Esoterismo: sendero evolutivo espiritual

El mejor contexto para abordar, hacer verdaderos juicios,   ponderar consecuencias, y decidir sobre esa temática del aborto, que ha venido estando sobre el tapete durante algunos lustros en diferentes países del mundo,  incluido Dominicana, por supuesto, y respecto del cual no ha habido consenso suficiente nunca, en términos de la permisividad social a que se aspira, es el correspondiente al sendero evolutivo espiritual esotérico, que toda entidad encarnada sobre el planeta Tierra debe recorrer, durante las corrientes de vida concedidas. sujetas siempre a un prediseño, en el que se incluyen las condiciones existenciales individualizada precisas, y las circunstancias que favorezcan cumplimientos (misión divina asignada, y conquistas kármicas aceptadas) en cada tránsito terrenal necesario.

En ese tenor, cada vez más se hace notable la inconciencia de la sociedad mundial, con respecto a la verdadera esencia de la especie humana; al porqué, y para qué fue creada la misma; al propósito real de su Creador Supremo; como, al rol que corresponde a los hombres (general), tales Atributos divinos en expresión terrenal, durante sus estadías transitorias (corrientes de vida) en el plano de la materia densa.

Por tanto, Son muchas las actitudes humanas depreciables; pensamientos impropios de las personas; como, las ejecutorias desaprensivas que se ponen en evidencia normalmente, y que mueven a inquietudes sostenidas, en las que diversos seres pensantes, congéneres, reparan con especial atención.

En torno a lo expuesto más arriba, “para muestra basta un botón”, como reza un dicho popular. En el presente caso, se tienen dos de esas: el aborto, y la homosexualidad, temas de los más sonados y cacareados en estos tiempos, qué cualquier pieza musical de “baja estopa”, en el seno de sociedades carentes de formación académica; y, por demás, compuestas por ignaros culturales a granel, tal es la dominicana, por ejemplo.

Se trata en esta ocasión, y en primer orden, de la defensa a ultranza del aborto, sin medir las consecuencias previsibles diversas que se puedan derivar, por parte de determinadas feministas alienadas desde el exterior, fanatizadas, y adeptas a la mal asimilada corriente moderna de pensamiento, denominada “liberación femenina”.

Esas, con el espaldarazo de muchos desorejados que poco piensan,  bocinas pagadas en su mayoría, y que respaldan el considerado impropio procedimiento médico “anti humanidad”; sin ponderar los  efectos derivados, en términos del mandato evolutivo espiritual, principalmente, a que está sujeto el universal conglomerado, espacie de hombres y mujeres, habitantes en el plano físico, en principio; y luego en el astral a posteriori, motivo fundamental de su presencia sobre el planeta Tierra, contexto solo en que se está abordando ese tema  hasta ahora.

El verdadero hombre es una entidad espiritual encarnada, con un revestimiento físico de carne y huesos, para poder manifestarse en el plano de la materia densa, según aquellos que de eso mucho saben. ¡No es solamente el caparazón corporal que se observa a simple vista!, en el que, por lo regular, normalmente es que se piensa.

El otro despropósito a todas luces del muestrario aquí considerado, son los aprestos de los homosexuales (pájaros declarados), para imponer la llamada “agenda gay” en determinadas sociedades del mundo, donde tal condición se hace pública sin rubor alguno, y en la que recibe total apoyo de esos; como de aquellos en que la proclividad hacia el sexo impropio está latente, y solo necesita de alguna forma de estimulación, a veces hasta sutil, para de inmediato resaltarles con facilidad.

Tal expresáramos más arriba, la humanidad tiene como propósito divino, el multiplicarse, y evolucionar, espiritualmente hablando.  Luego, de permitirse el aborto esgrimiéndose como, excusas las llamadas causales básicas, tan entonadas hoy (peligros en la salud de la mujer, malas formaciones físicas de la criatura en gestación, embarazos por violaciones, e incestos), que no hay duda abrirían un abanico de razones adicionales para justificar, mediando otros motivos, inventados de ordinario, como ardides soportes para llevase a cabo la acción sin tropiezo, el señalado mandato de lo Alto, se vería truncado.

Y, que, en adición, la sociedad gay, mundialmente reconocida, con su agenda LGBT logre sus propósitos del matrimonio entre personas de un mismo sexo, y otras cosas más, los asuntos de la evolución de la especie humana, como de su presevación numérica, continuidad, vendrían a empeorarse, por lo que las preguntas que asaltarían son: ¿no se estaría cerrando el paso a muchas entidades espirituales hacia el planeta Tierra, la principal escuela, en pos de evolucionar sobre ese?  Y, ¿cómo se multiplicarían entones los componentes de la humanidad, en términos  de conservarse la misma, tal es lo que debe ser?

¡Recalcable se hace! Si a las mujeres se les da la libertad de “sacarse las barrigas”, como se dice en el argot popular, y de la forma casi plena en que ahora se pretende; siendo esas el único medio para que las entidades espirituales puedan encarnar terrenalmente, ¿qué podría ocurrir? ¡Los hombres no paren!

Eso, por un lado; y por el otro, las relaciones sexuales entre personas de un mismo sexo, no producen la concepción-gestación de humano alguno. ¡Y entonces, la humanidad estaría impedida de evolucionar, e iría disminuyéndose hasta desaparecer!

En honor a la verdad,  son  situaciones esas que envuelven actitudes y propósitos que se podrían considerar como irracionales; que ponen a pensar a muchos; y que, como es lógico suponer, se podrían asociar con algo que se expone en el marco de la Doctrina de los Espíritus, cuando se dice en ese contexto, “que tomando como referencia a la tierra, se puede decir que hay mundos inferiores y superiores a ella, que nuestro planeta es habitado, en su gran mayoría, por espíritus muy cercanos a la animalidad ancestral”.

