AUNQUE PAREZCA MENTIRA, ¡QUÉ CIERTO ES!

Según muchas de las personas que vivieron, y que incluso se formaron académica, como profesionalmente en sí, durante la llamada “Era de Trujillo”, cuando el “Jefe” solo era el mandamás en el país, independientemente de la forma en que se procurara la obediencia ciudadana debida, la educación escolar, colegial, o universitaria que se servía a la población, era una de las perlas más destacable de aquella época, a pesar de las limitaciones de todo tipo que se tenían, entre ellas bibliográficas, y de carácter informativo general.  

En aquel entonces, como es bien sabido, ni siquiera se hablaba de computadoras, teléfonos inteligentes, y mucho menos se contaba con la red de la INTERNET; amén de que, reinaba la represión obvia que de ordinario caracteriza a todo gobierno de ese tipo.

Ahora, sí que se podía contar en esos tiempos con un personal docente apto, y abnegado por supuesto, como despolitizado por demás, con cuyo trabajo era posible paliar en gran parte los inconvenientes señalados.

De acuerdo con lo que dicen aquellas personas, el sistema nacional educativo nuestro, era considerado a la sazón como uno de los mas eficientes en toda el área del Caribe, sino el mejor. ¡Bien celoso que era Trujillo con las labores relativas, y las exigencias a los padres, o tutores; para que procuran la formación académica de los muchachos a su cago.

Cuando se trataba de bachilleres entonces, aquellos eran educandos, o discípulos egresados del nivel, con suficiente formación académica, extensiva hasta para cursar estudios, con las bases requeridas, en el grado superior inmediato universitario, Incluso, por la capacidad lograda hasta ese momento, se les considera como “maestros de primera enseñanza”.

Sin embargo, hoy cuánto han variado las cosas; y, la mejor muestra de ello es que, a pesar de las tantas disponibilidades, como facilidades a la mano, apenas saben leer y escribir un poco los recibidos como tales, con excepciones contables marcadas. ¡Increíble eso, verdad!

Ahora, con respecto a la desastrosa situación por la que en el presente atraviesa la educación en Dominicana, a todos los niveles, es fácil advertir las principales e innegables razones que subyacen, desde hace ya varias décadas; a partir del derrocamiento del “Jefe”, se podría decir, sin temor a equivoco alguno.

En primer lugar, están: el fehaciente maridaje político-empresarial prevaleciente en torno al área. (los políticos solo andan en busca de cuartos, y nada más): los negocios a la clara con los fabricantes y vendedores de los agregados escolares exigibles a los estudiantes del presente; como, con aquellos que suministran los comestibles para el estudiantado del sector público (referencia: la famosa tanda extendida, como sus conexos); y, con las impresoras y los libreros dispuestos a compartir beneficios, como a otorgar comisiones a los compradores envueltos.

De otro lado, y segundo se tiene, la adhesión a la “hipótesis” por parte de los sectores hegemónicos de poder aquí, en el sentido de que: mientras menos se eduque a la gente, la sociedad se reportaría más narigoneable; y, en consecuencia, más fácil se le puede embaucar, con los provechos personalizados desprendibles.

Luego, causales para que la educación durante el régimen  de Trujillo,  aunque parezca inverosimil,  por las limitaciones de entonces; el tiempo transcurrido ya; y,   los con concursos bibliográficos, como tecnológicos del presente, aportados, fuera mucho mejor que la de hoy, con reconocimientos internacionales incluso en el ayer; como, amén de tomase en consideración la fortaleza represiva de aquel régimen de fuerza, es más que entendible; y, debería dar vergüenza a los gobernantes posteriores que ha tenido la nación dominicana, cuya tendencia ha sido solo a solapar el lucro personal de sus más altos representantes,  incluido el ministro de Educación, más politiquero que otra cosa.  con contadas excepciones.

¡Increíble! Hace más de cinco décadas, cuando Trujillo, era muy superior la educación dominicana. Hoy es una vergüenza nacional, desde hace años.

Y, con el agravante de la virtualización de moda actual, las cosas tenderán a empeorar más aun en ese orden. Eso, amén de la cantidad de estudiantes que han abandonado las aulas, ante las tantas problemáticas derivadas de la iniciativa, según cuánto ha trascendido.

Esa nueva práctica se puede considerar como una fábrica ineptos, “troquelados” a lo moderno, principalmente; de ignorantes, titulados bachilleres, o profesionales en diferentes disciplinas; pero tales, con un seudo saber representativo social solamente.

También de desencantados estudiantes que han optado por abandonar sus deseos de aprendizaje académico, y que manifiestan sin rubor alguno, “aquí lo que hay que hacer es meterse a político; siempre se consigue más”.  

¡Qué pena!, esa innegable cruda realidad nacional.

La “botija estatal” hay que repartirla entre unos pocos

Una vez más se pone en evidencia clara esa pretensión en Dominicana, “de conseguir lo de ellos”, por parte de aquellos que dicen haber trabajado, o hecho aportaciones directas de recursos financieros, para apoyar a un determinado candidato a la presidencia de la República. ¡La generalidad de la población no importa para esos!

Inmediatamente, se asuma la primera magistratura del Estado, en el caso de que, el pretendiente al trono, logre alzarse con la victoria, las presiones en ese orden comienzan a dejase sentir, como es lo que de ordinario se ve. La intención se hace pública. ¡Me buscan lo mío!

En esta ocasión las exigencias se están verificando acremente sobre el actual presidente de la República, que resultó electo en el último torneo electoral celebrado en el país, y su equipo acompañante, procedentes de los perremeistas que se sienten inconformes, y que ya hasta han formado una asociación según dijeran; que están amenazando incluso, con movilizarse en las calles del país como señal de protesta.

Consideran esos, que ya es tiempo suficiente para comenzar a reciprocar con los colaboradores durante los proselitismos últimos de estilo, miembros o no de la base del PRM; con aquellos que en realidad se fajaron en el curso de la campaña electoral pasada, según lo que ellos dicen, y no solamente con los componentes de la cúpula del partido, como es cuánto se ha estado viendo en ese tenor.

Y, agregan algo que les provoca mayor irritación aun, expresando que, contrario a lo que debe ser se está favoreciendo en ese sentido a personas de otros partidos, que en realidad no lucharon ayer en favor de la entidad política oficialista hoy.

