla sin ponderación sosegada previa. .  Se observan con bastante regularidad, casos de algunas personas que se someten a rigurosos cuidados de salud, en términos de prevención, medicación, dietas y ejercicios, y a muy temprana edad tienen que abandonar el plano físico, fallecer.

 

Otros que mueren súbitamente, por causas inexplicables con frecuencia; a veces hasta durmiendo dejan de respirar; o, en accidentes; al igual que, en medio circunstancias inexplicables que se creen fortuitas, pero que en el fondo no lo son; pues, “nada es casual, sino causal”, dicen los que mucho  saben.

 

No obstante, algunos que llevan una existencia física desordenada casi por completo; osados en extremo por demás; y que, visitan los médicos cuando la necesidad les obliga; se burlan de los medicamentos que les prescriben; ingieren bebidas alcohólicas casi a diario, entre otras cosas;  y en fin, llevan su tránsito terrenal como a ellos les viene en gana, duran para contar muchas cosas; años de sobra.

 

La idea de escribir sobre la temática, surge a raíz de un magistral trabajo que escribe el señor José del Castillo Pichardo, en el periódico “Diario Libre, en su edición de fecha 18 de junio del 2011,  sobre ese connotado icono del arte dominicano, el cantantazo, el Tenor de la Juventud, como se le identificaba en sus grandes años de producción artística, bajo el titulo de “LA EPOPEYA DE LOPE BALAGUER”.

 

Al reflexionar sobre el contenido de éste, en que se relata una gran parte de su ardua labor legendaria, amén de otras informaciones que se tienen, referentes a algunos comportamientos y reacciones que en lo personal siempre han caracterizado a ese glorioso artista nuestro – que han trascendido hasta la opinión pública -, cualquiera se preguntaría, ¿qué tantos cuidados, organización, malas noches, galones de alcohol, mala sangre, rabietas, boches dados, falta de prevención médica, etc., deben haberse acumulado en ese geriátrico cuerpo físico de hoy? Y, sin embargo, ahí está él; a pesar, de haber comenzado su viaje terreno en el año de 1925, en la ciudad de Santiago de los Caballero.

 

Pero ocurre que, él no es el único ejemplo a considerar que se tiene a mano. Pues, andan muchos otros por ahí, más viejos, y que probablemente, menos se han cuidado; que son personas que, en la realización de su trabajo tienen que trasnocharse necesariamente – una de las cosas que más daño hace a la salud; no hay recuperación nocturna de las energías gastadas durante el día -; darse sus tragos para desinhibirse; y que, no pueden estar llevando dietas.

 

No obstante, andan aún por esos mundos de Dios, dando carpetas en los diferentes escenarios artísticos, como en sus actividades particulares, con pocas diferencias respecto del ayer.  Verbigracia: un Joseito Mateo, el Songo Santana, Vinicio Franco; el mismo Johnny Ventura, Rafael Solano y Frank Cruz, entre otros.

 

¿Qué más evidencias de ahí?, para aceptar la veracidad de la aludida concepción que viene de antaño, “mata siempre la hora, los minutos y segundos”, después de nacer.  Evidentemente, que no son las enfermedades; sino que, las mismas constituyen en sí condicionantes para los decesos físicos. Y que, sus características y sufrimientos causados guardan estrecha relación con determinadas causas kármicas por conquistar (karma maduro); o, se corresponden con efectos aleccionadores por hechos y comportamientos indebidos observados durante la presente encarnación espiritual. Esa una concepción de gran consenso en el contexto esoterista.

 

¡Reflexiónese sobre el tema; vale la pena!

 

Rolando Fernández

 

 

 

Una tercera fuerza política vendrá, pero sin residuos ni trepadores.

Según el presidente de la Fuerza Nacional Progresista, doctor Marino Vinicio Castillo, aquí se necesita ahora una tercera organización política, en capacidad de exigir o competir, se entiende, – “deben haber tres  partidos,  para que no se estén tapando el uno al otro” -, fueron más o menos sus palabras,  en el programa “la Respuesta”.

 

Parece ser que, la ausencia de Leonel Fernández en la próxima contienda electoral del año 2012, crea un vacío de consideración. Lógico es suponerlo así; ya que, mientras el máximo representante de los morados ha estado aspirando a la primera magistratura del Estado, esa no ha sido la concepción del político afecto; sino, la de apoyarle y participar en sus gestiones de gobierno.

 

Ahora, el doctor Castillo, no deja de tener razón en parte, cuando habla de la necesidad imperiosa de esa tercera fuerza política en el país. Lo único cuestionable al respecto es, la forma en que éste la concibe, entre el esqueleto de lo que otrora fuera  el partido balaguerista, y su disminuida Fuerza Nacional Progresista, principalmente, que solamente lo que han hecho es cobijarse bajo las sombrillas de otros, y compartir el pastel gubernamental, en vez de aprovechar el tiempo para recomponerse y  crecer como organizaciones políticas, que varios años han tenido para tratar de logarlo.

 

En estos momentos, como Leonel Fernández no va, y es obvio que se teme a determinadas corrientes que aspiran dentro del partido gobernante, por un lado; como a los representantes del “jacho encendido”, los blancos, que puedan venir a retaliar, o hacer lo mismo del pasado, bajo el mando del atípico e impredecible Hipólito  Mejía, por el otro, se requiere de otra fuerza política, apta para exigir o competir electoralmente, se supone.