De ahí, que las inferencias múltiples sean posibles, incluidas las de esos pensares cuestionables, “anti humanidad”: abortos, homosexualidad, lesbianismos, uniones entre personas de un mismo sexo. etc. tan de moda en el presente

Con respecto al primero, tema principal que aquí se toca, la proclividad femenina hacia ese procedimiento médico, no es casual, sino causal. Tal proceder es alentado por motivos que subyacen, induciendo a esa acción, y que, por lo regular, son de naturaleza kármica, tanto en lo concerniente a la presente corriente de vida, como a otras anteriores.

Los embarazos impropios que se producen bajo determinadas circunstancias, no son accidentales; ocurren por, y para algo. Se presentan en razón de siembras indebidas en ese orden, que después traen sus cosechas. Conocidos son muchos de los frutos indeseados que se recogen.

En ocasiones, y siguiendo en esa línea, obedecen a una forma de punición más por parte de la Madre Naturaleza, que pasa factura a todas aquellas féminas que le deshonran con sus procederes inadecuados; que no actúan de acuerdo con el rol maternal propio que les corresponde, entre otras cosas, y, olvidándose de que son en realidad co-creadoras, con el Supremo Creador en tal sentido; para preservación y evolución de la humanidad. 

Y que, por consiguiente, no solo ellas tienen derecho sobre su cuerpo físico, obviamente diseñado para tal propósito primario; al tiempo de poder dar paso, y servir como canal a toda entidad espiritual hacia el plano físico de la materia densa, que procure ingresar, en pos de esta evolucionar.

Como se puede advertir, eso de abortar, por la razón que sea, “tiene sus bemoles”, como diría un caro amigo, por ser una temática intrincada, muy parecida a aquella de los trasplantes de órganos, algo loable desde el punto de vista humano, debido a que con esos se puede aumentar la vida cronológica de las personas objeto. Pero, por el prediseño cronometrado que se entiende con relación a la misma, a su vez se reporta la práctica corporal como perjudicial -por interferir-. en el sentido del curso evolutivo, e individual, espiritual a cargo; y, en razón obvia del retraso previsible envuelto.

Por tanto, la del aborto, tampoco se debe tratar solamente en términos religiosos convencionales, políticos, económicos, y jurídicos, sino también en el ámbito esotérico espiritual, que es donde en realidad se encuentran las verdaderas causas, o razones de las causales que hoy se esgrimen, para justificar la permisividad pretendida.

Esas, no desaparecen con el solo hecho de abortar en determinados momentos las mujeres; pues, son deudas kármicas que se tienen con la Madre Naturaleza, y que se mantendrán pendientes, como karma maduro, el acumulado, o de la corriente de vida en curso, hasta tanto estos sean conquistados.

Finamente, cabe subrayar que, la aplicación de la Ley de Causa y Efecto, KARMA, según los que saben, es inexorable. ¡Qué nadie se pierda! Y que, esa temática sobre el aborto es bastante insondable en el marco de la mente humana, principalmente por parte de religiosos solo convencionales, advenedizos políticos, e investigadores con poca capacidad para profundizar sobre un tema de ese “calibre”, o envergadura innegable. El asunto no se limita solamente al hecho físico de “sacarse una barriga”, dicho en términos muy populares.

Autor: Rolando Fernández

http://www.rfcaminemos.wordpress.com

Causas de causales

Aunque parezca redundante la titulación aquí expuesta, realmente no lo es, como se podrá apreciar más adelante, por lo que se expone a continuación.

Según dicen lo que saben mucho, “no hay efecto sin causa”, algo que más bien se reporta como una especie de “axioma”, por requerir de muy poca demostración. Aunque quizás muchas personas osen no admitirlo.   detrás de todo en este mundo, con rarísimas excepciones, siempre hay algún motivo que subyace; que puede corresponder al presente, o al pasado, corrientes de vida actual, o ya cursadas

Asociando el contenido de la referida frase, con la temática de última, no solo en Dominicana, sino también en algunos otros países de la órbita mundial: la legalización del aborto, se pueden hacer inferencias importantes, que provocan el estar o no de acuerdo con el que se adopte la misma, sin importar las causales de la última existencia terrenal que se esgrimen, en pos   lograr su aceptación social generalizada.

Una pregunta procedente en torno al tema sería, ¿por qué esas causales que se alegan con relación a segar existencias humanas en sus inicios, por parte de las féminas, con el concurso médico requerido, se dan en algunas mujeres, y en otra no?

En el caso específico de Dominicana, es un asunto que ha estado sobre el tapete varias veces, y que de nuevo vuelve a colocarse; que se pone de moda por un tempo, como los cantos pegajosos populares. En este caso específico, por circunstancias claras de orden político, entre ellas, el desviar la atención hacia los principales problemas nacionales, dentro de los cuales es obvio, no está esa cuestión del aborto.

Sin embargo, pese a las presiones sectoriales, tanto nacionales como extranjeras, que se advierten a ese respecto entre nosotros desde hace tiempo, no se ha logrado consenso para su aprobación por parte del Congreso de la República, y que, a su vez, este la introduzca en la modificación del proyecto al Código Procesar Penal vigente, en procura constante aquí, a los fines de que este sea adecuado a los nuevos tiempos, en términos judiciales.

No ha habido acuerdo entre ese primer Poder del Estado nuestro, el Ejecutivo, las iglesias, tanto católica, como las protestantes; las entidades sociales dentro del “solar” que vienen opinando en ese tenor, con principalía las defensoras del feminismo moderno a ultranza, bajo los lineamientos de la nueva corriente de pensamiento inherente, liberación femenina; y, por supuesto, los representantes de los injerencistas extranjeros, que siempre están presentes.

Amén de eso, están los ingredientes que aportan algunas instituciones internacionales, gravitantes en la sociedad dominicana, de esas que subvencionan económicamente, que a su vez lo hacen, identificadas con dicha legalización del aborto, y como promotoras sutiles también de tal iniciativa, complementado los propósitos con las agendas que vienen impulsando los homosexuales todos; y, que como es obvio entender,  es algo que iría  en contra de la expansión correspondiente a la especie humana.