Eso es algo respecto de lo cual se puede tener razón, como es lógico entender, pues luce entonces injusta hasta cierto punto la forma en que se está procediendo, o favoreciendo a gente seleccionada, que poco, o en nada trabajó en favor de la causa. Claro, aun así, la cordura debe imponerse.

En realidad, de eso que se trata aquí, es una situación que a cualquiera pone a pensar, y a preguntarse al mismo tiempo, ¿cómo se puede salvar así a un país?, solo pensando la gente colaboradora, la que ayuda, como los grupos empresariales que patrocinan, en lo que se puede obtener después, tras apoyar en el orden que sea, a cualquier aspirante a la poltrona presidencial.  

Es obvio que, el grueso de la población nuestra, que catapulta a políticos desde las calles, y que luego sufraga en favor de alguno de ellos, lo hace en busca de satisfacer siempre apetencias personales, entre las que siempre se destaca la búsqueda a posteriori de empleos en los gobiernos.

Muy pocos son los que piensan aquí en respaldar a un aspirante a dirigir los destinos del país, que en realidad evidencie tener buenas intenciones para con las grandes mayorías nacionales; del pueblo en sentido general, que siempre ha estado esperando beneficios que se entienden merecidos, y nuevas oportunidades por demás.

En adición, que sean corregidos cuántas calamidades han provocado los políticos de nuevo cuño durante las últimas décadas de gobierno; en controlar los escandalosos niveles del endeudamiento externo contraído, con un alto grado de condicionamientos premeditados por supuesto, para poder narigonear después los prestamistas, obviamente; aspiración que, puede incluir en algunos casos, hasta la hipoteca, o pisoteo sutil de la soberanía nacional.

Y, además, el que se ponga coto a la connotada corrupción estatal rampante fehaciente, que se ha enraizado ya en esta República, con evidencias más que suficientes durante los lustros pasados.

¡En nada de eso se piensa! Sí lo más importante está relacionado con las retribuciones que luego se puedan recibir, en términos personales o grupales: exenciones impositivas, puestos en el Estado, dádivas diversas, etc.

Por tanto, no sería osado decir que, mientras la población siga pensando de esa manera, este país jamás podrá salir a camino. Que los grandes males nacionales, como el robo de los políticos; la lenidad de la justicia con respecto a los que delinquen en contra de la población; la inseguridad ciudadana; las carencias sociales extremas, etc. se mantendrán como siempre, o quizás irán aumentándose.

Se solaparán siempre esos flagelos con el reparto del pastel estatal, en las porciones que correspondan, según los agraciados para recibirlas, y el nivel que ocupen dentro de la pirámide social nuestra claro está.

Luego, por los compromisos individualizados y grupales a cumplir por parte de los “políticos subidos en el palo”, cabe recalcar, qué se olviden los dominicanos del progreso y desarrollo nacional, tan cacareado por los grupos hegemónicos de poder que gravitan, para embaucar en todo momento a los connacionales. Pues, ¡la “botija estatal”, así administrada en esta República, nunca alcanzará para todos sus ciudadanos!

Autor: Rolando Fernández

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¡Gran realidad!

El concienciarse las poblaciones de los países que vienen siendo afectados a nivel mundial por la grave pandemia del COVID19, incluida Dominicana, claro está, que no es la excepción, y además con respecto a las lesiones corporales altamente nocivas para salud de la gente que puede provocar, se convierte en la mejor arma para su combate certero.

Es obvio que, los Estados envueltos en los manejos de la referida crisis sanitaria, han estado promoviendo, incluso de manera coercitiva, y hasta punitiva muchas veces, haciendo uso de sus fuerzas públicas, las medidas preventivas pertinentes, con relación a las afectaciones individuales y los decesos que pueden devenir debido a tan dañoso flagelo, casi generalizado ya. Pero, por lo visto, un gran segmento de los ciudadanos de esas sociedades no obtempera ante las precauciones tomadas, en una actitud de desobediencia marcada casi recurrente.

De más es conocido que, obligándole, nadie se concientiza sobre determinadas situaciones de peligro, sobre la cual se advierte puedan afectar sobremanera a las personas.  Sí que es posible lograr la concienciación requerida a través del conocimiento adquirido sobre el fenómeno de que se trate; la veracidad que se advierta en torno al mismo; y, la voluntad propia que impulse a los individuos a la protección obligada.

 Por lo regular, cuando las cosas se procuran por imposiciones a los ciudadanos, las personas se inclinan por asumir actitudes contrarias; o, tienden a dejar de lado las prevenciones que se consideren oportunas.

En cuanto a la pandemia que ahora viene “acogotando” a la sociedad mundial, el COVID-19, es muy posible que el factor incredulidad dentro de los conglomerados sociales haya venido incidiendo en los comportamientos individuales desaprensivos que a diario se observan en diversas latitudes.

Y, es muy posible que, eso sea como consecuencia de los malos manejos impropios fehacientes que algunos gobiernos vienen dando a la connotada crisis sanitaria cursante en estos momentos; como, de los tantos buenos negocios logrados que se infieren, haciéndose provecho de la situación, y que han estado llevando a cabo políticos, empresarios poderosos; médicos, clínicas, y los laboratorios que realizan las analíticas inherentes al virus.

Evidentemente, esos son aspectos que poco se pueden negar; pero, qué no obligan a los descuidos personales y las “displicencias” notadas, que bien pueden ir en contra de la salud misma de la gente, ante una poderosa crisis sanitaria innegable.

¡Ese potente virus es una realidad concreta!, según se puede apreciar a diario, acéptese o no, con sus eventuales mutaciones. Y, por consiguiente, el uso de las mascarillas; el alejamiento social, las no participaciones grupales; el evitar salir de sus casas, a menos que sea necesario; las cuarentenas impuestas, etc., son medidas obligadas a observar siempre, aun se dude, sobre la existencia real de la referida pandemia. ¡Hay que prevenir, y procurar preservar la salud, un activo humano que no tiene reposición!

Ahora, que el grueso de los ciudadanos en sus respectivas naciones, se incline por observar las medidas de ese tipo que dispongan las autoridades competentes, va a depender del grado de concienciación humana que se tenga, más que otra cosa, objetivo hacia el cual deben estar dirigidos, fundamentalmente, los aprestos gubernamentales, amén de los preventivos que se impongan. A despertar entonces que asalten en la población los instintos de preservación obligados, respecto de la salud necesaria en todos los ciudadanos.  