 

Es un craso error el creer que los llamados reformistas en desbandada, buscando siempre “boroneos” con otros colores, desde que el doctor Joaquín Balaguer se ausentó del ruedo de la política por incapacidad física, procurando dejar en su lugar a un extra partido, que tampoco le ha representado como él hubiera querido, se puedan reagrupar, y proponerse emular al que fuera su máximo líder.

 

De seguro, ocurriría lo mismo que ha pasado con los discípulos del maestro don Juan Bosch, que sus  despropósitos comunes los achacan a los nuevos tiempos y a las circunstancias diferentes en las que ellos han tenido que gobernar. ¡Es la gran excusa!

 

En verdad, aquí se requiere con urgencia de un nuevo partido político, pero que emerja de mejores fuentes; con raíces totalmente fuera de las tres agrupaciones tradicionales mayoritarias que existen en la actualidad, y de sus rellenos, busca vida, que utilizan.

 

Es  algo enteramente nuevo lo que se necesita, con otra visión del país; sin corruptela y entreguismo; que trabaje para la nación, no para grupos económicos y afectos incondicionales, como es lo que se estila en el presente; que elimine el comercio en la disciplina; y que, le preocupe el devenir futurista de las nuevas generaciones.

 

¿Harían esas cosas los dos grupos, y demás, a que aspira el doctor Castillo? ¡Muy difícil!, a pesar de su entusiasta proclamación, de un eventual acuerdo por verse.

 

Rolando Fernández

 

Un problema uasdiano recurrente

El mismo canto uasdiano con los estudios de verano vuelve a sonar: la institución no cuenta con recursos para costearlos; el  pelito de los estudiantes por el precio de los créditos de las asignaturas; se requiere de un aporte adicional del Gobierno; si ese “boroneo” extra no se produce, no hay posibilidad; vamos para el Palacio Nacional.

 

Es que, lamentablemente, ese es un evento que no es programado y coordinado, como se debe hacer a lo interno de la institución, sino que es manejado dentro del marco de la democratización excesiva que caracteriza el entorno. Por consiguiente, los tropiezos no se hacen esperar.

 

La verdad es que, esa es una actividad que debería ser incluida desde  principio de año en el presupuesto de la academia, con una apropiación promediada suficiente, para cubrir los gastos que se deriven.  No esperar para procurar los ingresos necesarios, hasta el momento de darle inicio al curso,  Claro, tampoco es apropiar recursos para tales fines, y luego dirigirlos hacia otros asuntos.

 

Eso, en virtud de que, aun esté reglamentado con respecto a dicho curso que, es un periodo académico “especial, opcional y autofinanciable”, como señalara el señor Rector, la realidad es que, lo que podría llamarse “opcionabilidad”, es una  generalización, de la que hace uso una gran parte de los estudiantes malos e irresponsables que se tienen, sin control alguno, por la falta de  discriminación  cualitativa en que se incurre;   que es lo que en realidad, viene creando el gran problemazo de la insuficiencia de recursos económicos que se verifica. Pues tampoco, esa masa estudiantil exagerada, pude pagar lo que se necesita, y la academia tiene que cubrir el importe restante. Manejada de esa manera, la docencia en el verano, nunca será autofinanciable. ¡De ahí, la costumbre anual!

 

Y es que, los cursos acelerados de ese tipo se deben planificar,  en términos de recursos económicos exigidos y la logística necesaria, en función de un cupo de estudiantes, merecedores de esa oportunidad  de avance en sus estudios, por méritos  académicos acumulados; que sean alumnos con elevado índice de evaluación; personas dispuestas siempre al sacrificio que impone la formación de una carrera profesional.

 

Por tanto, no hacerlo pensando en la obligatoriedad de apertura, a tener que aceptar aquellos que han reprobado asignaturas durante los semestres normales; o que, no han asumido la responsabilidad debida, para luego querer aprovechar la facilidad, como un pago relativamente mayor por los créditos, que creen los hacen merecedores de ser promovidos, y que les da derecho a exigirles a los profesores; como, a sancochar las materias, tal cual se dice popularmente.

 

Evidentemente, eso analizándolo bien, es más perjudicial hacerlo así para el alumnado envuelto, por los arrastres de deficiencias que se registran; y para la institución, por los gastos extras en los que tiene necesariamente que incurrir; probadamente, dineros mal invertidos.

 

Mientras los cursos de verano en la UASD, no sean programados y planificados para excelentes y buenos estudiantes, que representarían una menor carga anual para la institución, que bien se puede presupuestar razonablemente en realidad, desde principio de año, ya que siempre se va a necesitar, por el nivel económico de un gran segmento del alumnado que allí cursa, e incluir  la partida dentro de la subvención gubernamental que se recibe, problemas como esos que hoy se presentan de nuevo, nunca se terminarán.

 

Ya es tiempo de reflexionar en que además, lo que se está es, premiando, por así decirlo, con esos cursos de verano sin la planificación y discriminación pertinentes, la deficiencia estudiantil y la falta de responsabilidad con que muchos discípulos en el alto centro de estudios, asumen sus quehaceres a ese nivel. ¡El populismo extremo, no debe seguir gravitando sobre la academia!

 

Rolando Fernández