Como es de sobrado conocimiento, la interrupción de un embarazo, es una decisión femenina-médico asistencial, conocida como aborto. Puede ser el resultado de una causa, cuyo origen, vale reiterar, podría estar en lo cursado

 de la corriente de vida femenina actual, o provenir de otras anteriores, por actos indebidos a la sazón, que acarrearon entonces situaciones kármicas, y que quedaron sujetas a conquistas posteriores, formando esas, parte de los componentes del llamado karma maduro.

Es ese que van acumulando las entidades espirituales encarnadas, convencionalmente conocidas como los hombres (general). y cuya carga se distribuye equitativamente entre los ciclos de manifestación y evolución necesarios, a llevarse a efecto en el plano de la materia densa, la Tierra, según exponen connotados esoteristas.

En consecuencia, ese asunto de la permisividad legal de la referida práctica, en contra de la Madre Naturaleza misma, como es obvio, se torna bastante intrincado, aunque sea partiendo de los motivos actuales que se esgrimen hoy, tres causales; y, debido a que se estaría truncando el inicio real reconocido por algunos científicos, no convencionales completamente, de la existencia vital, desde el preciso momento de la concepción ovulo femenino-espermatozoide masculino.

Aquellas razones que se aluden, pueden ser valederas o  no, en el presente sabido, y en lo concerniente a la corriente de vida en curso.  Ahora, también es posible haya otras desconocidas, que provengan de causales originadas durante vidas anteriores, en tiempos  remotos atrás, existencias físicas pasadas, cayendo la cuestión entonces ya, en el ámbito insondable de lo evolutivo espiritual esotérico propiamente, y el prediseño relativo de cada corriente de vida humana nueva, donde están consignados todos los sucesos a acaecer, y sus respectivas circunstancias; en los que, de seguro se incluyen formas de embarazos, y las circunstancias apropiadas para que se produzcan, por lo que no son accidentales, sino sucesos a acaecer programados. Claro, este es un campo donde la mente de los mortales tiene connotadas limitaciones.

De estar incluido el evento de preñez impropio en el prediseño de la corriente de vida de que se trate, bajo situaciones indebidas; o, los daños físicos de la criatura en gestación advertidos, por efectos kármicos derivados, ¡eso va porque va!, sino ahora después. ¡La aplicación de la Ley de Causa y Efecto es inexorable! según los que saben Se podrá liberar de la punición transitoriamente la fémina objeto por el momento, pero no para siempre.

En el marco del sendero de lo espiritual esotérico a recorrer, no hay atajo de liberación simple. Tanto las malas acciones, como los pensamientos impuros, siempre acarrearán los castigos correspondientes; y, los embarazos anormales, por la razón que fuere, pueden ser parte de ellos.

Las actitudes que provocan después los embarazos indeseados, y que por supuesto inducen luego hacia  la decisión de abortar criaturas, son por ejemplo, la negación a embarazarse en determinados momentos; o, el segar alguna vez la gestación, después que ya ha comenzado a producirse a lo interno de la fémina; el abortar, sin tomar en consideración que se estaba cerrando el paso así, a una entidad espiritual cualquiera, que estuvo tratado encarnarse, en procura de evolucionar en el planeta Tierra, a través del medio correspondiente, la mujer; y, que eligió a esos padres previo a venir al plano físico, como su entorno circundante, por las circunstancia favorables que le ofrecían, lo cual acarrea la punición debida.

Esa cuestión del aborto, y las causales para justificar, hay que “cranearla” muy bien. No es un asunto para entretener a la gente, o desviar la atención, respecto de otras temáticas sociales no afrontadas, y mucho menos resueltas por los Estados. Eso, amén de que tiene que ser abordada, tanto en el orden propiamente humano, como en el esotérico espiritual. Es bastante intrincada en ese contexto último.

¡A CONCIENCIARSE

Según la filosofía budista (SIDDHARTHA GAUTAMA),”El pecado capital de la humanidad es la ignorancia”. Cuánto aplica lo expresado con respecto a la sociedad dominicana. Se puede decir, sin 5emor a equivoco alguno, que producto de esa característica negativa, casi generalizada, es que se originan, fundamentalmente,  todos los males que le aquejan; y, que a su vez permite esa,  el que pueda ser embaucada con la mayor facilidad por parte de todos estos políticos desaprensivos de nuevo cuño; que le manejan a voluntad,  recurriendo de ordinario a ejecutorias impropias a todas luces; como, a la publicación de titulares periodísticos entretenedores, que se pagan en la mayoría de los casos, muy bien premeditados por cierto, y que se van sucediendo cada vez, en pos de ir desviando la atención sobre los principales apremios, y escándalos nacionales que se verifiquen.

En ese sentido, una temática diferente saca de foco, otra que ha venido estando sobre el tapete, para hacerla olvidar, a pesar de no haber sido satisfechos aún por el gobierno de turno los asuntos de que se trate; al que corresponda resolver las necesidades sociales envueltas, obviamente; o, proporcionar respuesta convincente alguna a la población, sobre los actos deleznables que sean del conocimiento público.

Con respecto a la segunda herramienta a que se recurre de ordinario, para entretener y hacer que la gente mire para otro lado, olvidándose así de lo que en verdad le afecta, se puede comprobar lo expresado en estos precisos momentos, en que la temática que copa las páginas de los periódicos locales, es la relativa a la cuestión del aborto, las tres causales que avalarían la permisividad del acto, y la inclusión correspondiente en el Código Procesal Penal nuestro.

Esa es una “rueda” que viene girando desde hace tiempo ya en esta nación, movida por intereses de naturaleza politica, económica, y hasta religiosos, sin que nada definitivo se haya podido lograr hasta el momento, lo cual ha interferido con la modificación y aprobación del referido código legal.

No hay que ser un ducho analista para advertir lo que se persigue actualmente con retomar de nuevo ese tema del aborto, habiendo en esta nación tantos problemas que se resolver, y que se reportan de mayor importancia para todos los dominicanos. Es lamentable que se ocupe con el mismo la atención del Congreso de la República, sus principales autoridades, y las organizaciones sociales que aquí existen, para de seguro quedar en lo de siempre: falta de consenso

No es que “sacarse una barriga”, como se dice popularmente, se reporte procedente o no, dependiendo en realidad de las circunstancias que muevan a efectuar el procedimiento médico; pero, ahora se tienen en esta República situaciones sociales bastante gravosas generalizadas, políticas, y económicas, más importantes que afrontar, y procurar resolver.