No solo son disposiciones oficiales a cumplir a la fuerza las que deben prevalecer, con métodos represivos, cabe reiterar, en las presentes circunstancias, tal es en el caso que en ocasiones se ve, respecto del famoso toque de queda, cuando determinadas personas lo violan.

Esa es una medida que, por lo apreciado, muy poco aporta a la solución de tan significativa problemática, cuyos riesgos de contagios están presentes durante las 24 horas del día; no solamente en las noches.

A manera de conclusión, preciso es recalcar, qué cuántas medidas preventivas oficiales se puedan adoptar, y que los habitantes de las diferentes naciones, incluida la dominicana, que vienen siendo afectadas por la pandemia estén dispuestos a observar, podrían arrojar efectos muy positivos en contra del referido mal.

No obstante, el de mayor provecho innegable lo sería, la concienciación de la gente, en términos de lo que puede ocurrir a cada cual; de los daños en su salud por los riegos de afectación probables que se corren, y que pueden conllevar hasta eventuales decesos; el irse súbitamente del planeta Tierra, a lo que no se cree muchos estén dispuestos; a partir a destiempo del plano físico en que se encuentran viviendo.

Lugo, ¡qué el mayor cuido provenga entonces del que debe estar más interesado en su salud, cada cual!

Es obvio que, muy loables se reportan las medidas preventivas adoptadas por los gobiernos de los diferentes países que hoy enfrentan la denominada pandemia de siglo, cabe recalcar. Pero, también es de orden decir, que no solo esos están obligados a prevenir. Si los ciudadanos no obtemperan ante los cuidados propuestos, muy poco se podrá lograr en su favor. ¡El que no quiera, hay que dejarlo que se exponga en todo momento frente al peligroso “flagelo atacante”!

La pregunta que a diario algunos se hacen en Dominicana

¿Por qué no recuperar los dineros mal habidos, por parte de los políticos del patio? ¡No es “capciosa” la interrogante! Sí que se reporta como justiciera más bien la misma, en la mente de todo pensante local que le preocupe su país, frente a los escándalos de corrupción que tienen jarta a esta sociedad

De ordinario en la nación dominicana, los gobiernos recurren a las gravosas cargas impositivas en contra de la población – “el burro para soportar” -; al igual que, a la concertación de préstamos, tanto a nivel local, como con el exterior -, para poder equilibrar los presupuestos públicos de la República, anualmente.

En ese tenor, muy poco es lo que se piensa en recortar gastos oficiales; en controlar los despilfarros de recursos económicos estatales, como esos de las subvenciones a los partidos políticos, entre otros.

Ha sido esa, y se entiende continuar siendo, la norma recurrente en el país, aunque en el presente gobierno, algunos amagos se están haciendo para procurar enmendar, principalmente con respecto a ese último renglón, pero que lucen como intentos fallidos hasta ahora.

En otras líneas, no se advierte el querer descontinuar eso del barril de cuartos que se gasta en publicidad estatal, y “bocinajes” loadores. Tampoco, el introducir la iniciativa casi obligada ya, de disminuir los salarios escandalosos, y demás beneficios que reciben los funcionarios públicos; y, menos rebajar considerablemente el bojote de fondos dispuesto para senadores y diputados de la República, que solo van allí a levantar las manos.

Como agravante de consideración es evidente que, la captación de mayores ingresos por parte del fisco, justa y equitativa, de forma tal que los aprestos recaudatorios resulten lo menos lesivos, y a la vez rciprocratorios para el país, en términos de desarrollo, y beneficios dirigidos hacia su lastimada sociedad, también se está dejando de lado

A ese respecto, y dadas las causales recurrentes que en gran parte provocan situaciones deficitarias alarmantes a nivel del presupuesto púbico nacional, la gran pregunta sería: por qué no procurar la recuperación de los dineros que normalmente se llevan muchos de los políticos locales entre las uñas, durante cada gestión de gobierno en que les toque participar, haciendo honor a la deleznable práctica instaurada aquí desde hace años: la rampante corrupción estatal innegable.

Eso, en vez de proseguir endeudando el país, y castigando a este pueblo con mayore impuestos, para tratar de compensar los faltantes de los recursos fiscales requeridos, para satisfacer necesidades sociales exigidas, como de otra naturaleza.

En ese sentido, la repuesta inmediata que emanaría de la pantalla mental de quienes correspondería actuar es: “eso tendría que ser a partir de los procesos judiciales que se debe llevar a cabo, y esperar por las sentencias definitivas de embargos, lo cual conllevaría mucho tiempo.

Evidentemente, sería una repuesta aceptable hasta cierto punto, por las urgencias de recursos que en determinados momentos se tienen; aunque, no la mejor para todos los robados, el pueblo víctima, que seguirá cargando, con impuestos, e hipotecas, incluso a su soberanía.

Al mismo tiempo, y como se habrá de suponer, de bastante complacencia sería tal justificación para los corruptos denunciados, que dirían a todo pulmón: “a ver si pueden caballeros; mientras tanto, a disfrutar de nuestras riquezas”. ¡Qué siga la impunidad!

No obstante, algo se tiene que hacer, ¡y se puede!, para el combate fructífero de ese flagelo tan lacerante.  Eliminar el borrón y cuenta nueva es de lo que más procede, cada vez que hay un cambio de gobierno, que se daría, obviamente, siempre y cuando haya voluntad política, para que los recursos sustraídos al fisco regresen, y contribuyan a reponer sus arcas.

“Pensando en voz alta” como se dice, podría crearse un fondo especial, restringido para un uso específico: cobertura anual de los desequilibrios presupuestales que se presenten al inicio de cada año; y, que se nutriría con el depósito en ese de los dineros que se obtengan intra períodos gubernamentales de cambio, cuando se estarían procesando los expedientes por corrupción sometidos a la justicia; y, que como complemento, el Poder Judicial mantenga su independencia, a pesar de los que a nivel del Ejecutivo se puedan verificar  cada cuatrienio.

Claro, para la gestión gubernamental presente, se podría tornar imposible la iniciativa del uso de la fuente señalada, para reponer recursos estatales requeridos, dado que no ha sido la norma hasta el momento, por lo que debe ser sustituida en gran parte mientras tanto, por los recortes de los gastos innecesarios en los que se incurre desde el Estado, verbigracia los que se señalan más arriba.

Bien presente se debe tener que, lo que más procedería con relación a los tantos corruptos que hay en este país, no es solo procesarles judicialmente en los tribunales de la República, y llevarlos a las cárceles nuestras, sino también, despojarles de los dineros mal habidos, en contra de este depredado pueblo, que es el que siempre tiene que pagar los platos rotos, vale ser reiterativo.

Obviamente, para ello tendrían que aparecer entre nosotros, hombres con pantalones, y pelo en pecho; qué se atrevan a impulsar acciones de ese tipo, las cuales de seguro encontrarían gran respaldo en la población dominicana. ¡A ver si llegaron en esta ocasión!

Sí que también se impone, el que las ataduras con los “bandidezcos” sectores empresariales que aquí gravitan, y que por lo regular patrocinan campañas electorales, tienen que ser dejadas de lado; pues de lo contrario, muy difícil lograr éxito en ese sentido.

Pueblo, es en esa línea por la que hay que inclinarse, para elegir gobernantes pulcros, y con coraje, al tiempo de presionar a continuación, la conformación de séquitos acompañantes compuestos por hombres probos y capaces.

Reparar en que, el Estado no produce dinero alguno; se nutre del mismo pueblo, por lo que es este último a quien en realidad desfalcan los políticos aventureros y comerciantes, que se destacan dentro de ese ejercicio en Dominicana, lo cual va en perjuicio alarmante de los servicios  de salud requeridos, y demás necesidades prioritarias que te acogotan de ordinario.

Solo así se evitará, qué se continúe endeudando más este país, con eventual afectación de la soberanía nacional – emisión de bonos soberanos – con empréstitos concertados para cubrir desequilibrios presupuestarios, producto en gran parte de los robos en que incurre un alto porcentaje de los políticos tradicionales que nos gastamos los dominicanos, con rarísimas excepciones.

Y, como complemento, se obtendría la suspensión, o moderación de los tantos gravámenes impositivos con que se viene siempre afectando a esta sociedad, burlada de ordinario por los gobiernos que les toca dirigir la nación.

Autor: Rolando Fernández

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PENSEMOS EN LO RIESGOS PROBABLES, Y SUS CONSECUENCIAS

AHORA, UNA GRAN PARTE DE LA ATENCIÓN CIUDADANA EN DOMINICANA, ESTÁ PUESTA EN LA FLEXIBILIZACIÓN DEL TOQUE DE QUEDA, DE CARA A LOS “PARRANDEOS”, EL CONSUMISMO, Y LAS BORRACHERAS QUE SE ESTILAN DURANTE LA ÉPOCA NAVIDEÑA.Y LA LLEGADA DEL NUEVO AÑO.

LA GRAN PREGUNTA QUE CUALQUIERA SE HARÍA ES: “POR QUÉ NO HACERLO CON RESPECTO A LOS “ESTRAGOS” QUE VIENE HACIENDO LA PANDEMIA DEL COVID-19, A NIVEL LOCAL, AFECTANDO SOBREMANERA LA SALUD DE LA GENTE, SEGÚN LAS INFOMACIONES OFICIALES QUE SE ESTÁN DEJANDO TRASCENDER, AUNQUE SE ENTIENDAN ALGO PINCELADAS, PARA NO ALARMAR A LA POBACIÓN.

TAMBIÉN, CON RELACIÓN A LA CANTIDAD DE PRUEBAS QUE EN ESTOS MOMENTOS SE HACEN NECESARIAS, EN FAVOR DE LOS DOMINICANOS, GRATUITAS, Y DE MANERA OPORUNA. ¡EXGIRLAS!, A LOS FINES DE QUE SE CONOZCA LA REAL AFECTACIÓN DEL MAL A NVEL DEL PAÍS.

DE IGUAL FORMA, EN LO QUE CONCIERNE A LOS SERVICIOS QUE OFRECEN LOS LABORATORIOS PRIVADOS, PARA QUE ESTOS NO SIGAN HACENDO SU “AGOSTO”, CON LA ANALÍTICA RELATIVA A LA REFERIDA PRUEBA – PCR –  QUE SE ENTIENDE LA MÁS CONFIABLE, Y POR LA QUE ESTÁN COBRANDO UN DINERITO SINIFICATIVO, QUE A TANTA GENTE PROHIBE, CON PROTOCOLOS EXIGIBLES, QUE RAYAN EN EL SI TÚ QUIERES, SINO DEJALO.

VAMOS A PROCURAR CONOCER LA CRUDA REALIDAD SANITARIA QUE NOS ESTÁ ÁFECTANDO; Y, A REPARAR CON SOSIEGO EN ELLA, EN VEZ DE ESTAR PENSANDO EN LIBERTADES NOCTURNAS DICEMBREANAS, PARA LOS FIESTEOS ACOSTUMBRADOS DURANTE LA ÉPOCA. Y, EN CÓMO, PREVENIR LOS CONTAGIOS PROBABLES, ADOPTANDO TODAS LAS MEDIDAS POSIBLES.

ES BIEN SABIDO QUE, LA NAVIDAD, COMO TRADICIÓN CONVENCIONAL RELIGIOSA, SE LE TIENE TAL UNA ÉPOCA BORRACHIL Y CONSUMISTA; QUE ES CELEBRADA SOLAMENTE EN EL MES DE DICIEMRE DE CADA AÑO, POR DECISIÓN ACOMODADA DE LA IGLESIA CATOLICA, ADOPTQDA EN TIEMPOS BIEN REMOTOS; COMO. BASADA EN EL COMBATE AL PAGNISMO DE ENTONCES.

QUE LA NAVIDAD TIENE UN SENTIDO ESOTÉRICO, MUY DISTINTO AL EXOTÉRICO, EN QUE LA CONCIBE UN GRAN SEGMENTO DE LA HUMANIDAD; QUE SU VERDADERA ESENCIA ES ESPIRITUAL, COMO FUERA EJEMPLIFICADA POR EL AMADO MAESTRO JESUS DURANTE EL MINISTERIO TERRENAL QUE LE FUERA ASIGNADQ POR EL PADRE SUPREMO, CON LA MISIÓN DE INSTRUIR A LOS HOMBRES (GENERAL), COMO DESPERTAR EL SER DIVINO QUE HABITA EN SU INTERIOR, Y CUYO CUERPO FÍSICO ES TEMPLO SAGRADO A HONRAR SIMPRE;

QUE SE DEBE PROCURAR LA CONDICIÓN, A PARTIR DE UN AMOR VIRGEN, COMO DE NACER EN UN PESEBRE, “QUERIENDO, SIGNIFICARSE  SIMBOLICAMENTE CON ESTE ÚLTIMO, EL SITIO A QUE ACUDEN LA BESTIAS MANSAS EN SERVICIO – LOS HUMANOS – EN BUSCA DE ALIMENTO ESPIRITUAL. DE AHÍ QUE, EL NACIMIENTO DEL NIÑO JESÚS EN TALES CONDICIONES, SE CONSIDERE COMO EL SIMBOLO PRINCIPAL DE LA NAVIDAD CRISTIANA. ¡DICEN ESO LOS QUE SABEN!