Eso del aborto y las causales que motivan se puede quedan para más adelante. ¡Qué se modifique y se apruebe el nuevo Código Procesal Penal!, dejando eso como está, mientras tanto; qué lo hacen a escondidas, lo cual no es secreto.

Además, para variarlo, e incluir cualquier permisividad en el orden de lo que se trata, ¿no habría que tocar también la Constitución de la República, en el articulado correspondiente al comienzo de la vida humana? Preguntaría un lego en esos asuntos. ¡Notable es que, de eso poco se quiere hablar!

¡A CONCIENCIARSE!

Según la filosofía budista (SIDDHARTHA GAUTAMA),”El pecado capital de la humanidad es la ignorancia”. Cuánto aplica lo expresado con respecto a la sociedad dominicana. Se puede decir, sin 5emor a equivoco alguno, que producto de esa característica negativa, casi generalizada, es que se originan, fundamentalmente,  todos los males que le aquejan; y, que a su vez permite esa,  el que pueda ser embaucada con la mayor facilidad por parte de todos estos políticos desaprensivos de nuevo cuño; que le manejan a voluntad,  recurriendo de ordinario a ejecutorias impropias a todas luces; como, a la publicación de titulares periodísticos entretenedores, que se pagan en la mayoría de los casos, muy bien premeditados por cierto, y que se van sucediendo cada vez, en pos de ir desviando la atención sobre los principales apremios, y escándalos nacionales que se verifiquen. En ese sentido, una temática diferente saca de foco, otra que ha venido estando sobre el tapete, para hacerla olvidar, a pesar de no haber sido satisfechos aún por el gobierno de turno los asuntos de que se trate; al que corresponda resolver las necesidades sociales envueltas, obviamente; o, proporcionar respuesta convincente alguna a la población, sobre los actos deleznables que sean del

¡INCREÍBLE!

Recordando una máxima pueblerina, muy popular, por cierto, “Aquí se ven cosas que guindando parecen cocos de agua”. Y, la verdad es que: el maridaje fehaciente entre políticos y poderosos empresarios locales, como es lo que siempre se advierte, y que es donde todo de ordinario se origina, va a acabar con este país.

Cualquiera se preguntaría, y cómo es posible que, faltando tan poco tiempo para que finalice el presente año lectivo en esta nación, se esté hablando, e incluso, fijando fecha para el reinicio de las clases presenciales en las aulas, inmediatamente después de que termine el largo feriado de la Semana Mayor, dentro del cual seguramente de habrán de llevar a cabo las actividades anuales rutinarias de estilo: vacacionar, “playeos”, romerías, viajes a los pueblos, actos religiosos, etc., en los que participarán con frecuencia ciudadanos desaprensivos que, no estarían pensando en asunto de pandemia, ¡en disfrutar sí!

Por qué hay que hacerlo ahora, con la presencia de una situación sanitaria de tan alto peligro, in crescendo cada vez más, de acuerdo con algunos imparciales, qué saben de salud y medicina; que exponen públicamente en tal sentido criterios disidentes, ante las informaciones que provienen de las autoridades, por estimar pincelados los resultados que se presentan a la población – afectación y fallecimientos -, para evitar alarmarle, según es lo que se entiende, entre otras cosas.

¡Es que algunas personas se están poniendo locas? No se están ponderando los riegos probables que se podrían derivar de esa determinación oficial, con el apoyo de ciertos sectores privados, que por derivación se beneficiarían de la misma, en términos económicos.

¡Ojo al Cristo! Sería preferible esperar a que concluya el presente año escolar, para analizar y ponderar de nuevo las condiciones sanitarias existentes, y entonces decidir a ese respecto.

Por lo regular la desesperación es mala consejera; y al final en este caso, sería el Estado quien tendrá que asumir las consecuencias previsibles, con la innegable incapacidad hospitalaria pública que se tiene en Dominicana, como la escasez de galenos aptos para tratar con la agudeza requerida el mal de referencia.

Los que conocen se preguntan hoy, con razón, y externan pareceres atinados

Cualquier persona, de esas que han hecho vida a nivel de las aulas docentes en este país, como reza un dicho popular, en el grado académico que sea. y que, obviamente, conoce de ese ejercicio, en términos de las interacciones compartidas con los alumnos que se imponen siempre, como de la abnegación necesaria para esos propósitos, se preguntaría hoy, entre otras cosas atinadas, lo siguiente, al tiempo de externar pareceres asociados.

En primer lugar,  cuáles serán los resultados “evaluatorios” para promoción que se obtendrán al final del presente año lectivo – se creen desastrosos -, y que posiblemente empeoren con las tantas deserciones de alumnos a considerar, que se han verificado hasta el momento,  a partir de la llamada educación a distancia (virtual, computarizada, por la televisión y la radio, como a través de los llamados teléfonos inteligentes, etc.), a que se ha recurrido en los últimos tiempos – cuestionable desde el primer momento en que se inició -,  debido a la peligrosa pandemia sanitaria (COVID-19) que ha venido azotando a la nación desde marzo del año 2020.

Y es que, a decir verdad, tiene que llamar poderosamente la atención, lo chocante que se verifica el hecho de que, después de cuánto se ha hecho con relación a la nueva práctica instaurada: propaganda a todo dar, y cuantiosas inversiones por supuesto, los resultados estudiantiles que se esperan lucen más que infructuosos, según es lo que se advierte, lo cual haría quedar muy mal paradas a las autoridades oficiales dentro del sector de que se trata.

Eso. es algo que se infiere, de seguro podría estar induciendo a tratar de cubrir un poco la fea imagen pública que se percibe se desprenderá, como consecuencia de tal iniciativa, estimada impropia por tantos aquí – haciéndose caso omiso -, a pesar de la crisis sanitaria en curso, que no obligaba necesariamente; por las limitaciones tecnológicas innegables que habrían de afectar; como, la poca conciencia estudiantil reinante en el país.