EN ESE SENTIDO, LA CONMEMORACIÓN DE LA “NATIVIDAD”, EN SU VERDADERA ESENCIA, QUE NO ES COMO LA ENTIENDE EL GRUESO DE LA HUMANIDAD, SE PUEDE CELEBRAR CUALQUIER DÍA, Y MES DEL AÑO. NO TIENE QUE SER NECESARIAMENTE AL FINALIZAR EL MES DE DICIEMBRE, DE LA FORMA EXLUSIVAMENTE MUNDANA QUE SE ESTILA DE ORDINARIO.

POR TANTO, EN ESTA OCASIÓN, EN QUE CURSA UNA PANDEMIA QUE REVISTE TANTO PELIGRO PARA LA GENTE NUESTRA, LO QUE MÁS DEBE IMPORTAR NO ES LA FLEXIBILIZACIÓN DEL TOQUE DE QUEDA DISPUESTO POR EL GOBIERNO, Y QUE CON FERVOR SE RECLAMA, HACIENDOSE ALUSIÓN A LOS EFECTOS ECONÓMICOS INHERENTES A DERIVAR, SINO LA SALUD DE LA POBLACIÓN, ACTIVO QUE, CUADO SE PIERDE, JAMÁS SE RECUPERA.

LUEGO, A CUIDARNOS TODOS, Y, FESTEJAMOS DESPUÉS EN EL PAÍS, NAVIDAD Y EL AÑO NUEVO. LOS GOCES DURANTE ESTE MES, EN MEDIO DE TAN AGRESIVA PANDEMIA, PODRÍAN COSTARNOS BASTANTE CAROS DESPUES.

CAMBIEMOS ROMERÍAS, JARTANGAS Y BAILADERA, POR SOSEGADAS MEDITACIONES DE CARÁCTER ESPERITUAL, Y EXPRESIONES SENTIDAS DE AMOR INCONDICIONAl. ¡QUÉ CELEBRACIÓN MAS HERMOSA DE LA NAVIDAD 2020, LO SERÍA DE ESA FORMA!

¡Qué pena! ¿Con qué nos quedaremos?

La gran verdad es que, la incapacidad profesional que hoy se pone en evidencia en Dominicana, a nivel de la mayoría de las disciplinas del saber técnico, como científico, con rarísimas excepciones personalizadas, por parte de los egresados universitarios actualmente, muchos de los cuales apenas saben leer y escribir bien, afecta sobremanera el relevo generacional necesario nuestro en ese orden.

La sustitución del apto ejercicio de tales naturalezas, con que podía contar el país hasta hace unos años, se torna cada vez más difícil, a partir de lo expresado anteriormente. ¡No se observan hoy reales sustitutos suficientes del “roble” saber nacional de otrora!

Lo que en el presente está egresando como tales – profesionales graduados  – de nuestras academias de educación superior, deja bastante que desear, en términos de aptitudes, actitudes y conocimientos realmente adquiridos, para ejercer las carreras cursadas,  con la efectividad debida.

Y, ahora las cosas tenderán a empeorar más aun, cuando se está pretendiendo desde esas instituciones académicas todas, la formación virtual de aquellos, siguiendo la nueva moda adoptada, a pesar de cuántos inconvenientes ofrece la iniciativa,  

Claro, se está haciendo provecho de la pandemia mundial que cursa, COVID-19, situación esa, qué no obliga, necesariamente, a dejar de lado total lo presencial, siempre y cuando se adopten las medidas preventivas pertinentes, para continuar formando académicamente a las personas interesadas.

No obstante, la educación a distancia que se está promoviendo en el presente, es algo que viene recibido suficiente apoyo, y marcada justificación, por parte de los diversos sectores políticos y empresariales regentes aquí, básicamente por lo favorable para los primeros, en cuanto se refiere a lo manejable poblacional, posible de derivarse – se narigonea más fácil a los incapaces, un propósito sutil subyacente en el invento de que se trata -; como lo comercial envuelto, para los empresarios y demás. Al final, solo esas dos clases serán las más beneficiadas.

En el tenor de lo que se aborda, cuánta irresponsabilidad, y doble cara se advierte, en un amplio segmento de las autoridades educativas del país, que es indudable tienen competencia respecto de todos los grados académicos nuestros, ya que, las buenas formaciones:  primaria, intermedia y secundaria, bajo las viejas denominaciones, repercuten de forma obligada en los superiores a cursar. Esos incumbentes, “no quieren dar su brazo a torcer”, como se dice; y, están siguiendo la misma línea trazada.

¡Sin zapata no se construye nada que pueda servir!; y, lo que así se levanta, más temprano que tarde se derrumba. La virtualización de todo el sendero educativo nacional previo, afecta en grado sumo la formación a posteriori, para cualquier ejercicio profesional.

Y, evidentemente, más es el daño aun, cuando esa misma práctica también es adoptada a nivel universitario, incluido por añadidura en el abanico de la nueva modalidad de enseñanza presente.   

Nuestros mejores profesionales se están yendo del planeta, desde hace unos años atrás, por razones naturales, y nos hemos venido quedando sin la sustitución que debe ser con respecto a los mismos.  

Pronto, los que restan, por igual partirán, y nos quedaremos sin buenos médicos, abogados, periodistas, contadores, ingenieros, etc. Esos están brillando por su ausencia localmente, como de hecho ya se está percibiendo, teniéndose que recurrirse al exterior para poder contratar servicios óptimos en tales órdenes, cuando se demandan con precisión. Claro, podrán presentarse las contadas excepciones de siempre.

Por tanto, aquí, solo aparecerán malos imitadores en las ramas diversas del saber, tanto técnico, como científico; mediocres con títulos académicos, siempre dispuestos solo a comercializar y especular con lo poco puedan hacer, de continuarse por los mismos caminos que hasta hoy.