En ese tenor, y no obstante el poco tiempo que resta para concluir el presente año lectivo, ahora se está pretendiendo volver a las clases presenciales en las aulas, aunque con algunas variantes circunstanciales de momento, obviamente; pero, contraviniendo así lo originalmente dispuesto. “Minerd presentará hoy protocolo para retorno presencial a clases”. (“Diario Libre”, del 5-3-21).

Con esa práctica ordinaria entre nosotros, debió haberse continuado desde el inicio mismo de la pandemia, aunque rediseñándose los espacios para impartir docencia, y adoptándose todos los preventivos del lugar. ¡Se podía hacer!

Claro, de por medio estaban entonces algunas apetencias de carácter político lucrativo, y comerciales (compra-venta de equipos), que movieron a la sazón, y que prevalecieron en última instancia.

Preciso es recordar que, el año pasado se tuvo que promover de grado a todos los estudiantes, sin tomar en consideración que tuvieran capacitados o no, como salida salomónica a la situación embarazosa que se presentó entonces, debido a la irregularidad docente que se había registrado.

Posiblemente, en esta ocasión no se quiera volver sobre los mismos caminos, y tener que proceder de igual manera, ante los resultados “evaluatorios” previsibles, que podrían ser desastrosos al final de este periodo electivo, vale recalcar,

Por consiguiente, se puede decir que, esa es otra de las preocupaciones, o interrogantes más bien, que asaltan en el presente a los “conocedores amplios” nuestros del arte de enseñar, a los cuales no se oyó en el momento preciso,

Hay, en adición, otra inquietud a formularse, y   es: si habrán surtido efecto las presiones de los comerciantes, y empresarios diversos, de esos que surten al sector, en términos de los agregados educativos exigibles, como de los productos alimenticios que se suministran para los estudiantes.

Es obvio que, esos han confrontado cuantiosas pérdidas económicas ante los embates de la pandemia, y la virtualización de las clases, con los alumnos en sus casas. Pero, que tanto ellos, como las autoridades del ramo, deben tener bien presente. qué la salud de la población debe estar por encima de todo; y, que las actividades de orden económico pueden esperar; no así, la vida de la gente, que cuando se pierde, jamás se recupera.

Las indefiniciones que se tienen actualmente con relación a las afectaciones, y decesos derivados que viene provocando la pandemia, superan muy en mucho las anteriores, aunque los “disfraces” para no alarmar a las personas estén mediando.

Luego, ¿por qué ahora la prisa de ir hacia lo presencial. faltando tan poco tiempo para concluir el presente año escolar? ¡Choca eso, verdad!!

Entonces, que se pondere bien la decisión de si regresar o no a las aulas todavía, no obstante, la vacunación, y cuántos protocolos se puedan establecer. También, el riesgo probable sobre los posibles efectos traslativos hacia los familiares de los alumnos, y profesores actuantes.

AUNQUE PAREZCA MENTIRA, ¡QUÉ CIERTO ES!

Según muchas de las personas que vivieron, y que incluso se formaron académica, como profesionalmente en sí, durante la llamada “Era de Trujillo”, cuando el “Jefe” solo era el mandamás en el país, independientemente de la forma en que se procurara la obediencia ciudadana debida, la educación escolar, colegial, o universitaria que se servía a la población, era una de las perlas más destacable de aquella época, a pesar de las limitaciones de todo tipo que se tenían, entre ellas bibliográficas, y de carácter informativo general.  

En aquel entonces, como es bien sabido, ni siquiera se hablaba de computadoras, teléfonos inteligentes, y mucho menos se contaba con la red de la INTERNET; amén de que, reinaba la represión obvia que de ordinario caracteriza a todo gobierno de ese tipo.

Ahora, sí que se podía contar en esos tiempos con un personal docente apto, y abnegado por supuesto, como despolitizado por demás, con cuyo trabajo era posible paliar en gran parte los inconvenientes señalados.

De acuerdo con lo que dicen aquellas personas, el sistema nacional educativo nuestro, era considerado a la sazón como uno de los mas eficientes en toda el área del Caribe, sino el mejor. ¡Bien celoso que era Trujillo con las labores relativas, y las exigencias a los padres, o tutores; para que procuran la formación académica de los muchachos a su cago.

Cuando se trataba de bachilleres entonces, aquellos eran educandos, o discípulos egresados del nivel, con suficiente formación académica, extensiva hasta para cursar estudios, con las bases requeridas, en el grado superior inmediato universitario, Incluso, por la capacidad lograda hasta ese momento, se les considera como “maestros de primera enseñanza”.

Sin embargo, hoy cuánto han variado las cosas; y, la mejor muestra de ello es que, a pesar de las tantas disponibilidades, como facilidades a la mano, apenas saben leer y escribir un poco los recibidos como tales, con excepciones contables marcadas. ¡Increíble eso, verdad!

Ahora, con respecto a la desastrosa situación por la que en el presente atraviesa la educación en Dominicana, a todos los niveles, es fácil advertir las principales e innegables razones que subyacen, desde hace ya varias décadas; a partir del derrocamiento del “Jefe”, se podría decir, sin temor a equivoco alguno.

En primer lugar, están: el fehaciente maridaje político-empresarial prevaleciente en torno al área. (los políticos solo andan en busca de cuartos, y nada más): los negocios a la clara con los fabricantes y vendedores de los agregados escolares exigibles a los estudiantes del presente; como, con aquellos que suministran los comestibles para el estudiantado del sector público (referencia: la famosa tanda extendida, como sus conexos); y, con las impresoras y los libreros dispuestos a compartir beneficios, como a otorgar comisiones a los compradores envueltos.

De otro lado, y segundo se tiene, la adhesión a la “hipótesis” por parte de los sectores hegemónicos de poder aquí, en el sentido de que: mientras menos se eduque a la gente, la sociedad se reportaría más narigoneable; y, en consecuencia, más fácil se le puede embaucar, con los provechos personalizados desprendibles.