Finalmente, vale la pena reiterar aquí, algo dicho en otros trabajos que publicáramos con anterioridad, y que puede servir como base, para cranear, y asociar con lo tratado, al tiempo de formarse certeros juicios en relación con lo que aquí se expone.

“La realidad virtual es un entorno de escenas u objetos de apariencia real. La acepción más común refiere a un entorno generado mediante tecnología informática, que crea en el usuario la sensación de estar inmerso en él”. Wikipedia

Pero, además, se dice en otra parte, con respecto a lo virtual, en términos más sencillos: “Que solamente existe de forma aparente y no es real”.

Autor: Rolando Fernández

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¡HÁGASE!

VAMOS A ESTABLECER ADEMÁS UN “VIERNES BLANCO”, EN TODAS PARTES, CON DEMOSTRACIONES DE HONESTIDAD Y TRANSPARENCIA, RESPECTO DE LOS ACTOS HUMANOS TODOS, EN VEZ DEL NEGRO SOLAMENTE QUE HASTA AHORA SE TIENE, PARA ESTAR OFERTANDO LA VENTA DE PRODUCTOS AGRÍCOLAS, Y OTROS, TAL ES EL CASO DE UNA PROMESA RELATIVA QUE HICIERA EL DIRECTOR DE INESPRE EN EL PAÍS, COMO PARTE DEL ABANICO MERCURIAL EXISTENTE A NIVEL DE DOMINICANA. (LISTÍN DIARIO, DEL 11-11-20). CLARO, SON DE ESAS OFERTAS MERCADOLOGICAS DE BARATURAS COMERCIALES DURANTE UN DÍA, DE ARTÍCULOS DE CONSUMO RÁPIDO, COMO DE USO MODERADO.   PARA SEGUIR EMBAUCANDO A LOS INGENUOS QUE ABARROTAN LAS TIENDAS EN OCASIÓN, ACOGIÉNDOSE A LA PRÁCTICA ANUAL DISPUESTA. ESA SOLO TIENE UN ÚNICO PROPÓSITO:  VENDER, Y NADA MÁS. ¡QUE NADIE SE PIERDA!

¡QUÉ SE HAGA!

PARA UN SINNÚMERO DE COSAS, ALGUNAS MUY IMPORTANTES, Y OTRAS NO, SE TIENE UN DÍA CONMEMORATIVO MUNDIAL Y, CUALQUIERA SE PREGUNTARÍA AL RESPECTO, POR QUÉ NO APARECERÁ ALGUNA ORGANIZACIÓN DE RENOMBRE QUE PROCURE EL ESTABLECIMIENTO DIRECTO DE UN DIA EN EL AÑO, PARA FESTEJAR LA HONESTIDAD, Y LA REPONSBILIDAD DE LOS HOMBRES, DENOMINADO ASÍMISMO, MÁS MENOS, “DÍA INTERNACIONAL DE LA HONESTIDAD Y LA RESPONSABILIDAD HUMANA”.  ¿SERÁ QUE ACASO YA ESAS CONDICIONES EN LAS PERSONAS, COMO UN CONJUNTO DE ATRIBUTOS LOABLES – CUALIDADES DE SER: “decentedecorosorecatadopudorosorazonablejustoproborecto u honrado”, según detalla el diccionario de la Real Academia EspañOLA (RAE)  POR UN LADO; Y,  “ de asumir las consecuencias de las propias decisiones, respondiendo de ellas ante alguien. por el otro. Responsabilidad es la capacidad de dar respuesta de los propios actos”, DE ACUERDO COMO SE CONCEPTULIZA LA SEGUNDA EN OTRAS FUENTES.

LUEGO, LA PREGUNTA QUE ASALTA ES, ¿NO EXISTEN HOY ESAS CARACTERISTICAS EN LOS INDIVIUOS?  ¡PARECE QUÉ NO!;Y, POR TANTO, NINGUNA ENTIDAD DE AQUELLAS ENTIDADES, QUÉ INFLUYEN ACTUALMENTE SOBREMANERA EN LAS SOCIEDADES DE HOMBRES Y MUJERES, TODAS, SE INCLINE POR PROMOVER UNA INICIATIVA DE ESE TIPO.

¡Recortar no, eliminarlos!

La verdad es que, luce esperanzador, en principio claro está, el anuncio que hiciera el señor presidente de la República, en cuanto a la reducción necesaria (50%) de los aportes que hace el Estado nuestro a los partidos políticos, para cubrir sus actividades administrativas y electoreras, como parte de las acciones gubernamentales encaminadas a enfrentar la grave crisis económica por la que atraviesa el país, complicada más aun, debido a las exigibilidades de fondos que demanda el combate a la pandemia del COVID-19, en curso actualmente entre nosotros.

Eso así, de entrada, por saberse de sobra, “como se bate el cobre en Dominicana”; y, salvo que no fuera otra forma de hacer desviar la atención ciudadana de los serios problemas nacionales que acosan, mediante los ordinarios titulares entretenedores periodísticos acostumbrados, para los que se presta hoy la prensa local, muy bien pagados entienden algunos. Una gran cantidad de referentes se tiene.

Y, además, con el propósito obvio de que la población siga “roncando” como siempre se ha perseguido. Por lo que hasta ahora se ha estado viendo, parece que el asunto va solo en esa línea. Mucho bla, bla, bla; opiniones a favor y en contra; como protestas y defensas esperadas de los grupos que resultarían afectados, etc.

Esa lectura, para entretener a la gente no se hizo esperar; y, es la que muchos pensantes locales han estado dando a la iniciativa que hiciera pública el primer  mandatario de la nación, en cuanto a tal planteamiento de recortar la friolera de fondos que alegremente se entrega, y que reciben “muertos de risa” los partidos políticos del sistema en este país, para sufragar sus actividades electoreras; y, demás, llevar a cabo la compra de conciencias de muchos votantes. También, cubrir las francachelas burlonas a la población que acude a las urnas.

En adición, y a pesar de que algunos no quieran admitirlo, para que muchos de los caciques connotados en el seno de esas entidades, se hagan más ricos cada vez. ¡Las inferencias sobre el particular están de sobra!

Con relación a esa propuesta anunciada por el presidente de los dominicanos, si en verdad se tiene la intención de ir “agarrando el toro por los cuernos en esta nación”, la misma no debe ser, refiriéndose, solamente a lo concerniente al próximo año; y, esgrimirse como excusa, las precariedades estatales que se enfrentan en la actualidad, pues siempre las ha habido. para con ello justificar, tal se pretende en el presente. Tampoco, el que no habrá elecciones durante el 2021.  No es la primera vez que eso último ocurre, años sin procesos electorales.