Luego, causales para que la educación durante el régimen  de Trujillo,  aunque parezca inverosimil,  por las limitaciones de entonces; el tiempo transcurrido ya; y,   los con concursos bibliográficos, como tecnológicos del presente, aportados, fuera mucho mejor que la de hoy, con reconocimientos internacionales incluso en el ayer; como, amén de tomase en consideración la fortaleza represiva de aquel régimen de fuerza, es más que entendible; y, debería dar vergüenza a los gobernantes posteriores que ha tenido la nación dominicana, cuya tendencia ha sido solo a solapar el lucro personal de sus más altos representantes,  incluido el ministro de Educación, más politiquero que otra cosa.  con contadas excepciones.

¡Increíble! Hace más de cinco décadas, cuando Trujillo, era muy superior la educación dominicana. Hoy es una vergüenza nacional, desde hace años.

Y, con el agravante de la virtualización de moda actual, las cosas tenderán a empeorar más aun en ese orden. Eso, amén de la cantidad de estudiantes que han abandonado las aulas, ante las tantas problemáticas derivadas de la iniciativa, según cuánto ha trascendido.

Esa nueva práctica se puede considerar como una fábrica ineptos, “troquelados” a lo moderno, principalmente; de ignorantes, titulados bachilleres, o profesionales en diferentes disciplinas; pero tales, con un seudo saber representativo social solamente.

También de desencantados estudiantes que han optado por abandonar sus deseos de aprendizaje académico, y que manifiestan sin rubor alguno, “aquí lo que hay que hacer es meterse a político; siempre se consigue más”.  

¡Qué pena!, esa innegable cruda realidad nacional.

La “botija estatal” hay que repartirla entre unos pocos

Una vez más se pone en evidencia clara esa pretensión en Dominicana, “de conseguir lo de ellos”, por parte de aquellos que dicen haber trabajado, o hecho aportaciones directas de recursos financieros, para apoyar a un determinado candidato a la presidencia de la República. ¡La generalidad de la población no importa para esos!

Inmediatamente, se asuma la primera magistratura del Estado, en el caso de que, el pretendiente al trono, logre alzarse con la victoria, las presiones en ese orden comienzan a dejase sentir, como es lo que de ordinario se ve. La intención se hace pública. ¡Me buscan lo mío!

En esta ocasión las exigencias se están verificando acremente sobre el actual presidente de la República, que resultó electo en el último torneo electoral celebrado en el país, y su equipo acompañante, procedentes de los perremeistas que se sienten inconformes, y que ya hasta han formado una asociación según dijeran; que están amenazando incluso, con movilizarse en las calles del país como señal de protesta.

Consideran esos, que ya es tiempo suficiente para comenzar a reciprocar con los colaboradores durante los proselitismos últimos de estilo, miembros o no de la base del PRM; con aquellos que en realidad se fajaron en el curso de la campaña electoral pasada, según lo que ellos dicen, y no solamente con los componentes de la cúpula del partido, como es cuánto se ha estado viendo en ese tenor.

Y, agregan algo que les provoca mayor irritación aun, expresando que, contrario a lo que debe ser se está favoreciendo en ese sentido a personas de otros partidos, que en realidad no lucharon ayer en favor de la entidad política oficialista hoy.

Eso es algo respecto de lo cual se puede tener razón, como es lógico entender, pues luce entonces injusta hasta cierto punto la forma en que se está procediendo, o favoreciendo a gente seleccionada, que poco, o en nada trabajó en favor de la causa. Claro, aun así, la cordura debe imponerse.

En realidad, de eso que se trata aquí, es una situación que a cualquiera pone a pensar, y a preguntarse al mismo tiempo, ¿cómo se puede salvar así a un país?, solo pensando la gente colaboradora, la que ayuda, como los grupos empresariales que patrocinan, en lo que se puede obtener después, tras apoyar en el orden que sea, a cualquier aspirante a la poltrona presidencial.  

Es obvio que, el grueso de la población nuestra, que catapulta a políticos desde las calles, y que luego sufraga en favor de alguno de ellos, lo hace en busca de satisfacer siempre apetencias personales, entre las que siempre se destaca la búsqueda a posteriori de empleos en los gobiernos.

Muy pocos son los que piensan aquí en respaldar a un aspirante a dirigir los destinos del país, que en realidad evidencie tener buenas intenciones para con las grandes mayorías nacionales; del pueblo en sentido general, que siempre ha estado esperando beneficios que se entienden merecidos, y nuevas oportunidades por demás.

En adición, que sean corregidos cuántas calamidades han provocado los políticos de nuevo cuño durante las últimas décadas de gobierno; en controlar los escandalosos niveles del endeudamiento externo contraído, con un alto grado de condicionamientos premeditados por supuesto, para poder narigonear después los prestamistas, obviamente; aspiración que, puede incluir en algunos casos, hasta la hipoteca, o pisoteo sutil de la soberanía nacional.

Y, además, el que se ponga coto a la connotada corrupción estatal rampante fehaciente, que se ha enraizado ya en esta República, con evidencias más que suficientes durante los lustros pasados.

¡En nada de eso se piensa! Sí lo más importante está relacionado con las retribuciones que luego se puedan recibir, en términos personales o grupales: exenciones impositivas, puestos en el Estado, dádivas diversas, etc.

Por tanto, no sería osado decir que, mientras la población siga pensando de esa manera, este país jamás podrá salir a camino. Que los grandes males nacionales, como el robo de los políticos; la lenidad de la justicia con respecto a los que delinquen en contra de la población; la inseguridad ciudadana; las carencias sociales extremas, etc. se mantendrán como siempre, o quizás irán aumentándose.

Se solaparán siempre esos flagelos con el reparto del pastel estatal, en las porciones que correspondan, según los agraciados para recibirlas, y el nivel que ocupen dentro de la pirámide social nuestra claro está.