Ni, haciéndose alusión a los requerimientos de recursos económicos que se tienen hoy, originados en la fragilidad obvia de nuestro sistema de salud pública, para combatir la pandemia del COVID-19, in crescendo más aún, y, que por supuesto, obligan a ahorrar dineros públicos, para hacer frente a eventuales demandas futuras adicionales también.  

Pues, si bien es cierto, que aquellos presionan en estos precisos momentos las escasas finanzas estatales, y lo habrán de hacer en los por venir, no lo es menos que, en verdad se pueda economizar por esa vía – rebaja a los partidos – lo suficiente, para enmendar las deficiencias dentro del descalabro de nuestro sistema público de salud, que data de años, y ahora fuera evidenciado por la terrible crisis sanitaria cursante. De seguro esa situación no será resuelta durante el venidero, ni quizás en los cuatro de la presente gestión gubernamental.

Eso, amén de lo transitorio que supone tal problemática de salubridad, y cuyos efectos futuros se desconocen, por lo que no es posible estar asociándole con la corrección de un despilfarro de dinero que viene de años; y, qué hace mucho tiempo, debió haberse procurado.

Lo más lógico es que entonces, ¡la eliminación debe ser total y para siempre!, Tal dilapidación de recursos económicos se torna improcedente, ante el abanico de necesidades perentorias que vienen afrontando desde hace años los dominicanos; y, sin   importar las causas que medien en estos momentos precisos, muy valederas, por cierto, no cabe duda, externadas como justificantes en esta oportunidad.  

Vale la pena reiterar que, lo que realmente se debe hacer en ese sentido es, “eliminar por completo, y para siempre”, esa mofa deleznable a la gente aquí, utilizándose los mismos dineros provenientes de las gravosas cargas impositivas con las que se acogota de ordinario a este pueblo, sin recibir las reciprocidades estatales necesarias, para en parte, dar cuartos a los partidos políticos, entre otras cosas.

Es obvio que, ante la grave crisis económica heredada por el actual gobierno, del inmediatamente anterior, con principalía, se tienen muchas áreas por donde comenzar a recortar: no subvenciones a los partidos políticos; eliminar gastos estatales, innecesarios a todas luces; rebaja de los salarios burlones del funcionario estatal; como, el quitar exenciones impositivas, y otros beneficios que se han venido otorgando en favor de determinadas empresas, y grupos económicos poderosos, gravitantes en el accionar generalizado aquí. Tales. son señaladas para simple muestra. El universo relativo es bastante amplio en ese sentido.

Todas esas, son causales que limitan al gobierno, para   poder costear, como debe ser, los apremiantes requerimientos sociales que se tienen en esta nación; como, el satisfacer otras necesidades oficiales. perentorias.

Importante es que, por un sector bastante cuestionable ciertamente, se está procurando comenzar, según lo que ha dicho el señor presidente de la República, y las declaraciones correspondientes que recogió la prensa local, en el sentido de que el mismo someterá ante el Congreso Nacional, una solicitud del recorte de un 50% de los recursos que reciben los partidos políticos del sistema, tal se expresara más arriba también; y, si es que eso va, en verdad. ¡En buena hora sería! (Ver: “Listín Diario”, edición de fecha 17-10-20)

Evidentemente, ese es un pedimento que recibirá allí mucha negatividad, y sólidas barreras, como es obvio entender, ya que los congresistas son parte de tales entidades lucrativas beneficiarias – partidos -; y, por tanto, no será fácil convencer a esos tecnócratas apandillados en esas, para que acepten esa solicitud.

 ¡Cuchillo para su propia garganta, difícil! “Oposición rechaza reducir fondos asignados a los partidos”, información hecha pública, periódico “Diario Libre”, del 21-10-20. ¡Ahí está la muestra!

Es esa una iniciativa que, por supuesto, necesitará de una gran voluntad política de todos aquí dentro del ejercicio; como, de un esfuerzo sostenido por parte del Poder Ejecutivo, si es que algo se quiere lograr ¡El pleito habrá que echarlo!

La pregunta que tantos se hacen, en el tenor de lo tratado  es, por qué el Estado nuestro tiene que cubrirles a esas “compañías por acciones”, denominadas partidos políticos, todas las politiquerías, y proselitismos requeridos, a los fines de que sus representantes vayan a ocupar los cargos públicos del gobierno, y luego se marchen con inmensas fortunas acumuladas, tras los desfalcos hechos al erario, con rarísimas excepciones; mientras, en este país los hospitales del sistema estatal de salud se está cayendo a pedazos, y ni siquiera aparecen medicinas, como tampoco materiales clínicos, para asistir a los pacientes internos, o de nuevo ingreso. ¡Esa, entre otras desaprensiones que merecen urgente atención a nivel nacional!

Sobre ese particular de las subvenciones a las entidades políticas, se argumentaba en principio, y aún se continúa haciéndolo, que la decisión siempre ha ido en pos de que esas instituciones no reciban recursos financieros del bajo mundo (dinero sucio), como tampoco de algunos sectores privados condicionantes, para sufragar sus gastos de campañas electorales, y demás actividades proselitistas.

Como un argumento baladí se ha entendido de ordinario tal postura, por lo difícil que es controlar eso, como de hecho se ha demostrado desde que se aprobaran, y entraran en vigencia, las normativas legales correspondientes: Ley 275-97, primero, que establece la asignación presupuestaria anual requerida; y, segunda, Ley 33-18, de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos.

En otro orden, además, si con la reducción de gastos públicos se quiere proseguir, la mirada próxima tiene que ser puesta en el mismo Congreso Nacional, en el que cosas muy lamentables  se observan con regularidad desde hace varias décadas, compuesto hoy por gente que se suponía  representante del cambio por el cual se votó en el proceso electoral próximo pasado (5 de julio, 2020), pero que hasta el momento ha evidenciado ser proclive a una continuidad de lo que anteriormente se verificaba: solo beneficios y prerrogativas que escandalizan, para sí mismos, y los poderosos grupos económicos que sustentan en gran parte sus campañas electorales.

Sí, allí se tiene que reparar y decidir, sobre la eliminación de todas las conexidades salariales presentes, cofrecitos, barrilito, etc., que constituyen beneficios burlescos para los ciudadanos de esta República, autoasignados por el mismo organismo, legislando motu propio en favor de sus componentes. ¡Qué “cachaza” tienen estos politiqueros del patio!