Luego, por los compromisos individualizados y grupales a cumplir por parte de los “políticos subidos en el palo”, cabe recalcar, qué se olviden los dominicanos del progreso y desarrollo nacional, tan cacareado por los grupos hegemónicos de poder que gravitan, para embaucar en todo momento a los connacionales. Pues, ¡la “botija estatal”, así administrada en esta República, nunca alcanzará para todos sus ciudadanos!

Autor: Rolando Fernández

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¡Gran realidad!

El concienciarse las poblaciones de los países que vienen siendo afectados a nivel mundial por la grave pandemia del COVID19, incluida Dominicana, claro está, que no es la excepción, y además con respecto a las lesiones corporales altamente nocivas para salud de la gente que puede provocar, se convierte en la mejor arma para su combate certero.

Es obvio que, los Estados envueltos en los manejos de la referida crisis sanitaria, han estado promoviendo, incluso de manera coercitiva, y hasta punitiva muchas veces, haciendo uso de sus fuerzas públicas, las medidas preventivas pertinentes, con relación a las afectaciones individuales y los decesos que pueden devenir debido a tan dañoso flagelo, casi generalizado ya. Pero, por lo visto, un gran segmento de los ciudadanos de esas sociedades no obtempera ante las precauciones tomadas, en una actitud de desobediencia marcada casi recurrente.

De más es conocido que, obligándole, nadie se concientiza sobre determinadas situaciones de peligro, sobre la cual se advierte puedan afectar sobremanera a las personas.  Sí que es posible lograr la concienciación requerida a través del conocimiento adquirido sobre el fenómeno de que se trate; la veracidad que se advierta en torno al mismo; y, la voluntad propia que impulse a los individuos a la protección obligada.

 Por lo regular, cuando las cosas se procuran por imposiciones a los ciudadanos, las personas se inclinan por asumir actitudes contrarias; o, tienden a dejar de lado las prevenciones que se consideren oportunas.

En cuanto a la pandemia que ahora viene “acogotando” a la sociedad mundial, el COVID-19, es muy posible que el factor incredulidad dentro de los conglomerados sociales haya venido incidiendo en los comportamientos individuales desaprensivos que a diario se observan en diversas latitudes.

Y, es muy posible que, eso sea como consecuencia de los malos manejos impropios fehacientes que algunos gobiernos vienen dando a la connotada crisis sanitaria cursante en estos momentos; como, de los tantos buenos negocios logrados que se infieren, haciéndose provecho de la situación, y que han estado llevando a cabo políticos, empresarios poderosos; médicos, clínicas, y los laboratorios que realizan las analíticas inherentes al virus.

Evidentemente, esos son aspectos que poco se pueden negar; pero, qué no obligan a los descuidos personales y las “displicencias” notadas, que bien pueden ir en contra de la salud misma de la gente, ante una poderosa crisis sanitaria innegable.

¡Ese potente virus es una realidad concreta!, según se puede apreciar a diario, acéptese o no, con sus eventuales mutaciones. Y, por consiguiente, el uso de las mascarillas; el alejamiento social, las no participaciones grupales; el evitar salir de sus casas, a menos que sea necesario; las cuarentenas impuestas, etc., son medidas obligadas a observar siempre, aun se dude, sobre la existencia real de la referida pandemia. ¡Hay que prevenir, y procurar preservar la salud, un activo humano que no tiene reposición!

Ahora, que el grueso de los ciudadanos en sus respectivas naciones, se incline por observar las medidas de ese tipo que dispongan las autoridades competentes, va a depender del grado de concienciación humana que se tenga, más que otra cosa, objetivo hacia el cual deben estar dirigidos, fundamentalmente, los aprestos gubernamentales, amén de los preventivos que se impongan. A despertar entonces que asalten en la población los instintos de preservación obligados, respecto de la salud necesaria en todos los ciudadanos.  

No solo son disposiciones oficiales a cumplir a la fuerza las que deben prevalecer, con métodos represivos, cabe reiterar, en las presentes circunstancias, tal es en el caso que en ocasiones se ve, respecto del famoso toque de queda, cuando determinadas personas lo violan.

Esa es una medida que, por lo apreciado, muy poco aporta a la solución de tan significativa problemática, cuyos riesgos de contagios están presentes durante las 24 horas del día; no solamente en las noches.

A manera de conclusión, preciso es recalcar, qué cuántas medidas preventivas oficiales se puedan adoptar, y que los habitantes de las diferentes naciones, incluida la dominicana, que vienen siendo afectadas por la pandemia estén dispuestos a observar, podrían arrojar efectos muy positivos en contra del referido mal.

No obstante, el de mayor provecho innegable lo sería, la concienciación de la gente, en términos de lo que puede ocurrir a cada cual; de los daños en su salud por los riegos de afectación probables que se corren, y que pueden conllevar hasta eventuales decesos; el irse súbitamente del planeta Tierra, a lo que no se cree muchos estén dispuestos; a partir a destiempo del plano físico en que se encuentran viviendo.

Lugo, ¡qué el mayor cuido provenga entonces del que debe estar más interesado en su salud, cada cual!

Es obvio que, muy loables se reportan las medidas preventivas adoptadas por los gobiernos de los diferentes países que hoy enfrentan la denominada pandemia de siglo, cabe recalcar. Pero, también es de orden decir, que no solo esos están obligados a prevenir. Si los ciudadanos no obtemperan ante los cuidados propuestos, muy poco se podrá lograr en su favor. ¡El que no quiera, hay que dejarlo que se exponga en todo momento frente al peligroso “flagelo atacante”!

La pregunta que a diario algunos se hacen en Dominicana

¿Por qué no recuperar los dineros mal habidos, por parte de los políticos del patio? ¡No es “capciosa” la interrogante! Sí que se reporta como justiciera más bien la misma, en la mente de todo pensante local que le preocupe su país, frente a los escándalos de corrupción que tienen jarta a esta sociedad

De ordinario en la nación dominicana, los gobiernos recurren a las gravosas cargas impositivas en contra de la población – “el burro para soportar” -; al igual que, a la concertación de préstamos, tanto a nivel local, como con el exterior -, para poder equilibrar los presupuestos públicos de la República, anualmente.

En ese tenor, muy poco es lo que se piensa en recortar gastos oficiales; en controlar los despilfarros de recursos económicos estatales, como esos de las subvenciones a los partidos políticos, entre otros.

Ha sido esa, y se entiende continuar siendo, la norma recurrente en el país, aunque en el presente gobierno, algunos amagos se están haciendo para procurar enmendar, principalmente con respecto a ese último renglón, pero que lucen como intentos fallidos hasta ahora.

En otras líneas, no se advierte el querer descontinuar eso del barril de cuartos que se gasta en publicidad estatal, y “bocinajes” loadores. Tampoco, el introducir la iniciativa casi obligada ya, de disminuir los salarios escandalosos, y demás beneficios que reciben los funcionarios públicos; y, menos rebajar considerablemente el bojote de fondos dispuesto para senadores y diputados de la República, que solo van allí a levantar las manos.

Como agravante de consideración es evidente que, la captación de mayores ingresos por parte del fisco, justa y equitativa, de forma tal que los aprestos recaudatorios resulten lo menos lesivos, y a la vez rciprocratorios para el país, en términos de desarrollo, y beneficios dirigidos hacia su lastimada sociedad, también se está dejando de lado

A ese respecto, y dadas las causales recurrentes que en gran parte provocan situaciones deficitarias alarmantes a nivel del presupuesto púbico nacional, la gran pregunta sería: por qué no procurar la recuperación de los dineros que normalmente se llevan muchos de los políticos locales entre las uñas, durante cada gestión de gobierno en que les toque participar, haciendo honor a la deleznable práctica instaurada aquí desde hace años: la rampante corrupción estatal innegable.

Eso, en vez de proseguir endeudando el país, y castigando a este pueblo con mayore impuestos, para tratar de compensar los faltantes de los recursos fiscales requeridos, para satisfacer necesidades sociales exigidas, como de otra naturaleza.

En ese sentido, la repuesta inmediata que emanaría de la pantalla mental de quienes correspondería actuar es: “eso tendría que ser a partir de los procesos judiciales que se debe llevar a cabo, y esperar por las sentencias definitivas de embargos, lo cual conllevaría mucho tiempo.

Evidentemente, sería una repuesta aceptable hasta cierto punto, por las urgencias de recursos que en determinados momentos se tienen; aunque, no la mejor para todos los robados, el pueblo víctima, que seguirá cargando, con impuestos, e hipotecas, incluso a su soberanía.

Al mismo tiempo, y como se habrá de suponer, de bastante complacencia sería tal justificación para los corruptos denunciados, que dirían a todo pulmón: “a ver si pueden caballeros; mientras tanto, a disfrutar de nuestras riquezas”. ¡Qué siga la impunidad!

No obstante, algo se tiene que hacer, ¡y se puede!, para el combate fructífero de ese flagelo tan lacerante.  Eliminar el borrón y cuenta nueva es de lo que más procede, cada vez que hay un cambio de gobierno, que se daría, obviamente, siempre y cuando haya voluntad política, para que los recursos sustraídos al fisco regresen, y contribuyan a reponer sus arcas.

“Pensando en voz alta” como se dice, podría crearse un fondo especial, restringido para un uso específico: cobertura anual de los desequilibrios presupuestales que se presenten al inicio de cada año; y, que se nutriría con el depósito en ese de los dineros que se obtengan intra períodos gubernamentales de cambio, cuando se estarían procesando los expedientes por corrupción sometidos a la justicia; y, que como complemento, el Poder Judicial mantenga su independencia, a pesar de los que a nivel del Ejecutivo se puedan verificar  cada cuatrienio.

Claro, para la gestión gubernamental presente, se podría tornar imposible la iniciativa del uso de la fuente señalada, para reponer recursos estatales requeridos, dado que no ha sido la norma hasta el momento, por lo que debe ser sustituida en gran parte mientras tanto, por los recortes de los gastos innecesarios en los que se incurre desde el Estado, verbigracia los que se señalan más arriba.

Bien presente se debe tener que, lo que más procedería con relación a los tantos corruptos que hay en este país, no es solo procesarles judicialmente en los tribunales de la República, y llevarlos a las cárceles nuestras, sino también, despojarles de los dineros mal habidos, en contra de este depredado pueblo, que es el que siempre tiene que pagar los platos rotos, vale ser reiterativo.

Obviamente, para ello tendrían que aparecer entre nosotros, hombres con pantalones, y pelo en pecho; qué se atrevan a impulsar acciones de ese tipo, las cuales de seguro encontrarían gran respaldo en la población dominicana. ¡A ver si llegaron en esta ocasión!

Sí que también se impone, el que las ataduras con los “bandidezcos” sectores empresariales que aquí gravitan, y que por lo regular patrocinan campañas electorales, tienen que ser dejadas de lado; pues de lo contrario, muy difícil lograr éxito en ese sentido.

Pueblo, es en esa línea por la que hay que inclinarse, para elegir gobernantes pulcros, y con coraje, al tiempo de presionar a continuación, la conformación de séquitos acompañantes compuestos por hombres probos y capaces.

Reparar en que, el Estado no produce dinero alguno; se nutre del mismo pueblo, por lo que es este último a quien en realidad desfalcan los políticos aventureros y comerciantes, que se destacan dentro de ese ejercicio en Dominicana, lo cual va en perjuicio alarmante de los servicios  de salud requeridos, y demás necesidades prioritarias que te acogotan de ordinario.

Solo así se evitará, qué se continúe endeudando más este país, con eventual afectación de la soberanía nacional – emisión de bonos soberanos – con empréstitos concertados para cubrir desequilibrios presupuestarios, producto en gran parte de los robos en que incurre un alto porcentaje de los políticos tradicionales que nos gastamos los dominicanos, con rarísimas excepciones.

Y, como complemento, se obtendría la suspensión, o moderación de los tantos gravámenes impositivos con que se viene siempre afectando a esta sociedad, burlada de ordinario por los gobiernos que les toca dirigir la nación.

Autor: Rolando Fernández

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