Los legisladores del país solo tienen que recibir sus salarios, por los trabajos, y la seudo representación social que llevan a cabo; amén de las dietas requeridas para su asistencia a las sesiones congresuales periódicas que se realicen.

Ahora, la pregunta sería, si ese Congreso, del que se requerirá la aprobación pertinente para la afectación financiera a los partidos políticos, estará en disposición de aprobar también los recortes que les puedan afectar directamente a ellos. ¡Cajas de esas entidades, y bolsillos propios de los congresistas hacia la baja, difícil!

Aunque en lo relativo a otras áreas oficiales, pero en el mismo de orden de  proseguir con los recortes,  o eliminación de gastos estatales, los venideros “caminos a trillar” en torno al ahorro de los recursos públicos, son los que conducen a todos aquellos ministerios, o departamentos “infuncionales” que aquí se tienen, y que nada más sirven como huacales para nombrar allí a los políticos que participan en las campañas electorales;  a los que hay que buscarles empleos reciprocatorios después, sino se enfadan de mala manera. Verbigracia están: ministerios de la mujer, y de la Juventud; como, los demás elefantes blancos creados para tal propósito.

Suficientes fuentes, tiene el actual Gobierno, para agenciarse recursos económicos, a través de economizar, respecto de los niveles de gastos sujetos a sufragar en el presente, y así poder hacer frente a la grave crisis financiera que enfrenta en ese orden, sin necesidad de tener que cargar con más tributos a la población, ni continuar endeudando el país, con empréstitos que no se sabe cómo se podrán pagar después.

Ahora, para ellos se requiere de voluntad ´política, y de querer trabajar por este pueblo; de propiciar los cambios debidos, como tanto andaban enarbolando ayer las nuevas autoridades de hoy, cuando estaban en campaña electoral, aspirando a dirigir los destinos de la República.

Lo que ocurre es que, “no es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar”, como reza un refrán pueblerino, con relación directa al cambio apetecido por la gente aquí, y que se le ofreció con vehemencia. ¡Todos los retos están planteados; mano a la obra!

¡Qué las promesas hechas no se queden en carpeta, para que después este pueblo no le pase factura al partido oficial!

Autor: Rolando Fernández

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Lo material prevalece; se ignora lo espiritual

¡Yo tengo; yo soy; yo dispongo! Son de las expresiones que más se escuchan en la voz de muchas personas de la sociedad moderna. Raro es el caso en que una de ellas no se pronuncie durante los conversatorios que se llevan a efecto.

Indudablemente, a veces hay algo de verdad en lo que se dice; mientras que, en otras, todo no es más que allantes y fantocherías, con lo que se trata de vender una falsa imagen ante los demás.

El último calificativo – yo dispongo -, siempre es producto de los haberes materiales que se logra acumular; nunca refiriéndose a los valores y saberes que se tenga. Cuando estos últimos se reúnen en cantidad apreciable, de ellos mismos se desprende la humildad que se pone de manifiesto en todo momento”; y, es difícil que se haga entonces, algún tipo de alarde asociado.

En estos tiempo de pandemia, COVID-19, un asesino silente e invisible que ataca de forma repentina en cualquier lugar, sin distingo de raza, color, o condición económica que adornen, mal que algunos atribuyen a una de las pestes de que hablan las Sagradas Escrituras, y sujetas a verificarse durante los tiempos finales de la llamada “Era Cristina”, se está produciendo la inclinación de muchos humanos hacia un serio pensar en los asuntos espirituales esotéricos, lo cual aleja un poco de lo material, obviamente, e induce  a actuar al margen de lo religioso tradicional conocido.

Lógico, en torno a procurar conocer lo que en verdad somos los hombres; a descubrir la esencia real de los mismos – una entidad espiritual, con un revestimiento de carne y huesos, para poder manifestarse en el mundo de la materia densa -; concienciarse más bien.

Y, en adición, por reflexionar sobre lo que dijera el Predicador, ECLESIASTÉS: “Todo es vanidad”. “Miré todas las cosas que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu”. (Sagrada Biblia).

Por tanto, a tener bien presente siempre, que los suntuosos castillos que se construyen sobre el planeta Tierra, se pueden ir a pique en cualquier momento, con la mayor facilidad, por un simple amago punitivo de la Madre Naturaleza; y, que, en conexión, todo lo acaudalado acompañante está sujeto a ser tragado también por las “aguas turbulentas” y repentinas en que de ordinario se mueven los terrícolas.

¡Cuán equivocados viven entonces los que esas cosas ignoran!; aquellos que solo fijan su atención en el lucro y las tenencias materiales todas, “vanidad de vanidades”; que nada más despiertan egoísmos, confrontaciones, y malquerencias, entre congéneres hermanos, que son ramas todos de un mismo frondoso árbol, cuya sombra nos cubre en totalidad: el Supremo Creador del Universo.

Por consiguiente, como anillo al dedo ha venido ahora, cuando una cruel pandemia sanitaria ataca al mundo, COVID-19, un trabajo preparado por el señor Iván Ernesto Gatón, alusivo directamente a Occidente, pero que se infiere traslativo el mensaje que envuelve, a todas las sociedades, y que está en línea con el asunto que hemos venido tratando.

El mismo aparece publicado en el periódico “HOY”, edición de fecha 5-10-20, página 12ª, bajo el título “Gatón alerta Occidente debe transformarse o se derrumba devorado por lucro y lo material” ¡Merece ese aporte sosegada lectura y reflexión!

Dado el mensaje que envuelve, vale la pena transcribir aquí finalmente, como aguijón para su lectura, los dos últimos párrafos de esa valiosa publicación:

“El mundo occidental, cuna de las revoluciones burguesas y de la democracia, se está hundiendo y corre desbocado a una hecatombe, considera”. Claro, debido a la inclinación por el lucro y lo material solamente, cabría agregar.

“En ese mundo enfermo y corroído, un atleta gana más dinero que un médico, y un actor más que un maestro. El espectáculo vale más que la vida. Así, no puede sobrevivir. Gatón lo sabe, sabe también, que la perdición occidental es la perdición de toda una civilización que se derrumba”.

Dicho hay suficiente en ambas puntualizaciones, ¿verdad? ¡Solo resta imparcial interpretación, y la debida asimilación!, por parte de los hombres (general).

Autor: Rolando Fernández

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